Palacio de La Moneda

Palacio de La Moneda
La Moneda vista desde Plaza de la Constitución.jpg
Frontis del Palacio de La Moneda desde la Plaza de la Constitución.
Nombre(s) anterior(es) Real Casa de Moneda de Chile
Información general
Uso(s) Sede de la presidencia de la República y de algunos ministerios de Estado.
Estilo Neoclásico italiano
Localización Bandera de Chile Santiago, Chile
Coordenadas 33°26′35″S 70°39′14″O / 33°26′35″S 70°39′14″O / -70.65387
Inicio 1784
Finalización 1805
Propietario Estado de Chile
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Joaquín Toesca
[ editar datos en Wikidata]

El Palacio de La Moneda, comúnmente conocido como La Moneda, es la sede del presidente de la República de Chile. También alberga el Ministerio del Interior y Seguridad Pública, la Secretaría General de la Presidencia, la Secretaría General de Gobierno y el Ministerio del Desarrollo Social.

Se ubica en la comuna de Santiago, entre las calles Moneda (norte), Morandé (este), la Alameda del Libertador Bernardo O'Higgins (sur) y Teatinos (oeste). Al norte se ubica la Plaza de la Constitución y al sur, la Plaza de la Ciudadanía.

Además, el presidente de Chile cuenta con el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en la ciudad de Viña del Mar, como lugar de descanso. También se conoce como tercera casa presidencial una mansión de la comuna de Machalí, en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins, cuyo nombre es La Casa 100.[1]

Historia

Vista de La Moneda en el Atlas de la Historia Física y Política de la República de Chile, de 1854.
Obra Tiempo de banderas del artista Ricardo Meza, ubicada en el muro de la escalera para acceder al segundo piso del Palacio de La Moneda. Retirada del lugar durante la administración Piñera, quien la reemplazó por un Estandarte Presidencial de corte clásico.[2]

El palacio fue originalmente proyectado para albergar la Casa de Moneda en la época colonial chilena. En vista que las autoridades locales de entonces, no contaban con los recursos para establecer una Casa de acuñación, así coma tampoco la Corona Española, el Rey Felipe V, por Real Cédula de 1° de octubre de 1743, decidió conceder a un particular la realización del proyecto, quien asumiría las eventuales pérdidas y ganancias. Fue así como la Real Casa de Moneda se estableció en un solar distinto del actual, y acuñó la primera moneda el 10 de septiembre de 1749, gracias al financiamiento de don Francisco García de Huidobro, I marqués de Casa Real.[3]

Posteriormente el Rey, Carlos III decidió que la Real Casa de Moneda de Santiago fuera administrada por funcionarios de la Corona. El Gobernador del Reino, en nombre del Rey, tomó posesión del establecimiento en 1772. En compensación, don Francisco García de Huidobro obtuvo el nombramiento de Tesorero Perpetuo de la Casa de Moneda. El establecimiento se trasladó al antiguo Colegio de Los Jesuitas, que estaba desocupado luego de su expulsión; pero pronto fue claro que se debía construir un local apropiado. Se hicieron planos para ello, que se enviaron para su aprobación al Virrey de Lima, quien los rechazó, y ordenó se hicieran nuevos.

Por esa época, el Obispo de Santiago, don Manuel de Alday, estaba trabajando en las obras de la nueva Catedral, solicitando a España colaboración para concluir la obra. Uno de los destinatarios de sus ruegos, fue el abate Pedro Toesca, ecónomo del Colegio Cardenalicio en Roma, quien hizo llegar la solicitud a su hermano Joaquín. Era éste uno de los arquitectos que desde Italia pasó a España, cuando Carlos III accedió al Trono, como ayudante de Francisco Sabatini, quien asumió numerosos proyectos, entre ellos la continuación del Palacio Real de Madrid. "Ayudante del gran taller madrileño de Sabatini, Toesca habría realizado allí su vocación de arquitecto, de no haberse empeñado el Obispo de Santiago de Chile en concluir su Catedral." [4]

Joaquín Toesca y Ricci, quien sería el autor del Palacio de la Moneda de Santiago, nació en Roma en 1752.[6]

