Paz de Los Realejos

Se conoce como Paz de Los Realejos al acuerdo firmado en la isla de Tenerife el 25 de julio de 1496 por líderes guanches, derrotados en la Segunda Batalla de Acentejo, y por el vencedor de la batalla, el Adelantado don Alonso Fernández de Lugo, durante la Conquista de las islas Canarias llevada a cabo por la Corona de Castilla.

Consecuencias para la conquista

Rendición del bando de guerra guanche ante Fernández de Lugo.

La victoria de las tropas castellanas sobre los llamados bandos de guerra, Taoro, Tegueste, Tacoronte y Anaga, en la batalla de Aguere y en la Segunda Batalla de Acentejo, unida según algunos a las plagas causadas por la corrupción de los cadáveres insepultos en el campo de batalla (la "modorra de los guanches") y a la muerte de su principal líder, Bencomo, el mencey de Taoro, y de sus mejores capitanes, trajo el rápido final de la enconada resistencia del pueblo guanche a la conquista.[1]

Tras la Segunda Batalla de Acentejo, Benytomo o Bencomo es nombrado mencey de Taoro y líder de la liga contra los españoles (bando de guerras). Benytomo acepta la paz, y firma el 25 de julio de 1496, junto con Acaymo de Tacoronte y Beneharo de Anaga el pacto con Alonso Fernández de Lugo, por el cual los guanches de Tenerife se cristianizan y se confederan "a los reinos de las Españas". En septiembre de 1496, los distritos de Adeje, Abona, Daute e Icod, se suman al Pacto de Los Realejos, mientras que pequeños grupos residuales de rebeldes permanecen en las cumbres.[1]

La conquista castellana del archipiélago canario se da por finalizada.

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