Pamela o la virtud recompensada

Edición de 1741.

Pamela o la virtud recompensada (Pamela, or Virtue Rewarded) es una novela epistolar escrita por Samuel Richardson y publicada por primera vez en 1740.

Se cuenta en primera persona la historia de una virtuosa doncella llamada Pamela Andrews y su modesta delicadeza y determinación para rechazar a su amo, el señor B., que intenta seducirla. Finalmente, ella consigue reformarlo y él demuestra su sinceridad proponiéndole matrimonio.

En la segunda parte de la novela, Pamela intenta acomodarse a la alta sociedad y edificar una relación exitosa con su esposo.

Narrada a través de sus cartas y diario, Pamela es considerada como una influencia seminal de la orientación de la novela hacia el análisis psicológico y el autoexamen.

Cuando Richardson comenzó a escribir Pamela, lo concibió como un libro de conducta, tipo de libro que puede ser considerado como el precursor de los libros de etiqueta y de autoayuda actuales. Pero conforme avanzó en su labor, la serie de cartas se convirtieron en una historia. Richardson decidió escribir en un género diferente, la novela. Perseguía un propósito moral, exponiendo un ejemplo de virtud tal como era entendido en el siglo XVIII; pero quería instruir al tiempo que entretenía al lector. De hecho, la mayor parte de las novelas de mediados del siglo XVIII y hasta bien entrado el siglo XIX, siguieron esta tendencia, reclamando legitimidad a través de su capacidad para enseñar y entretener a un tiempo.

El nombre de la heroína fue tomado de la Arcadia de Sir Philip Sidney.

Novela epistolar

La novela de tipo epistolar, esto es, aquélla escrita como una serie de cartas, se hizo extremadamente popular durante el siglo XVIII gracias precisamente a la Pamela de Richardson. La forma epistolar era una innovación, fuente de gran orgullo para el autor de Pamela. Así, Richardson ayudó a reinventar un género literario que había alcanzado una reputación bastante dudosa. Los autores de esta época consideraban que la carta permitía al lector acceder a los pensamientos del personaje.

En la novela, Pamela escribe dos clases de cartas. Al principio, mientras decide cuánto permanecer en la casa del señor B. después de la muerte de la madre de éste, escribe a sus padres relatando sus diversos dilemas morales y pidiéndoles consejo. Después de que el señor B. la rapte y la tenga secuestrada en su casa de campo, sigue escribiendo cartas a sus padres, pero debido a que no está segura de que las reciban alguna vez, se las considera más bien un diario.

Es el ejemplo por excelencia de la novela psicológica, pues en Pamela, el lector percibe casi exclusivamente los pensamientos y cartas de Pamela, impidiendo acceder a otros personajes; solo vemos la percepción que tiene Pamela de ellos. En otras novelas de Richardson, como Clarissa ( 1748) y Sir Charles Grandison ( 1753), el lector tiene conocimiento de cartas de varios personajes y por lo tanto puede valorar con mayor efectividad las motivaciones y valores morales de cada uno de ellos.

Other Languages