Partido Revolucionario Institucional

Partido Revolucionario Institucional
PRI logo (Mexico).svg
Presidente Enrique Ochoa Reza
Secretario/a general Claudia Ruiz Massieu Salinas
Fundación PNR: 4 de marzo de 1929 [1]
PRM: 30 de marzo de 1938 [2]
PRI: 18 de enero de 1946 [3]
Ideología Centralismo[3]
Corporativismo[4]
Tecnocracia[5]
Neoliberalismo[6]
Posición Centro[7]
Centroderecha[8]
Sede Av. Insurgentes Norte 59
col. Buenavista
delegación Cuauhtémoc
Ciudad de México, Distrito Federal
País México
Colores      Verde
     Blanco
     Rojo
Organización
juvenil
Red Jóvenes x México
Afiliación internacional Internacional Socialista
Afiliación regional Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina
Cámara de Diputados[9]
197 / 500
Cámara de Senadores
55 / 128
Gobernadores
15 / 32
Alcaldes
419 / 2474
Publicación La República
Sitio web www.pri.org.mx
1 Fundado por Plutarco Elias Calles como Partido Nacional Revolucionario (PNR).
2 Refundado por Lázaro Cárdenas como Partido de la Revolución Mexicana (PRM).
3 Refundado por Manuel Ávila Camacho como Partido Revolucionario Institucional (PRI).
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Enrique Ochoa Reza, actual presidente del PRI

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un partido político de México que mantuvo el poder político sobre dicho país de manera hegemónica entre 1929 y 1989, cuando perdió por primera vez una gubernatura, la del estado de Baja California (ante el candidato del PAN Ernesto Ruffo Appel); posteriormente perdería la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados en 1997 y la de Senadores en 2000. Desde 1929 todos los presidentes de México fueron miembros del PRI o sus partidos antecesores, hasta que se produjo la primera alternancia en el poder de manera pacífica en un siglo, en las elecciones federales del año 2000, cuando ganó por primera vez un representante de la oposición. Ese fue Vicente Fox, del PAN.

Hasta 1989 el PRI gobernó las 32 entidades federativas; en la actualidad gobierna en 15 estados de la República:[11]Campeche, Coahuila, Colima, México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas y también el estado de Chiapas en alianza con PVEM - PANAL.

A raíz de las elecciones federales de 2012, con un total de 164 diputados electos y 49 plurinominales,[13]​ lo que lo hace la primera fuerza política nacional en el Congreso de la Unión.

Además, en dicha elección, el PRI logró recuperar la Presidencia de México con la alianza Compromiso por México en la persona de su candidato Enrique Peña Nieto, consiguiendo 19.226.784 votos, con el 38.21% de la votación, fue el candidato presidencial más votado en la historia del PRI, pero es el candidato presidencial priista ganador, con el porcentaje más bajo de votos, y el que menos estados ganó en la historia del PRI, desde Carlos Salinas de Gortari que había ganado 27 estados, el más reciente candidato triunfador priista ganó en 20 estados.[14]

Historia

Partido Nacional Revolucionario (1928-1938)

Emilio Portes Gil, Primer Presidente Emanado del PNR.

En 1928 el presidente Plutarco Elías Calles propuso la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), mismo que se fundó en marzo del año siguiente.[16]

Fungiendo como primer presidente del comité directivo Plutarco Elias Calles, Luis L. León como secretario general y el general Manuel Pérez Treviño como tesorero.[16]

El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo de ese mismo año en la ciudad de Querétaro, para formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido Nacional Revolucionario.

El Partido Nacional Revolucionario (PNR) surgió en 1929 como un partido de corrientes, de fuerzas políticas distintas pero afines, provenientes del movimiento de 1910. El PNR sería, en consecuencia, la institución más poderosa para la competencia política, y el lugar adecuado para diseñar los primeros acuerdos y prácticas en la lucha por el poder público. Así pudo auspiciar relevos de gobierno por medio de elecciones y en condiciones de estabilidad social.[16]

Concebido como un partido de masas y con la intención autodeclarada de tutelar en los derechos de los trabajadores, promovió un creciente ascenso en la participación política por medio de movilizaciones populares reclamaba una mayor participación en los asuntos del Estado y la más equitativa distribución de la riqueza, de inicio un carácter netamente socialista al partido en contra de los elementos de centro derecha y extrema derecha que estaban proliferando en el país a raíz de los movimientos fascistas en Europa,[16]

Partido de la Revolución Mexicana (1938-1946)

Partido de la Revolución Mexicana, sucesor del PNR en 1938.

