Pavana para una infanta difunta

Ravel en 1906.

Pavana para una infanta difunta ( francés: Pavane pour une infante défunte) es una famosa pieza para piano solo escrita por el compositor francés Maurice Ravel. Fue compuesta en 1899 cuando Ravel estudiaba composición en el Conservatorio de París con Gabriel Fauré. En 1910, Ravel también publicó una versión orquestal para dos flautas, oboe, dos clarinetes (en si bemol), dos fagotes, dos trompa, arpa y cuerdas. Una interpretación normal dura alrededor de seis o siete minutos. Es considerada una obra maestra.[1]

Historia

La obra evoca la digna elegancia de una recepción en la corte real de España, así como el grácil movimiento de una infanta en los pasos de una pavana,[3]

La alusión a estas referencias antiguas no significa que Ravel quisiera homenajear a alguna princesa histórica en particular, sino más bien expresar un entusiasmo nostálgico por la moda y la sensibilidad española que el autor compartía con muchos de sus contemporáneos (sobre todo Debussy, de Séverac o el propio Albéniz) y que manifestó en otras obras, tales como la Rapsodia española y el Bolero.

Ravel dedicó la Pavana a su patrona, la Princesa de Polignac, y probablemente interpretaría la obra en la casa de la princesa en varias ocasiones. El pianista español Ricardo Viñes ofreció el estreno público el 5 de abril de 1902.[5]

Ravel quería que su pieza se interpretara extremadamente lenta, mucho más lenta que interpretaciones modernos, según su biógrafo Benjamin Ivry.[7] However, the composer was not impressed by interpretations that plodded.

Tras una interpretación de Charles Oulmont, Ravel le mencionó al pianista que la pieza se llamaba «Pavana para una infanta difunta», y no «Pavana difunta para una infanta».[9] Pero Ravel en otra ocasión dijo que la pieza representaba la imagen de una infanta bailando como en los cuadros de Diego Velazquez.

Cuando Ravel publicó su orquestación de la Pavana en 1910, le asignó la melodía principal a la trompa y especificó un instrumento poco habitual: la partitura pide "2 Cors simples en sol" (dos trompas naturales en sol).[10]

La primera grabación para gramófono fue realizada en 1921 en París.[11]

Una grabación de la obra tocada por el mismo Ravel en 1922 se ha conservado en rollos de piano. Esta grabación está disponible en CD desde abril de 2004.[ cita requerida]

Pavana para una infanta difunta, interpretada por Wasei Dúo.
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