Partido de clasificación para la Eurocopa entre España y Malta (1983)

El partido de fútbol celebrado el 21 de diciembre de 1983 entre las selecciones de España y Malta, que concluyó con un resultado de 12-1 a favor de los locales, supuso la clasificación de España para la Eurocopa de 1984 y está considerado como uno de los encuentros más importantes en la historia del fútbol español.[3]

La fase de clasificación para la Eurocopa estaba compuesta por siete grupos, y el líder de cada uno de ellos entraba en la fase final. A falta de una jornada, España era segunda y necesitaba ganar en el último partido a Malta por 11 goles o más, única posibilidad que tendrían para superar a Países Bajos en la clasificación final. Si se producía una victoria por menos de ese tanteo, los españoles y neerlandeses empataban a puntos, pero se clasificarían sus rivales al contar con una diferencia de goles mayor. Aunque los medios de comunicación españoles calificaron la remontada de imposible,[5]

El España-Malta de 1983 fue un punto de inflexión para la selección española.[2]​ A partir del partido frente a Malta, los españoles se han clasificado para todos los Mundiales y todas las Eurocopas (salvo la de 1992 en Suecia).

Historia

Antecedentes

Para la fase final de la Eurocopa 1984, la UEFA había establecido una fase de clasificación con siete grupos, de los que sólo se clasificaba el líder de cada uno de ellos. La selección española fue encuadrada en el grupo VII con Países Bajos, Irlanda, Islandia y Malta. Desde el principio, los españoles y neerlandeses se convirtieron en los aspirantes a la clasificación, y en el séptimo partido del grupo, celebrado el 16 de noviembre de 1983, España cayó frente a Países Bajos por 2-1. Empatados a puntos a falta de una jornada, la selección neerlandesa venció en su último partido a Malta por 5:0, y era líder con dos puntos de ventaja y 16 goles de diferencia (22 a favor y seis en contra).[6]​ La victoria se premiaba con dos puntos.

En esas alturas de la fase, España tenía 11 puntos a falta de un partido y cinco goles de diferencia (12 a favor y siete en contra). Por ello, necesitaba ganar a Malta por 11 goles o más, para empatar a puntos con los neerlandeses y superarlos en la clasificación.[7]

Clasificación antes del encuentro

Pos. Equipo Pts Jugados PG PE PP GF GC DG
1 Bandera de los Países Bajos Países Bajos 13 8 6 1 1 22 6 +16
2 Bandera de España España 11 7 5 1 1 12 7 +5
3 Bandera de Irlanda Irlanda 9 8 4 1 3 20 10 +10
4 Bandera de Islandia Islandia 3 8 1 1 6 3 13 –10
5 Bandera de Malta Malta 2 7 1 0 6 4 25 –21

Preparación

La Federación Española de Fútbol adelantó la decimosexta jornada de Primera División para que los jugadores convocados estuvieran a las órdenes del seleccionador Miguel Muñoz. El combinado español tuvo una semana de preparación que se aprovechó para concentrar a los jugadores en el Parador de Oromana, en Alcalá de Guadaira.[12]

Por su parte, los malteses aterrizaron a Sevilla dos días antes del partido, con cansancio acumulado tras haber perdido frente a Países Bajos. La plantilla estaba formada en su gran mayoría por futbolistas amateur que jugaban en la liga de Malta.[4]

Día del partido

Santillana logró un hat trick en la primera parte y cuatro de los 12 goles de España.[16]

El partido se disputó un miércoles a las 20:30 horas y en los días anteriores había llovido con intensidad en Sevilla, por lo que la entrada al estadio Benito Villamarín fue menor de la esperada. Se habían vendido unas 30.000 localidades, algo más de la mitad del aforo.[4]

España salió desde el primer minuto al ataque en busca del gol, pero en los primeros minutos Juan Señor falló un penalti.[16]

Al comienzo de la segunda mitad, España necesitaba nueve goles en tres cuartos de hora para clasificarse. Poli Rincón abrió su cuenta particular en el minuto 47, y marcó el quinto tanto en el 57.[3]

Los malteses continuaron perdiendo tiempo, e incluso tiraron el balón fuera de forma deliberada para no encajar ese duodécimo tanto. España llegó a fallar hasta cuatro ocasiones consecutivas. Sin embargo, en el minuto 85 de partido Juan Señor remató un rechace desde fuera del área y consiguió el 12-1 definitivo, con una explosión de alegría y júbilo entre el público asistente y los periodistas desplazados a Sevilla.[16]

Finalmente, el partido terminó 12-1 y España consiguió la clasificación para la Eurocopa de 1984 en Francia. El Benito Villamarín sufrió una nueva invasión de campo completa, y los jugadores y aficionados en Sevilla celebraron la victoria hasta altas horas de la madrugada.[1]

Pos. Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DG
1 Bandera de España España (C) 13 8 6 1 1 24 8 +16
2 Bandera de los Países Bajos Países Bajos 13 8 6 1 1 22 6 +16
3 Bandera de Irlanda Irlanda 9 8 4 1 3 20 10 +10
4 Bandera de Islandia Islandia 3 8 1 1 6 3 13 –10
5 Bandera de Malta Malta 2 8 1 0 7 5 37 –32

Reacciones después del encuentro

Tras el 12-1 y la clasificación para la Eurocopa, se desató una ola de euforia en España. Los futbolistas españoles fueron paseados a hombros y celebraron la victoria hasta la madrugada, siendo felicitados por el entonces ministro de Cultura Javier Solana, en representación del gobierno.[5]

En los Países Bajos nadie esperaba que España pudiera remontar la diferencia de 11 goles y les superase en la clasificación, por lo que la noticia sorprendió pero fue asumida con deportividad. Los medios de comunicación y deportistas del país reconocieron que el resultado era justo, y centraron sus críticas en el portero John Bonello y la defensa maltesa, así como en los pocos goles anotados por el Oranje contra el mismo rival (5-0) en el penúltimo partido del grupo.[22]

Malta se tomó la derrota como una verdadera humillación, porque el 12-1 era (y sigue siendo) la mayor goleada encajada por la selección en toda su historia. El presidente de la federación maltesa abandonó el palco del Benito Villamarín cuando España marcó el décimo tanto, mientras que el portero John Bonello fue reprendido por sus propios compañeros.[25]

Una vez hecha la investigación, los malteses llegaron a tres conclusiones sobre la abultada derrota: el sistema de doble jornada implementado por la UEFA para la eliminatoria (el seleccionado aterrizó en Sevilla cuatro días después de perder en los Países Bajos); la precaria preparación de un equipo con jugadores amateur, y la falta de infraestructura para el deporte en ese país. De hecho, el delantero titular Simon Tortell se retiró del deporte a los 24 años para trabajar como abogado.[26]​ Por todas estas razones, Malta impulsó la construcción de campos de entrenamiento, un gimnasio y un centro de fisioterapia en el estadio nacional, mientras que la selección pasaría a ser dirigida con una base profesional.

El nuevo presidente de la Asociación de Fútbol de Malta, George Abela, ocupó el cargo desde 1982 hasta 1992. Años más tarde fue elegido presidente de Malta entre 2009 y 2014.[27]