En enero de 1786 comenzaron las obras y un año después llegaron los materiales: Cal de la hacienda Polpaico; arenas del río Maipo; piedras de la cantera colorada del Cerro San Cristóbal; madera de roble y ciprés de los bosques valdivianos; cerrajería y forja española de Vizcaya; y 20 variedades de ladrillos horneados en Santiago para la construcción de dinteles, esquinas, pisos, molduras y los sólidos muros de más de un metro de espesor. La rejería, solida como para un castillo medieval y fundamental para proteger los caudales del Reino, fue minuciosamente dibujada por Toesca. [7]

Durante el gobierno de Ambrosio O'Higgins —quien consideraba que el edificio superaba en mucho la obra para la cual estaba destinada, pero que no por ello dejó de apoyar al arquitecto— Toesca encargó a España el resto de los materiales, los cuales fueron traídos en la fragata El África y llegaron al puerto de Valparaíso en marzo de 1792, el listado comprendió: 104 rejas para ventanas, 42  balcones, chapas y pestillos, 620 clavos de media vara, 5500 clavos de tercio, 18 000 de cuarto y 28 quintales de clavos medio tillado. Sus paredes se construyeron de ladrillos gruesos unidos con mortero de Cal y arena del río, dándoles más de 1 metro de espesor, para que el edificio soportara los terremotos de Santiago, ciudad altamente sísmica.[9]

Toesca murió en el 11 de junio de 1799, a los 47 años de edad y no logró ver terminada la Real Casa de Moneda; en su reemplazo fue nombrado el ingeniero militar Agustín Cavallero, quien siguió las directrices de Toesca, y confeccionó los planos más antiguos que se conservan del edificio (de 1800), dado que los del propio Toesca han desaparecido. Luego que el Rey trasladara a Cavallero a Panamá, en 1802, "a cargo del inconcluso palacio quedaron Miguel María Atero e lgnacio de Andía Varela, chileno este último, discípulos ambos de Toesca y Cavallero. A partir de 1805 realizó obras en las terminaciones del edificio otro seguidor del italiano, el criollo Juan José de Goycolea, quien concluyó, entre otras cosas, la capilla y los pilones de piedra y cobre que se colocaron frente a la fachada principal, en la plazuela formada a instancias del Conde de la Quinta Alegre para dar perspectiva al Palacio, para lo que se adquirieron y demolieron las casas de la acera norte de la calle llamada desde entonces, de la Moneda Nueva". [10] Esta plazuela, que ocupaba aproximadamente un cuarto de su manzana, existió de 1805 a 1935, cuando sus construcciones fueron demolidas para dar paso a la actual Plaza de la Constitución.

Después de 25 años de obras, La Moneda fue oficialmente inaugurada en 1805 por el gobernador de la época, don Luis Muñoz de Guzmán, a pesar que parte del edificio quedó inconclusa por largos años. Desde 1798 dirigía el establecimiento, como Superintendente de la Casa de Moneda, don José Santiago Portales, quien usaba como habitación para sí y su familia de 23 hijos, el amplio departamento que le correspondía en el segundo piso del palacio. Durante la Reconquista, el Superintendente que había sido partidario de la Indpedencia, fue destituido y desterrado al archipiélago de Juan Fernández, y luego a Melipilla. Tras la vitoria de Chacabuco, el Director Supremo don Bernardo O'Higgins lo repuso en su cargo. Así, al Superintendente Portales le correspondió dirigir la acuñación de las primeras monedas del Chile independiente.

A partir de 1817 los Jefes de Estado de Chile (Directores Supremos, Presidentes y Vicepresidentes) heredaron el modesto y antiguo palacio de los Gobernadores, ubicado donde hoy está el Correo Central, en el costado norte de la Plaza de Armas. Este edificio, a pesar de sus continuas reparaciones era estrecho y pobre de construcción. Su mayor mérito venía dada por la larga tradición de tres siglos de ocupación por los gobernantes de Chile (desde Pedro de Valdivia hasta Manuel Bulnes Prieto), y por su ubicación en la propia plaza principal, entre la Catedral y el edificio de la Real Audiencia, donde estaba la capilla de los Gobernadores. [11]

