Pedro Cieza de León

Primera página de la Crónica del Perú de Pedro Cieza de León (1553).

Pedro Cieza de León ( Llerena, Badajoz, 1520 - Sevilla, España, 2 de julio de 1554[1] ) fue conquistador, pero sobre todo, cronista e historiador del mundo andino. Escribió una Crónica del Perú en cuatro partes, de las que sólo la primera se publicó en vida de su autor, quedando inéditas las otras tres hasta los siglos XIX y XX. El erudito Marcos Jiménez de la Espada lo ha llamado "el príncipe de los cronistas españoles".

En América y sobre todo en Cartagena de Indias desempeñó una gran actividad en expediciones, fundaciones, encomiendas gubernamentales y otros cargos, aunque su obra principal, y por lo que es recordado, es su extensa crónica, que conforma el primer proyecto ambicioso de una historia del mundo andino.

Biografía

Los datos de su biografía son muy escasos. Según los datos consignados en uno de los "asientos de pasajeros" de la antigua Casa de Contratación de Sevilla, era hijo de Lope de León y de Leonor de Cazalla, “vecinos de Llerena”, y salió de Sevilla el 3 de junio de 1535, rumbó a América.[1] Según su propia declaración escrita en el Proenio a la Crónica del Perú (aparecida en Sevilla en 1553), partió hacia América cuando apenas contaba con trece años de edad y estuvo en el Nuevo Mundo durante diecisiete años:

"...habiendo yo salido de España, donde fui nacido y criado, de tan tierna edad que casi no había enteros trece años, y gastado en las Indias del mar Océano más de diez y siete, muchos de ellos en conquistas y descubrimientos y otros en nuevas poblaciones..."

No se sabe a ciencia cierta en qué lugar de la América española llegó primero. Según la información personal que dejó desperdigada en su crónica, se sabe que en 1535 se encontraba en la gobernación de Cartagena.[1] Entre 1536 y 1537 participó en la expedición a San Sebastián de Buenavista y a Urute junto con Alonso de Cáceres.

En 1537 formó parte de la expedición del Licenciado Vadillo que buscaba un lugar importante en oro, pero al no lograr encontrarlo y después de muchas penalidades llegaron a la ciudad de Cali. En esta ciudad era teniente gobernador Lorenzo de Aldana, enviado secretamente por Francisco Pizarro, el gobernador del Perú, con la misión de vigilar a Sebastián de Belalcázar, que amenazaba arrebatarle de su jurisdicción esas provincias y a quien no pudo encontrar. Aldana, con las tropas que recibió de Vadillo, decidió realizar nuevas conquistas que encomendó a Jorge Robledo, bajo cuyas órdenes estuvo Cieza durante dos años, contribuyendo a fundar varias ciudades,[1] entre ellas: San Ana de los Caballeros (actual Anserma), en 1539; Cartago, en 1540; y Antioquia, en 1541; todas en el actual territorio de Colombia.

De Antioquía pasó a Cartagena y luego a Panamá. En 1542 estaba de regreso en Cali integrando las huestes de Sebastián de Benalcázar. En recompensa a sus servicios recibió una encomienda de indios.[1]

En 1545 se hallaba nuevamente en Cartago en momentos en que en el Perú comenzaba la guerra civil entre Gonzalo Pizarro y el virrey Blasco Núñez Vela. Los jefes de Cieza se involucraron en la contienda, y uno de ellos, Robledo, acabó siendo ajusticiado. Estando en Cartago, llegó por esos lugares el Juez Pacificador Pedro de la Gasca, en cuyas huestes se alistó, iniciando así su viaje hacia tierras peruanas. Según unos, llegó al Perú a fines de 1547; según otros, a principios del año siguiente. Por entonces su obra escrita estaba avanzada, pues al mismo tiempo que cumplía sus deberes militares, tomaba nota de todo lo interesante que veía y oía; según él mismo refiere, descansaba escribiendo cuando sus camaradas lo hacían durmiendo. Asistió a la batalla de Jaquijahuana, librada cerca del Cuzco, el 9 de abril de 1548.[1]

En 1548 arribó a la Ciudad de los Reyes (actual Lima) y allí fue cuando, bajo la protección de La Gasca, comenzó su carrera como escritor y cronista oficial del Nuevo Mundo. Durante los dos años siguientes recorrió los territorios del Perú recogiendo una interesante información con la que pudo desarrollar su obra, referente a las costumbres, las tradiciones, la geografía y los sucesos históricos.[1]

En 1551 regresó a España. En Toledo presentó al príncipe Felipe un ejemplar manuscrito de su obra. En Sevilla reposó de sus andanzas y se casó con una mujer llamada Isabel López. En esta última ciudad publicó en 1553 la primera parte de su Crónica del Perú. Al año siguiente murió dejando el resto de su obra inédita.[1]

Other Languages