Partido Republicano Radical

Partido Republicano Radical
Escudo PRR.svg
Líder Alejandro Lerroux
Fundación 1908 [1]
Disolución 1936 [2]
Ideología Liberalismo
Anticlericalismo
Radicalismo
Centrismo radical
Republicanismo
Anticatalanismo
Posición Centro[1]
País España
Colores     
1 Escisión de Unión Republicana.
2 Tras el inicio de la Guerra Civil Española.
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El Partido Republicano Radical (PRR), más conocido como Partido Radical, fue un partido político español fundado por Alejandro Lerroux en 1908, durante el período de la Restauración. Si bien durante sus primeros años tuvo un papel discreto, durante la Segunda República se convirtió en uno de los principales partidos políticos españoles, llegando a participar en el gobierno en varias ocasiones.

Historia

Primeros años

El partido fue fundado por Alejandro Lerroux en Santander, al escindirse Lerroux y sus partidarios en 1908 de la histórica Unión Republicana de Nicolás Salmerón. El motivo de esta salida se debió a que el partido se unió a la coalición catalanista Solidaridad Catalana. Durante sus primeros años el PRR mantuvo su centro de gravedad en Barcelona y Cataluña, aunque se mantuvo alejado de los partidos catalanistas y se centró más en el electorado obrero.

Lerroux, fotografiado por Compañy, hacia 1908, en Nuevo Mundo.

En 1910 el Partido Republicano Radical concurrió a las Elecciones generales en alianza con otros partidos republicanos y de izquierdas, la conocida como Conjunción Republicano-Socialista, logrando sacar 8 diputados en cortes. Después de su primer gran éxito político en las Elecciones de 1910, cuatro años después Lerroux firmó el llamado Pacto de Sant Gervasi, por el cual el PRR establecía una alianza electoral con la Unión Federal Nacionalista Republicana (UFNR).[2] El PRR mantuvo esta alianza electoral durante los comicios de 1914 y nuevamente en los de 1916, aunque más adelante esta fórmula no se reeditaría debido al escaso éxito que había reportado para ambas formaciones. Hasta la instauración de la Dictadura de Primo de Rivera en 1923, el PRR mantuvo una modesta representación parlamentaria en el congreso. Durante la dictadura el partido pasó a la clandestinidad y Lerroux mantuvo una discreta actividad política.

En 1929 el partido sufrió una primera escisión: el sector más progresista del PRR se separó para fundar el Partido Republicano Radical Socialista (PRRS), y más adelante una parte del PRRS acabaría confluyendo en la posterior Izquierda Republicana (IR) de Manuel Azaña.

A finales de los años 1920, en los estertores del reinado de Alfonso XIII, el Partido Republicano Radical fue uno de los principales firmantes del Pacto de San Sebastián, y como tal participó en el Comité Provisional que comandó el derrocamiento de la Monarquía y en el Gobierno Provisional que sustituyó al Gobierno de la Corona tras la proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931.[3]

Segunda República

En el debate de la Constitución de 1931 el grupo parlamentario del PRR, que con 90 parlamentarios era el segundo más numeroso de las Cortes Constituyentes, tras los socialistas, apoyó en general el proyecto presentado por la Comisión de Constitución, especialmente el Estado integral que permitía la formación de "regiones autónomas".

Sin embargo, como manifestó su portavoz Rafael Guerra del Río, discrepó en algunos puntos importantes, como que las Cortes fueran unicamerales ("la minoría radical sostiene el sistema bicameral" con "un Senado que se define como representante de los intereses sociales y de los intereses específicos de las regiones... al cual asignamos una función de freno de las impaciencias del momento de la Cámara poular", aunque estaría supeditado a ella), que se disolvieran las órdenes religiosas (debían ser sometidas a una ley especial, porque son "asociaciones muy especialísmas", así como la Iglesia Católica en general, y a algunas órdenes, especialmente a los jesuitas, se les debía prohibir el ejercicio de la enseñanza por constituir "un peligro social, un peligro para la juventud española, que antes que nada debe ser amparada por la República") o la "socialización" de la propiedad ("reconocemos legítima la expropiación de la propiedad por parte del Estado para fines sociales, pero siempre mediante indemnización. Confiscaciones, nunca; despojos sin indemnización, nunca, ni siquiera a las órdenes religiosas").[4] El portavoz de la minoría radical, Rafael Guerra del Río, acabó su intervención diciendo:

Quizá muchos queridos correligionarios, republicanos no afiliados a nuestro partido radical, sospecharán que en esta postura de esta minoría, de este partido radical, hay más o menos espíritu de derecha. Yo declaro que a mí eso, en estos momentos no me preocupa absolutamente nada. (...) Cuando hablamos de esta futura Constitución, no pensamos más que en una cosa; que vamos a fabricar un hogar para todos los españoles; que nosotros hemos sido republicanos como lo fueron los de Francia y lo fueron los de Italia, uniendo en una misma acepción las dos palabras, patriota y republicano. Eramos republicanos porque queríamos a España; ahora que tenemos la República, queremos la República para todos los españoles. He dicho.

En diciembre de 1931, Lerroux abandonó el gobierno de Azaña por estar en desacuerdo con la continuidad de la coalición republicana-socialista que lo sustentaba y a partir de entonces lideró la oposición parlamentaria desde el centro-derecha, lo que le sirvió para atraer a ciertas figuras políticas moderadas que fueron monárquicas antes de la Dictadura de Primo de Rivera, como Santiago Alba.

En el otoño de 1933 la caída del gobierno Azaña supuso la convocatoria de nuevas elecciones, a las cuales se presentó el PRR de Lerroux con una propuesta de “República, orden, libertad, justicia social, amnistía”.[6]

En abril de 1934, ya al mando del gobierno republicano, Diego Martínez Barrio salió del partido con los cuadros más centristas de los radicales para fundar el Partido Radical Demócrata, que posteriormente sería el núcleo en que se constituiría la nueva Unión Republicana. Este sector del PRR se mostraba en desacuerdo con la creciente línea derechista de la mayoría radical, que pretendía seguir gobernando con el apoyo decisivo de la CEDA.

Decadencia y desaparición

Los gobiernos radicales se sucedieron durante el período 1933-1935, aunque cada vez más debilitados por numerosos escándalos de corrupción (entre ellos, el del " estraperlo" y el Asunto Nombela) en que se vieron envueltos sus líderes, lo que llevó a que Lerroux saliera del gobierno en septiembre de 1935. El Partido Radical nunca se recuperó.[8]

Como el resto de partidos políticos activos durante la República, el Partido Republicano Radical fue ilegalizado tras la victoria del bando sublevado en la guerra civil.

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