Parque nacional Nahuel Huapi

Parque nacional Nahuel Huapi
Categoría UICN II ( Parque nacional)
Bariloche- Argentina2.jpg
El lago Nahuel Huapi, la península Llao Llao, y la cordillera de los Andes, desde el "punto panorámico".
Situación
País Flag of Argentina.svg  Argentina
División Provincia del Bandera de Provincia del Neuquén  Neuquén
provincia de Bandera de Provincia de Río Negro  Río Negro
Subdivisión Departamentos Los Lagos, Lácar, Bariloche
Ecorregión Bosque patagónico, estepa patagónica y Altoandina
Coordenadas 41°00′S 71°30′O / -41, 41°00′S 71°30′O / -71.5
Datos generales
Administración Administración de Parques Nacionales
Grado de protección Parque nacional, área protegida con recursos manejados
Fecha de creación 29 de septiembre 1934
Legislación Ley N.° 12103
Superficie 709 886 ha
[http://Ficha en APN [1] Sitio web]
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El parque nacional Nahuel Huapi es una extensa área protegida ubicada al sudoeste de la provincia del Neuquén y al oeste de la de Río Negro, en la Patagonia argentina. El área protegida a nivel nacional del Nahuel Huapi —de un total de 709 474  ha— se subdivide en tres zonas de distinto grado de protección. La primera de ellas es el parque nacional Nahuel Huapi, con 473 352 ha y con un estado óptimo de conservación; la segunda es la reserva nacional Nahuel Huapi, de 160 686 ha, ubicada al oriente del primero pero con un estado de preservación menor al del parque, al poseer una categoría menos estricta que la anterior al estar englobada mayormente en áreas privadas. Esta última se subdivide en dos reservas nacionales denominadas Zona Centro y Zona Gutiérrez.[4]

Es el más antiguo de los parques nacionales argentinos. Fue creado por el gobierno argentino en 1934, sobre la base de la donación de 3 leguas cuadradas (7000 ha) que realizara Francisco Pascasio Moreno con este fin. El parque abarca 717 261  ha,[9]

La geología del área del Nahuel Huapi está caracterizada por resabios de rocas antiguas. Inicialmente, la zona era un fondo marino relativamente poco profundo; hace unos 200 millones de años se comienzan a manifestar fenómenos de vulcanismo con erupción de rocas ígneas. Hace unos 65 millones de años la Cordillera de los Andes comenzó su proceso de crecimiento, impulsada por la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Suramericana. En este proceso, la corteza se fracturó, dando origen a una serie de volcanes. Posteriormente, hace unos 2,5 millones de años, comenzó la acumulación de nieve y hielo, formando glaciares en las zonas de montaña, los que fueron descendiendo por los valles. El movimiento descendente de las masas de hielo cortó y esculpió numerosos valles con perfiles en forma de U, que forman parte del paisaje que se puede observar hoy.

En la región de los lagos patagónicos han vivido indígenas en forma permanente desde hace unos 13 000 años. En particular grupos poyas, puelches, vuriloches y pehuenches vivieron en la zona hasta el siglo XVII, cuando fueron absorbidos por la llegada de los mapuches provenientes de Chile. La región fue visitada por primera vez por misioneros jesuitas provenientes desde el Oeste de la cordillera hacia el 1670, siendo el perito Moreno el primer hombre blanco en llegar a la zona desde el Este, remontando el río Limay en 1876.

El parque está administrado por la Administración de Parques Nacionales, la cual promovió la visita al parque y sus diversos atractivos mediante el establecimiento de una importante infraestructura turística, que incluyó — por ejemplo — la construcción del Hotel Llao Llao y la Catedral de Bariloche. La ciudad más populosa dentro del parque es San Carlos de Bariloche emplazada sobre la margen sur del lago Nahuel Huapi, la que sirve de base principal para las actividades turísticas, de recreación, deportivas, y de investigación de la naturaleza que se desarrollan en el parque. Villa La Angostura es otra población que se ubica sobre la orilla norte del lago Nahuel Huapi, dentro de los confines del parque.

El Nahuel Huapi ofrece numerosas alternativas para el turismo y disfrute de los visitantes que suman unas 600.000 personas por año.[10] Entre las actividades que se pueden realizar se incluyen caminatas, esquí, escalada en roca y hielo, cabalgatas, camping, navegación, pesca y paseos en barco y en automóvil. Durante el invierno se destacan los deportes invernales, incluyendo el esquí, los que pueden practicarse en el Cerro Catedral y el Cerro Bayo.

