Palladianismo

Proyecto de villa con pórtico superpuesto, del libro IV de I Quattro Libri dell'Architettura de Andrés Paladio, en una edición publicada en Londres en 1736.

El paladianismo del italiano palladianismo o arquitectura paladiana es un estilo arquitectónico originalmente creado por el arquitecto italiano Andrés Paladio ( 1508- 1580). Aunque el término paladiano se refiere a la obra de este autor y a todas aquellas inspiradas por él, lo que se conoce como paladianismo es una evolución de los propios conceptos originales de Paladio. El desarrollo del paladianismo como estilo autónomo comenzó en el siglo XVI y continuó hasta finales del siglo XVIII, donde influyó notablemente en la Arquitectura neoclásica, por su amplio gusto por lo clásico. Este estilo se extendió desde el Véneto hacia toda Europa y otras partes del mundo.

En el Reino Unido el paladianismo llegó a ser sumamente popular a mediados del siglo XVII debido a la obra de Christopher Wren. Allí sucedió al Barroco, como una renovación de las formas de la Antigüedad, en construcciones de estilo clásico. A comienzos del siglo XVIII siguió de moda, no solo en el ámbito británico, sino en la mayoría de los países del norte de Europa. Más tarde, cuando el estilo comenzó a declinar en Europa, surgió con fuerza en Norteamérica, con ejemplos excelentes en los edificios diseñados por Thomas Jefferson.

Hospital de Greenwich, ejemplo de paladianismo inglés.

Arquitectura de Andrés Paladio

Para entender el desarrollo del paladianismo, es necesario, a priori, analizar la obra de Paladio y sus fundamentos constructivos.

Caracteres principales

Paladianismo de Villa Godi: proyecto del propio Paladio, incluido en I quattro libri dell'architettura. Las alas en que se extiende la construcción son edificios de finalidad agrícola, separados de la vivienda principal.

La obra de Andrés Paladio se encuentra en su totalidad en la región septentrional italiana del Véneto. Destacan las villas paladianas de Vicenza ( Villa Capra y Villa Badoer) y la Iglesia del Santísimo Redentor, en Venecia. Tanto en los tratados que escribió Paladio, como en los edificios que diseñó, siguió los principios fundadores definidos por el arquitecto romano Marco Vitruvio y desarrollados por Leon Battista Alberti en el siglo XV. Estos secundaban la vertiente más clásica de la Arquitectura romana, la cual se basaba más en las proporciones matemáticas que en la riqueza ornamental, que también caracterizaba a la Arquitectura renacentista del siglo XVI. Combinó libremente muchos de los elementos del lenguaje clásico, de acuerdo con las exigencias del emplazamiento o de las necesidades funcionales de cada edificio y en este sentido se le puede considerar como un arquitecto manierista. Sin embargo, al mismo tiempo compartió la búsqueda renacentista de las proporciones armónicas, y sus fachadas se caracterizan por una excepcional elegancia basada en la sencillez —casi austera— y la serenidad compositiva.

Paladio siempre ideaba sus villas en referencia al lugar de ubicación. Si se encontraba en una colina, como en la Villa Capra, todas las fachadas eran diseñadas de tal manera, que sus moradores tuvieran buenas vistas desde cualquier ángulo de la casa. También, en algunos casos, el uso multiplicado del pórtico en cada una de sus fachadas tenía la finalidad de proteger del sol a las personas que quisieran disfrutar del paisaje, al igual que los porches en las entradas de las casas en la actualidad. Paladio en ocasiones usaba la tipología de loggia abierta en sustitución del pórtico. La logia paladiana puede describirse como un pórtico hueco, o estancia autónoma cuyos muros abiertos dejan ver el resto de elementos y rematada con frontones. Ocasionalmente, otra tribuna era situada en un segundo piso, sobre la logia de entrada, creando así lo que se conoce como doble logia. Las logias o tribunas en las fachadas daban significación a las mismas y en ocasión eran soportadas por un entablamento inferior. En la Villa Godi (en la ilustración a la izquierda) es usada en el edificio central la logia en la planta noble en vez del pórtico, que además se encuentra terminado por dos arcadas simétricas en sus lados.