Nueve años después, en 1938, luego de la ruptura entre el[16]

Surge el sistema de partidos en México, ya que la presencia absoluta que mantenía en el escenario político nacional se ve cortada a partir de 1939, con la entrada de partidos políticos, que en su mayoría se formaban temporalmente bajo el auspicio y con la finalidad de lanzar la candidatura de alguna persona a la presidencia de la República, como fue el caso de la Unión Nacional Sinarquista, aunque también surgieron partidos cuya presencia ha durado muchos años, como el caso del Partido Acción Nacional, la mayoría de estos clasificados por el mismo PRI como partidos con ideologías y principios opuestos a los postulados de la Revolución.[16]

Conforme iba quedando atrás la época de guerras constantes, y con la construcción de una amplia red de carreteras, se facilitó el abaratamiento de los alimentos y el suministro de productos diversos; la organización sindical, el reconocimiento de los derechos obreros, el estatus jurídico para los empleados y la institución de pensiones civiles de retiro, dio una seguridad laboral que hasta entonces no se conocía. Por otro lado, el auge de la educación permitió aumentar la base de posibilidades de la que podía contar la población.[16]

Partido Revolucionario Institucional (1946-presente)

Adolfo López Mateos, Presidente de México 1958 - 1964.

Solamente iniciando un retorno a la época heroica e idealista de la revolución, en el sentido de sobreponer los intereses colectivos a los mezquinos intereses individuales, podremos afrontar las crisis políticas y de cualquiera otra índole que traten de provocar los eternos enemigos del proceso…"[18]

La estabilidad lograda hasta entonces iba de la mano con el predominio del PRI (que sustituyó al PRM en 1946), sometido a fuertes presiones y exigencias para la preservación y conquista de los espacios de poder público. Además, el PRI enfrentaba el cambio generacional obligado por el envejecimiento de los militantes formados en la lucha revolucionaria, para abrir el paso al poder a civiles con educación universitaria.

Por un tiempo (desde 1946 hasta 1968), el PRI gobernante superó las tentaciones hacia los autoritarismos de izquierda y de derecha que aparecieron en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente, de la Guerra Fría. En 1947, el gobierno del PRI reconoció el voto de la mujer en las elecciones municipales, y en 1953, el derecho de las mujeres de votar y ser votadas en cualquier elección.

Sin embargo, estas medidas no impidieron el surgimiento de movimientos de inconformes que fueron tornándose más violentas, que eran notables ya en los años cincuenta y más aún durante la década de los sesenta. En las elecciones federales de 1952 Miguel Henríquez Guzmán denunció falta de limpieza en las elecciones que le enfrentaban a Adolfo Ruiz Cortines del PRI. Eso produjo una oleada de protestas que en varias entidades de la República fueron reprimidas con violencia por el gobierno de Miguel Alemán. En un intento de dar salida legítima a la oposición, finalmente el PRI permitió la pluralidad de partidos en 1963, cuando el Presidente de México Adolfo López Mateos apoyó la introducción de los Diputados de minoría, por lo que los nuevos Diputados integrados al congreso pudieron aportar en la legislación electoral, de inversión extranjera y laboral. Esto permitió al panista Adolfo Christlieb Ibarrola ser elegido diputado.

Sin embargo, esa medida no contentó a todos los sectores de oposición, y el gobierno continuó con la represión violenta durante la década de los 60, así llegado el año de 1960 se había producido la masacre de Chilpancingo donde resultaron muertas 20 personas. Finalmente el clima de represión y violencia rebasaría la civilidad del PRI de antaño, desembocando a finales de 1968 en la matanza de estudiantes del 2 de octubre en Tlatelolco, cuya orden de ejecución y responsabilidad directa se atribuye al presidente Gustavo Díaz Ordaz. En esta matanza fueron masacrados oficialmente entre 200 y 300 personas, sin embargo la mayoría de las fuentes actuales hablan de 1000 a 2000 muertos tan solo en ese hecho y otros 200 en hechos posteriores. Este hecho es ampliamente recordado aún en la actualidad y todavía fue mencionado en las elecciones de 2012. En 1971 se produjo otra matanza grave, la matanza del Jueves de Corpus, aunque la cifra de víctimas fue sensiblemente menor.

En ese momento, murió el viejo PRI conciliador y de dictablanda y nació un PRI represivo y desconectado con la población. La muerte misteriosa de Carlos Madrazo ex-presidente en pugna con Gustavo Diaz Ordaz el 4 de junio de 1969 año electoral en un accidente aéreo sobre la ciudad de Monterrey, desató dudas de un posible asesinato. Inicia en ese momento, un período de declive.

Etapa final del PRI en el gobierno (1977-2000)

" A balazos llegamos y los votos no nos sacarán ".

Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México 1988 - 1994.

El sistema de partidos y la afirmación de la pluralidad política no se asentaron definitivamente hasta la reforma electoral de 1977. A partir de entonces se trata de encauzar la resistencia política por una pseudo legalidad, y los partidos son reconocidos en la Constitución como entidades de interés público. La medida tuvo lugar cuando la oposición extrañamente entró en conflicto presentando candidato alguno contrario al candidato postulado para la elección presidencial por el PRI en 1976, presentando un riesgo serio para la legitimidad del mismo. Esta reforma electoral fue aprobada precisamente cuando el viraje hacia las dictaduras de derecha se encontraban en pleno auge en el sur del continente, con sus dramáticos saldos de represión y violación de los derechos humanos, similares a los acontecidos en México en la década anterior. En un marco que llamaba al autoritarismo en Latinoamérica. México simulaba una tímida apertura a una posible pluralidad democrática que sin embargo, en la práctica, nunca se dio, marcada por el fraude electoral y el descontento social que no apagaba producto de un inmigración masiva a la Ciudad de México.