Se han contabilizado un gran número de especies de mamíferos, aves, peces y reptiles, incluyendo varias que se encuentran amenazadas o en peligro de extinción. Los amplios bosques y ambientes naturales incluyen una rica variedad de plantas, con profusión de coihues, cipreses y alerces. Entre su fauna característica se destacan los cóndores, ciervos, jabalíes, pumas y guanacos. En épocas recientes ha aumentado la amenaza que las actividades que realiza el hombre en la región representan para la integridad del parque, sus ambientes naturales y las especies que moran en él.

Historia

Primeros pobladores

El cacique Inacayal, (c.1885), líder de grupos indígenas en la región hacia fines del siglo XIX.

A partir del fechado de restos arqueológicos, se ha determinado que la región fue ocupada inicialmente por el hombre por lo menos desde hace unos 10.600 años, probablemente por tribus de cazadores recolectores que hicieron su entrada desde el norte del continente. Sin embargo, algunos estudios basados en evidencias complementarias halladas en proximidades del Nahuel Huapi ubican los primeros asentamientos hace 13.000 años.[11]

La información disponible indica que grupos poyas, puelches y pehuenches vivieron en la zona hasta el siglo XVII cuando fueron absorbidos por la llegada de los mapuches provenientes de Chile.

Según relatos del padre Mascardi, hacia 1670 en la zona del lago Nahuel Huapi había tres grupos indígenas diferenciados.[11]

Los puelches de Nahuel Huapi que estaban asentados en el perímetro del lago y en la actual isla Victoria, aunque también incursionaban por la zona de la estepa. En sus desplazamientos se valían de la dalca especie de canoa de madera desarmable. Solían cruzar la cordillera y navegando el lago Todos los Santos y el seno de Reloncaví, llegar hasta Chiloé. Hablaban una lengua propia.

Los puelches de habla veliche quienes hacia fines del siglo XVII se desplazaban entre la margen norte del río Limay hasta proximidades del volcán Lanín por el norte. La lengua "veliche", era un dialecto de la lengua mapu dungún, hablada por los Huilliches que habitaban al sur del río Toltén en Chile.

Los poyas: cazadores-recolectores, asentados al Este y Sur del lago Nahuel Huapi, posteriormente identificados como "Tehuelches". También poseían lengua propia. Usaban el arco y flecha y las boleadoras; y contaban con perros que les ayudaban en la caza. Su vivienda era el "toldo" de cuero. Se abrigaban con mantos de pieles de guanaco (quillango).

Incursiones hispanas

Hacia los siglos XVI y XVIII la región es frecuentada por algunas expediciones militares españolas provenientes de Chile que cruzan la Cordillera para atacar a los indígenas que vivían de este lado de la Cordillera, como parte de acciones para controlar su accionar sobre las ciudades coloniales chilenas.[11]

Los europeos han circulado por la región desde el siglo XVII. Razones históricas, político-sociales y económicas confluyeron para que la zona fuera inicialmente abordada desde territorio hoy chileno. Esto se enmarca en el avance hispano que procedente del Perú, continuó hacia el sur fundando ciudades en Chile durante la segunda mitad del siglo XVI, y que encuentra una fuerte resistencia de los grupos nativos denominados genéricamente como “araucanos”.

A causa de la presión que los indígenas ejercen tras la cordillera, los españoles realizan una serie de incursiones armadas denominadas “malocas” para combatir los indígenas. Fue el contexto de las malocas el que determinó el ingreso del Capitán Juan Fernández al lago Nahuel Huapí en 1620; aunque se utilizó como excusa la búsqueda de la “ Ciudad de los Césares”. Esta leyenda de la época, mencionaba la existencia de una ciudad ocupada por españoles sobrevivientes de expediciones al sur de Patagonia, o de las fundaciones de Sarmiento de Gamboa o, hasta de pobladores que habrían huido de Osorno durante una gran rebelión indígena que asoló las ciudades del sur de Chile. Según la leyenda los sobrevivientes habrían fundado una ciudad abundante de oro y plata, lo cual incentivó la codicia de los viajeros de la época. Juan Fernández utilizó el llamado “Camino de las Lagunas”; que incluía navegación marina (Chiloé-Seno del Reloncaví) y lacustre (Lago de Todos los Santos) y el cruce de la cordillera para llegar al lago Nahuel Huapi, donde se retomaba la navegación hacia el Este. Esta vía de comunicación ya era usada por los indígenas.[11]

Presencia de misioneros jesuitas

Sacerdotes jesuitas establecieron una misión en el Nahuel Huapi la cual tuvo una existencia accidentada, incluida la muerte de todos sus misioneros: Mascardi, Guillelmo, Laguna, Zúñiga y Elguea. La misión fue destruida dos veces por incendios, y los muy precarios caminos de acceso, tornaban muy difíciles las comunicaciones con Chile y el aprovisionamiento.