En 1845 el presidente Manuel Bulnes Prieto, decidió que pasara a ser la sede del gobierno y la residencia de los Jefes de Estado. El traslado de las oficinas y de la residencia del Presidente, se hizo por parcialidades, a mediados de 1846. En el Palacio tendrían su sede el Ministerio del Interior, en la esquina noroeste de las calles Moneda y Teatinos; la residencia de los Presidentes fue instalada en la esquina noreste de las calles Moneda y Morandé. La acuñación de moneda siguió ocupando el sector del Palacio, con sus hornos, calderas y máquinas. El presidente Bulnes dio cuenta al Congreso del traslado, en estos términos:

“Conciudadanos del Senado y de la Cámara de Diputados: El palacio destinado para habitación de los Presidentes de la República se encuentra en tal estado de ruina que, según informes de peritos que lo han reconocido, no es posible ocupar alguno de sus departamentos interiores sin exponerse a un inminente peligro. Aunque esta circunstancia se ha hecho notar hace algún tiempo, refacciones continuas y siempre considerables han podido conservar en cierta manera el edificio; mas ahora no puede ya esperarse igual resultado sin una reedificación general, que demandaría un gasto incompatible con el estado actual de nuestras arcas y con las innumerables exigencias públicas que es preciso satisfacer. Atendida sin embargo la urgencia con que debe proveerse a este mal del conveniente remedio, he creído que el que más oportunamente podría adoptarse es la traslación del domicilio de los Presidentes a la Casa de Moneda. Pero no es este el único objeto que me propongo. El servicio publico exige imperiosamente que se dé más extensión y capacidad a las oficinas ministeriales y las que para la mejor expedición de los negocios deben hallarse contiguas. La inseguridad de los archivos colocados en su mayor parte en salas de los oficiales de secretaría y el más importante separado solamente de la cárcel pública por un débil tabique de madera, la imposibilidad de arreglarlo mientras carezcan del local correspondiente, la estrechez misma de las oficinas y su inmediación a las prisiones, no permitiendo a los los empleados contraerse con la atención debida al desempeño de sus obligaciones, son males graves que conviene hacer cesar cuanto antes. Basta, en efecto, echar una mirada a los Ministerios para convencerse de esta verdad, cuya evidencia me exime de entrar en mayores detalles. El único medio de remover estos poderosos inconvenientes es, en mi concepto, trasladar también las expresadas oficinas a la Casa de Moneda, que, ocupada ahora en gran parte por un corto numero de empleados, ofrece la capacidad, comodidad y demás circunstancias necesarias para este fin y para habitación del Jefe del Estado. Uno y otro objeto pueden conseguirse con ventaja publica y economía del Erario”. [12]

El costo de las reformas superó los 44.000 pesos de entonces, y muchos la calificaron de un derroche. El escándalo fue mayor cuando el Gobierno solicitó otros $20.000 para adquirir en Francia el mobiliario para vestir el Palacio. Ello da cuenta de la mentalidad espartana que informaba la época. [13]

La Moneda fue afectada en mayor o menor medida por los terremotos de 1822 y de 1850, luego de los cuales recibió adecuadas reparaciones. En 1855, durante el mandato de don Manuel Montt, el ala donde residían los Presidentes sufrió un incendio. En este época se construyó el edificio que ocuparía luego el Ministerio de Guerra y Marina, al cual se le construyó una portada con pilastras, enfrentando a La Moneda. En 1856 se plantaron en la plazuela, los primeros plátanos orientales que conoció Santiago. En 1858 le fue retirado al Palacio el recubrimiento de cal (encalado), el cual fue sustituido por fino estuco de yeso, que se pinto al óleo, en las fachadas de Moneda, Teatinos y Morandé. Durante el siglo XIX, sólo los Presidentes Manuel Bulnes (en su segundo mandato, de 1846 a 1851), Manuel Montt (1851-1861), Francisco Antonio Pinto (1876-1881) y José Manuel Balmaceda (1886-1891) vivieron efectivamente en La Moneda.