El discurso político del PRI hablaba de avanzar hacia una democracia plural y competitiva, a través de reformas en el sistema electoral; fundamentalmente, en torno a las normas para la organización de las votaciones, las características de la institución encargada de ello, el sistema para la calificación de los comicios y la regulación de los partidos como entidades de interés público, con una vida institucional fortalecida legalmente.

En 1982, ocurre una masiva devaluación de la divisa mexicana, provocando una crisis severa y un riesgo de impago de la enorme deuda nacional. El desempleo, la inflación y la corrupción detectada tras este hecho, socavo no solo los esfuerzos del PRI por mostrarse democrático, sino también su prestigio a nivel internacional. El candidato ganador en las elecciones Miguel de la Madrid tuvo la intensa tarea de subsanar los errores y desaciertos de su antecesor, el tristemente recordado Presidente de México José López Portillo que incluso llegó a afirmar que defendería la divisa nacional "como un perro". Ante su eventual depreciación, la gente lo llamó simplemente el perro y dejó la presidencia en medio de un escándalo de proporciones épicas.

El terremoto de 1985, conmocionó al país y se crearon redes de solidaridad interpersonal mientras que el gobierno apareció como inoperante. En ese clima se celebraron las elecciones federales de 1988, plagadas de irregularidades[22]​ y donde hubo una amplia inconformidad tanto en la izquierda como la derecha democráticas ajenas al PRI.

Frente a la crisis electoral de 1988, el PRI inició una agenda de cambios que tendrían un impacto en la estructura económica y política del país. En 1989 se inició un ciclo positivo de reformas electorales hacia la competencia política que culminaron en 1996; este ciclo implicó la creación de instituciones y procedimientos que profesionalizaron y otorgaron autonomía a la organización de los comicios, con un cuerpo jurisdiccional para la calificación electoral, y lograron construir bases de equidad entre los partidos políticos en la competencia por el poder público. En estos no se registraron episodios de represión masiva, y las matanzas violentas estuvieron circunscritas al ámbito rural, entre ellas cabe citar la Masacre de Aguas Blancas (1995) y la matanza de Acteal (1997) que afectaron especialmente a indígenas inconformes. Durante este período tras las polémicas elecciones de 1988, el PRI se mantuvo en el gobierno y no aparecieron evidencias serias de que su hegemonía estuviera amenazada en ninguna región del país. En ese tiempo si bien hubo estabilidad política, también hubo represión puntual, inestabilidad y fracturas, cercana todavía a los enfrentamientos propios del caudillismo de la etapa revolucionaria y con gran influencia o dependiente de quienes tenían mando de fuerzas armadas.

Es cierto que el régimen autoritario y represivo de los años 50, 60 y 70 dio paso a un régimen que toleraba la diversidad partidista y la situación mejoró progresivamente desde 1988 a la alternancia en el gobierno de 2000. Si bien los desaciertos y equívocos de quienes ejercieron responsabilidades públicas han estado sujetos a revisión en los términos de las leyes, y algunas personas han respondido por ello, ningún político de alto nivel fue juzgado o responsabilizado por los diversos crímenes de estados testimoniados en la segunda mitad del siglo XX.

Alternancia y papel en la oposición (2000-2012)

Luis Donaldo Colosio, Monumento a Luis Donaldo Colosio en su natal Magdalena De Kino - Sonora.

El PRI (junto con sus antecesores directos PNR y PRM) logró retener para sí el gobierno de México desde el sexenio de Plutarco Elías Calles, controlando el Congreso de la Unión, la Presidencia de la República e incluso el Poder Judicial. Este sistema en que no existía una separación de poderes efectivas, se mantuvo en el poder a base del corporativismo que aglutinó movimientos obreros, organizados por Fidel Velázquez Sánchez, Vicente Lombardo Toledano, Luis N. Morones, entre otros líderes sindicales, además de organizaciones campesinas y populares, cuyos líderes pertenecían al propio PRI.

En sus primeras etapas el PRI (más exactamente el PNR y el PRM) mostró una ideología nacionalista, reflejada en la expropiación petrolera, la formación una industria eléctrica nacional y la expansión de las empresas del Estado. La creación de sistemas de Salud y de Alimentación.

En los estados de la unión el PRI logró retener el poder de la misma manera que lo había hecho a nivel federal. Pero debido a su estancia larga en el poder, los medios estaban estrictamente controlados como en otros países-- solamente una minúscula fracción de los medios nacionales eran del dominio público, el Partido ejercía el poder mediante una policía secreta denominada Dirección Federal de Seguridad (DFS) y que existió hasta 1989, cuando se refunda bajo el nombre de Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

La alternancia del 2000 ocurrió con la necesidad de acuerdos especiales para vencer resistencias y para habilitar el traslado del poder de un partido a otro; también perdió simpatías debido al escándalo denominado Pemexgate, en el que quedó evidente el desvío de fondos, por conducto del sindicato petrolero, hacia la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa, candidato por el Partido Revolucionario Institucional en el año 2000.

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