El accionar hispano de mediados del siglo XVIII fue contradictorio. Mientras que por un lado propiciaba, una política de acercamiento con las comunidades indígenas, por el otro fingía ignorar los abusos cometidos por capitanes de su ejército que efectuaban malocas con fines esclavistas. Lo que producía la correspondiente reacción hostil de las tribus afectadas. Por ello el padre jesuita Diego de Rosales, cruzó en 1653 la cordillera con la finalidad de calmar los ánimos de las comunidades afectadas al Este de la cordillera. En su recorrida visita el Nahuel Huapi, apaciguando a sus habitantes, que eran maloqueados desde Chiloé.

Posteriormente en 1670 arriba a la región el padre Nicolás Mascardi, procedente de la base jesuita establecida en Chiloé.[11] Mascardi intenta interceder y defender los intereses de los pueblos de este lado de la cordillera que eran frecuentemente atacados por incursiones españolas provenientes de Chile. Su accionar termina abruptamente con su muerte en 1674 a manos de indígenas hostiles, durante su cuarta expedición al sur de la Patagonia.

En 1703 el padre Felipe Laguna (Philip Van der Meeren) reinicia la misión, al que se le suma luego el padre Guillelmo. La misión duró hasta 1717, fecha en que es matado Francisco de Elgueta, sucesor de Guillelmo, en un enfrentamiento con los indios. La misión fue saqueada e incendiada, y los jesuitas abandonaron la zona.

Han quedado rastros de este contacto hispano-indígena en un sitio arqueológico de la península Llao Llao. El sitio pudo haber servido de posta intermedia en el tránsito lacustre de los jesuitas entre Brazo Blest y su misión emplazada en la costa Noreste del lago Nahuel Huapi.[11]

El perito Moreno y la creación del parque

Vista del Lago Nahuel Huapi desde la Isla Victoria.

La zona ocupada por el parque fue recorrida y visitada en varias oportunidades por el Dr. Francisco Pascasio Moreno, que de hecho el 22 de enero de 1876 fue el primer hombre blanco que llegó a las orillas del lago Nahuel Huapi desde el Océano Atlántico. El Dr. Moreno fue un miembro distinguido y muy activo de la Comisión de Límites, que trabajó para resolver la demarcación de la frontera entre Argentina y Chile. En reconocimiento a su labor el gobierno argentino le concedió mediante la ley 4192 una extensión 25 leguas de tierras fiscales en un punto de su elección en la Patagonia. El Dr. Moreno eligió tierras que se ubicaban en lo que hoy es la zona del parque nacional.

Posteriormente en 1903, el Dr. Moreno donó tres leguas cuadradas (7000 ha) para "mantener su fisionomía natural y que las obras que se realicen sólo sean aquellas que faciliten comodidades para la vida del visitante", y vendió el resto de la tierra para solventar una serie de comedores para indigentes.

El 1 de febrero de 1904, el gobierno acepta la donación de Moreno y reserva la zona indicada. Recién en 1916 y por Decreto de fecha 26 de mayo se nombró un encargado de esta reserva, primera en todo el territorio argentino. Don Jorge Newbery, poblador de la región, aceptó el cargo ad-honorem.[12] En 1922, sobre la base de la donación de Moreno se crea el primer parque nacional, llamado "Del Sur", con una superficie de 785 000 ha, siendo presidente Hipólito Yrigoyen. En 1934 mediante la ley 12103 se crea la Dirección de Parques nacionales, el parque nacional Nahuel Huapi y el parque nacional Iguazú.

Hasta 1971, la península de Quetrihué, sobre la ribera norte del lago Nahuel Huapi formaba parte del parque nacional Nahuel Huapi; en esta fecha se decidió darle entidad autónoma creando el parque nacional Los Arrayanes. La decisión se originó en la importancia de la formación boscosa que alberga en su extremo sur, compuesta exclusivamente de arrayanes ( Luma apiculata), un árbol de la familia de las mirtáceas de vistosa corteza color dorado y lento crecimiento.

En 1981 la Unesco declaró patrimonio de la humanidad al parque nacional Nahuel Huapi.

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