Durante su mandato, el presidente Balmaceda "hizo refaccionar completamente La Moneda, que fue ampliada en sus recintos principales, dotada del confort y los adelantos de la época y redecorada con cierto lujo en los sectores de recepción oficial. En ese periodo debió techarse con estructura metálica el patio de la Presidencia y hacerse la elegante decoración del Salón Rojo, sobre la primitiva capilla del Palacio, que en un ambiente de espejos y estucos blanco y oro realzó los muebles franceses", adquiridos en la época de Bulnes. [14] En la conocida obra del pintor Fray Pedro Subercaseaux, llamada "el Consejo de Ministros del 7 de enero de 1891", se puede apreciar el aspecto que tenía por entonces el Salón Rojo. Detrás del presidente, se ve un cuadro, con el Acta de la Independencia, quemada o destruida durante el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

El siguiente presidente que residió en La Moneda, como lo había hecho en su juventud al ser hijo del presidente Manuel Montt, fue don Pedro Montt, entre 1906 y 1910, falleciendo en el cargo un año antes de cumplir su período. El siguiente presidente, don Ramón Barros Luco (1910-1915), no vivió en el Palacio, pero propuso un ambicioso proyecto para remodelar La Moneda, en el estilo propio de la época (1913), a cargo del arquitecto Emilio Doyère, el cual no llegó a realizarse. Los mandatarios Arturo Alessandri Palma (1920-1925 y 1932-1938), Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931 y 1952-1958), Pedro Aguirre Cerda (1938-1941) y Gabriel González Videla (1946-1952) habitaron el departamento presidencial en La Moneda. El presidente Ibáñez, en su segundo mandato, fue el último Jefe de Estado que habitó La Moneda, hasta hoy. Así por ejemplo, don Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1962), llegaba habitualmente caminando al Palacio, desde su departamento en la Plaza de Armas [15] ; y don Eduardo Frei Montalva (1964-1970), lo hacía conduciendo su propio automóvil, desde su casa en la calle Hindenburg.

El edificio construido por Toesca y sus continuadores, no tenía fachada por el lado sur, hacia la Alameda, y en el actual Patio de los Naranjos se encontraban los talleres de acuñación de monedas, los cuales fueron trasladados del Palacio, en 1929. En 1930 se construyó la fachada sur del edificio, que se emplaza mirando a la Alameda, al igual que las plazas del norte y el sur del Palacio. El diseño de esta ampliación fue obra del arquitecto chileno Josué Smith Del Solar; que, a diferencia del proyecto de Doyère, respetó el diseño original de Toesca.

Durante el gobierno de Gabriel González Videla, él y su esposa Rosa Markmann decoraron el Palacio con finos y antiguos muebles que habían traído de Europa, así como valiosas piezas de arte. Desde entonces que La Moneda alberga verdaderos tesoros dentro de sus paredes.

Tradicionalmente, el edificio permaneció abierto para el tránsito peatonal. Tras el asesinato del general René Schneider en 1970 esta tradición se suspendió por motivos de seguridad, y sólo el año 2000 fue reabierta al público general.

Bombardeo de La Moneda durante el Golpe de Estado.

Durante el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, en que fue derrocado el presidente Salvador Allende, el edificio fue bombardeado por cañones del Ejército de Chile y por los cohetes Sura 3 de dos aviones Hawker Hunter, de fabricación británica, de la Fuerza Aérea de Chile, quedando parcialmente destruido.

La fachada norte, así como el pabellón entre los Patios de Los Cañones y de Los Naranjos, fueron los lugares más afectados por los cohetes y por el fuego el cual se extendió de la esquina de las calles Moneda y Teatinos hasta unos veinticinco metros al sur, cerca de la Plaza de la Libertad, hoy Plaza de la Ciudadanía. Este ataque significó al mismo tiempo la pérdida de invaluables tesoros que se acumularon durante años de gobiernos. Entre los bienes perdidos se encuentran el Acta de Independencia de Chile de 1818 y la original piocha de O'Higgins.

Vista del Barrio Cívico desde la Plaza de la Constitución.