Planta cruciforme de la Villa Capra, con un pórtico en cada una de sus fachadas

Paladio solía usar como modelo en sus villas la elevación de los templos romanos. La influencia de este tipo de edificio clásico no se reducía a esto únicamente, pues también tomaba de ellos la forma cruciforme, que posteriormente sería conocida como marca característica de la obra del maestro véneto. Las villas paladianas eran generalmente construidas con tres pisos: un basamento rústico, que contenía las estancias del servicio y habitaciones menores; sobre esta, el piano nobile o planta noble, a la cual se llegaba a través del pórtico, mediante escalones exteriores con los que se accedía al recibidor y habitaciones principales; y sobre esta una mezzanine o entreplanta con estancias secundarias y resto de alojamientos. Las dimensiones de las habitaciones se establecían por medio de simples ratios matemáticas como 3:4 o 4:5, y dichas estancias se interrelacionaban con el conjunto de la villa también a través de estas ratios. Con anterioridad, otros arquitectos habían usado estas fórmulas matemáticas para dotar de equilibrio al conjunto y conseguir la simetría en las fachadas; sin embargo, en sus diseños, Paladio las emplea para relacionar todo el edificio y evitar estridencias o falta de armonía en las villas, generalmente cuadradas. Las proporciones no sólo son un medio para solventar un problema arquitectónico, sino un sistema organizado para la disposición de las habitaciones privadas.

Paladio creía profundamente en la doble finalidad de las villas: como explotación agropecuaria y como remanso palaciego de los ricos burgueses o aristócratas. Estas viviendas simétricas y con aspecto de templo, también contenían lo necesario para las labores del campo. Estancias de trabajo como graneros, establos o almacenes de aperos agrícolas se separaban de la vivienda central mediante alas también concebidas simétricamente. Estas alas, a veces separadas de la vivienda y conectadas con las colonias de trabajadores, eran diseñadas no sólo funcionalmente sino también como complemento de la villa y mejora del conjunto. Por otro lado, Paladio no tenía intenciones de integrar esta zona de trabajo con la vivienda principal, más allá del interés puramente estético. Así, en general, sus seguidores, alteraron dicho concepto original de la relación entre la edificación principal y sus dependencias anexas.

Tratados de Paladio

Es indudable que el estudio de los edificios de Paladio fue fundamental para la posterior evolución del paladianismo. Sin embargo, los textos escritos por el maestro italiano supusieron el mecanismo más rápido para la difusión de sus teorías por el resto de Europa y Norteamérica. Los arquitectos paladianos que no viajaron a Italia dispusieron —con la traducción de estos tratados— de la mejor reinterpretación de los originales.

Las dos obras fundamentales de Andrés Paladio son:

  • Le Antichità di Roma, Venecia ( 1554): obra que recoge la imagen urbana de la Roma antigua.
  • I Quattro Libri dell' Architettura ( 1570): tuvo gran éxito y fue difundido a través de numerosas reimpresiones y traducciones en los siglos XVII y XVIII. La obra está estructurada de la siguiente manera:
    • Libro I: teoría de los materiales; construcción de una casa desde los cimientos hasta el techo; instrucciones generales para la construcción pública y privada; teoría de los cinco órdenes arquitectónicos.
    • Libro II: la casa privada en la ciudad y en el campo (villa).
    • Libro III: calles, puentes, plazas, basílicas.
    • Libro IV: los templos de la Antigüedad en Roma, en Italia y en el resto de Europa.

Las ventanas paladianas

Ventanas serlianas: Arquerías del Palazzo della Ragione (Vicenza). Ilustración de I Quattri Libri dell'Architettura.

Las ventanas paladianas, serlianas o venecianas destacaron expresivamente en la primera época de la obra de Paladio. Sin embargo, denominar paladianas a este tipo de ventanales es incorrecto. Su primera referencia proviene de Sebastiano Serlio ( 14751554) en su tratado de Arquitectura en siete tomos Tutte l'opere d'architettura et prospetiva, en el cuales expone los ideales de Vitruvio y de la Arquitectura romana, aplicables al Renacimiento. El uso que aconseja Serlio es de galería de grandes arcadas flanqueadas por vanos rectangulares menores, estructura que aparece por primera vez en los arcos del triunfo romanos. La ventana serliana es tripartita en sentido vertical. La parte central está rematada mediante un arco de medio punto que se apoya en arquitrabes y éstos a su vez en columnas. Paladio usó esta idea en numerosas ocasiones, entre las que destaca notablemente el conjunto de arquerías de la Basílica o Palazzo della Ragione (en la ilustración de la derecha) en Vicenza. También concibió fachadas con tribunas arcadas en la Villa Godi y Villa Forni-Cerato. La popularidad en el Véneto del uso de este tipo de ventanales es lo que le concedió el nombre alternativo de ventanas venecianas, aunque en justicia, deberían llamarse ventanas serlianas. Sin embargo, esta forma de ventanales es probablemente uno de los puntos de referencia más característicos de la obra de Andrés Paladio y uno de los motivos más recreados con la evolución del paladianismo en siglos posteriores.

Other Languages