Palio (indumentaria religiosa)

Benedicto XVI luciendo un palio.

El palio (derivado del pallium o palla y con la manta) es un ornamento del papa y de los metropolitanos en la Misa pontifical. Tiene la forma de una faja circular que carga sobre los hombros y de la cual penden ante el pecho y en la espalda dos tiras rectangulares, todo de lana blanca, destacándose de ella seis o cinco cruces de seda de color negro o rojo. Suele adornarse con tres clavos metálicos, que recuerdan los clavos de la Pasión. Al principio, el palio consistía en una pieza de vestidura que se replegaba a manera de banda, pero mucho después, a partir del siglo VI, tomó la forma de cinta, y desde el IX al X se le dio una forma casi idéntica a la actual, con las seis cruces negras a partir del siglo XV.

Origen y significado

Entre las variadas opiniones que se han mantenido sobre su origen, parece la más razonable la que supone que se trata de una imitación del omophorion griego, ornamento que desde principios del siglo V llevaban los obispos de Oriente como emblema de su dignidad y oficio pastoral, simbolizando la oveja que va sobre los hombros del Buen Pastor. En Occidente, fue ornamento propio del sumo pontífice desde el siglo V y, por concesiones particulares desde el VI, llegó a ser de uso ordinario para los arzobispos a partir del IX. Se coloca sobre los hombros del sumo pontífice y de los arzobispos como símbolo del pastoreo y recordatorio de que deben cargar con las ovejas como el pastor lo hizo en la parábola de la oveja perdida.[1]

Así lo recordó Benedicto XVI, en la misa de inicio de su ministerio petrino, al asociar la imposición del palio con la invitación de llevarnos unos a otros sobre los hombros:

La parábola de la oveja perdida, que el pastor busca en el desierto, fue para los padres de la Iglesia una imagen del misterio de Cristo y de la Iglesia. La humanidad —todos nosotros— es la oveja descarriada en el desierto que ya no puede encontrar la senda. El Hijo de Dios […] la pone sobre sus hombros, carga con nuestra humanidad, nos lleva a nosotros mismos, pues Él es el Buen Pastor, que ofrece su vida por las ovejas. El palio indica primeramente que Cristo nos lleva a todos nosotros. Pero, al mismo tiempo, nos invita a llevarnos unos a otros.[2]

Benedicto XVI
Other Languages
беларуская: Палій
български: Палиум
català: Pal·li
čeština: Pallium
dansk: Pallium
Deutsch: Pallium
Ελληνικά: Πάλλιον
English: Pallium
suomi: Pallium
עברית: פליום
hrvatski: Palij
magyar: Pallium
Bahasa Indonesia: Pallium
Ido: Paliumo
日本語: パリウム
한국어: 팔리움
Lëtzebuergesch: Pallium
latviešu: Pallijs
മലയാളം: പാലിയം
Nederlands: Pallium (liturgie)
norsk nynorsk: Pallium
norsk bokmål: Pallium
polski: Paliusz
português: Pálio
română: Pallium
русский: Паллий
srpskohrvatski / српскохрватски: Palij
slovenščina: Palij
српски / srpski: Палијум
svenska: Pallium
українська: Паллій
Tiếng Việt: Dây pallium
中文: 披带