Durante el proceso de reconstrucción y restauración que siguió al bombardeo e incendio se extendió hasta fines de 1980. Entonces se trasladaron varias oficinas, se modificó su distribución y se demolieron ciertas dependencias, con el fin de devolver el Palacio a la estampa original que tenía. Sin embargo ciertos símbolos que tenía La Moneda desaparecieron. La tradicional puerta por calle Morandé 80 fue clausurada y el antiguo Salón Independencia, lugar donde Allende murió (distinto al salón del mismo nombre que hoy posee el Palacio, el antiguo se hallaba en las actuales dependencias del Ministerio del Interior), fue suprimido y cerrado por un muro de hormigón. Los faroles de las entradas laterales este y oeste, al igual que los de los portones norte y sur junto con sus escalinatas también fueron suprimidos, como se puede comprobar con las fotos de La Moneda, al tiempo que el General Augusto Pinochet iniciaba su período presidencial bajo la Constitución de 1980, el 11 de marzo de 1981. Durante el proceso de reconstrucción de La Moneda, la sede de gobierno fue el Edificio Diego Portales.

Es del caso señalar que durante este proceso de restauración se reforzaron los cimientos aplicando técnicas modernas. La Plaza de la Constitución, que por muchos años fue una playa de estacionamientos, fue renovada agregando áreas verdes y dos piletas de agua. Así, la plaza cumple funciones ceremoniales para recibir visitas ilustres, y realizar el vistoso cambio de guardia, de los Carabineros que custodian el Palacio. Debajo de esta plaza se construyeron estacionamientos y dependencias para el personal de La Moneda y se realizaron numerosas obras, que actualizaron el edificio haciéndolo moderno en su funcionamiento y dándole seguridad a sus funcionarios, en cosas tan sencillas como un sistema eléctrico y de gas modernos.

Estatua de Arturo Alessandri frente a la fachada sur del Palacio de La Moneda.

Tras el regreso a la democracia, durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle, se pintó el edificio de color (blanco invierno). Si bien se señaló que era su color original, algunos estudiosos expresaron que ello no corresponde a la realidad, debido a que por los materiales de su revestimiento, arenilla con cal y otros elementos, no era posible. En todo caso, el revestimiento con el paso del tiempo y el esmog estaba ennegrecido, por lo cual la nueva coloración, efectuada con modernos materiales de alta calidad representa un avance, desde el punto de vista estético, al darle al Palacio uno tono y elegancia que realza lo magnífico del edificio en un entorno gris. Desde el punto de vista patrimonial, también es un avance, ya que el nuevo revestimiento protege las paredes de la humedad y otros fenómenos climáticos, además de ser resistente al esmog y fácil de limpiar.

El presidente Ricardo Lagos Escobar reabrió el tránsito peatonal por el interior de La Moneda, y reabrió la entrada por la calle Morandé 80, al conmemorarse treinta años del golpe de estado, en 2003. Tradicionalmente, por dicha entrada los presidentes podía ingresar al Palacio sin necesidad de hacerlo por la puerta principal norte, en la calle Moneda y recibir los honores de la Guardia de Palacio de Carabineros de Chile. También era por donde salían en forma simbólica, después de terminar su mandato presidencial.

La presidenta Michelle Bachelet dispuso la restauración del salón donde falleciera el presidente Allende, incluyendo el mobiliario original y dos cuadros del pintor Aldo Bahamonde, el primero retrata al presidente saludando desde el balcón, y el segundo muestra el mismo balcón con su barandal destruido y con el borde con impactos de proyectil, producto del bombardeo, el día del Golpe. Esta dependencia fue inaugurada el 11 de septiembre de 2008, sin embargo, se critica por expertos el hecho de haber revestido varios muros interiores con paneles de trupán, material que no sería digno del nivel del edificio.[n 1] Hoy este salón forma parte de las dependencias del Ministerio del Interior

Durante el terremoto de Chile de 2010, La Moneda sufrió daños menores, como desprendimiento de frisos en patios interiores y grietas en algunos muros, y algo más graves, como agrietamientos completos en el salón Prat, ubicado entre el Frontis delantero y el Patio de los Cañones, dejando a éste completamente inhabilitado, hasta que se repare, trámite complicado, debido a que la Sede de Gobierno es Monumento Nacional y se debe cumplir con una serie de exigencias para su intervención.

Other Languages
العربية: قصر لامونيدا
беларуская: Палац Ла-Манеда
Deutsch: La Moneda
euskara: La Moneda
français: La Moneda
Bahasa Indonesia: Palacio de La Moneda
日本語: モネダ宮殿
norsk bokmål: Palacio de La Moneda
русский: Ла Монеда