Palacio de Gobierno del Perú

Palacio de Gobierno del Perú
Casa de Gobierno
Palacio de Gobierno, Lima, Perú, 2015-07-28, DD 109.JPG
Fachada del Palacio de Gobierno que da a la Plaza Mayor de Lima.
Nombre(s) anterior(es) Casa de Pizarro
Información general
Uso(s) Casa de Gobierno
Estilo Neobarroco de inspiración francesa
Catalogación   Patrimonio de la Humanidad (parte de « Centro histórico de Lima», n.º ref. 500) (1991) Enlace a ficha de Patrimonio de la Humanidad.
Patrimonio Cultural de la Nación (1972)
Localización Bandera de Lima.png Lima, Bandera de Perú  Perú
Coordenadas 12°02′43″S 77°01′48″O / -12.04514, 12°02′43″S 77°01′48″O / -77.02989
Inicio 1926
Finalización 1938
Propietario Estado Peruano
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Bandera de Francia Claude Antoine Sahut Laurent
Bandera de Polonia Ricardo de Jaxa Malachowski
Contratista Foundation Company
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El Palacio de Gobierno del Perú, llamado también Casa de Gobierno (denominación con la que se fechan los documentos oficiales) o Casa de Pizarro,[2] Se encuentra ubicado en la Plaza Mayor del centro histórico de Lima, a orillas del río Rímac. La fachada del palacio es de estilo neobarroco de inspiración francesa, mientras que la fachada lateral, que da a la calle Palacio y donde está la puerta de entrada es de estilo neocolonial ( neoplateresca). Trabajan allí unas 200 personas.

Su primera versión la mandó a construir el fundador español de Lima, Francisco Pizarro, en 1536 sobre territorios que habían sido del curaca Taulichusco.[5]

El ala izquierda del edificio (la que da a la calle Pescadería) que diseñó el arquitecto Ricardo de Jaxa Malachowski en 1926, lo ocupó, hasta el segundo gobierno de Fernando Belaunde, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Perú. Es considerado un monumento histórico y en sus diferentes versiones arquitectónicas ha albergado a huéspedes ciertamente ilustres. Desde Francisco Pizarro y los cuarenta virreyes del Perú, el libertador Simón Bolívar, el rey español Juan Carlos I (durante su visita oficial que hiciera al Perú entre el 22 y 26 de noviembre de 1978),[6] caudillos y presidentes del Perú.

Historia

Construcción

Retrato de Francisco Pizarro, fundador de Lima y primer propietario del palacio.

La casa de gobierno actual se levanta en el mismo solar que Francisco Pizarro reservó, al fundar, en la mañana del 18 de enero de 1535 y en tierras del curaca Taulichusco, la Ciudad de los Reyes, para que fuera su residencia y futura sede de la gobernación de Nueva Castilla. A lo largo de cuatrocientos setenta años, seis terremotos, cuatro saqueos y tres incendios destruyeron parcial o totalmente el edificio. Sin embargo mantuvo a través de sus muchas reedificaciones la disposición y planta semejantes a las que Pizarro diseñó tras la fundación de Lima, que se llevara a cabo en el lugar donde hoy se extiende la Plaza Mayor.

Así, según la costumbre española, se asignaron a la iglesia y al cabildo los solares más cercanos a la plaza, luego se procedió a repartir los solares entre los vecinos de la ciudad de Jauja, que fue fundada como la primera capital de estos territorios, y los demás conquistadores, habiéndose realizado la distribución de acuerdo con el plano de la ciudad, denominado Damero de Pizarro, delineado, en pergamino y después a cordel, por Nicolás de Ribera y Laredo, el capitán Diego de Agüero y el piloto Francisco Quintero, quienes la dividieron en ciento diecisiete manzanas, cada una con cuatro solares o terrenos que Francisco Pizarro asignó a sus hombres de acuerdo con la jerarquía que tenían.[1]

Pizarro se adjudicó los cuatro solares que formaban la manzana ubicada al norte de la plaza, es decir toda la séptima manzana de la hilera contigua al río Rímac, donde existía una huaca del ídolo del valle y desde donde podía defenderse mejor de las asonadas y también de los mismos conquistadores ya embarcados en luchas internas. La casa del gobernador fue sencilla y sin ningún alarde de arquitectura.[7] El marqués Pizarro era hombre de costumbres sobrias y no tuvo tiempo para emprender una obra suntuosa.

La edificación de la época fue de adobe y siguiendo los usos de Castilla: dos grandes patios y amplios espacios destinados a la tropa y caballerizas. Las cajas reales con los Quintos del Rey eran guardados bajo triple llave y el Ayuntamiento originalmente funcionó en la casa del gobernador Pizarro. Una amplia y tendida escalinata, paralela a lo que hoy es la calle Palacio, conducía a las habitaciones del gobernador. El trazo de esta escalera y la higuera que según la leyenda fue sembrada por el conquistador, es lo poco que actualmente queda del siglo XVI.[7] El 26 de junio de 1541 la casa de Pizarro fue saqueada por los Caballeros de la Capa, quienes irrumpieron en la edificación logrando asesinar a Pizarro.

Virreinato

Aspecto interior del Palacio Virreinal de Lima. Se observa el trono del virrey del Perú y los alabarderos de la Guardia Real de Infantería.
Palacio de los Virreyes y Plaza Mayor de Lima (grabado del siglo XVII). El Palacio de los Virreyes aparece con los llamados «Cajones de Ribera».

Luego de la muerte de Pizarro, las autoridades se apoderaron de su residencia y la Real Hacienda se adjudicó el terreno como parte del pago de los 28 000 pesos de oro que Francisco Pizarro debía pagar a la corona española.[7] El antiguo palacio, fue utilizado por el primer virrey del Perú Blasco Núñez Vela como su residencia. Los demás virreyes enriquecieron su artesonado, sus adornos, su mobiliario y fueron mejorando la construcción transformándolo en un palacio más suntuoso, digno de la capital de los dominios americanos del entonces poderoso imperio español. En 1569 llegó al Perú el virrey Francisco de Toledo, Conde de Oropesa quien gobernó hasta el año 1581. Dicho virrey efectuó grandes mejoras en la antigua casa de Pizarro.

El palacio del virrey quedó derruido por el terremoto de Lima y Callao de 1586, ocurrido en la época del virrey Fernando Torres y Portugal, Conde de Villardompardo. Durante el gobierno del virrey Luis de Velasco y Castilla, Marqués de Salinas del Río Pisuerga se edificó el nuevo Palacio Virreinal. Respecto a este palacio de los virreyes el padre jesuita Bernabé Cobo escribió en el primer tercio del siglo XVII:

«Es la mayor y más suntuosa casa de este Reino, por su gran sitio y por lo mucho que todos los virreyes han ido ilustrándola con nuevos y costosos edificios...»

Refiriéndose en particular a la fachada, dijo:

«La frente que mira a la plaza es de una hermosa galería y mirador, de corredores hasta la mitad, donde está la puerta principal con una suntuosa portada de piedra y ladrillo, que hizo labrar el virrey Luis de Velasco, y la otra mitad de esta acera es de ricas ventanas...»

Palacio de los Virreyes, Iglesia de los Desamparados, Arco del Triunfo y Plaza Mayor de Lima (grabado de fines del siglo XVIII).

Esta fachada del palacio virreinal de aquella época fue reproducida durante el gobierno del virrey Pedro Fernández de Castro, Conde de Lemos, en una pintura que aún se halla en la Iglesia de La Soledad y que representa el paso de un anda de la Sagrada Lanzada en la procesión de Semana Santa. En dicha pintura se puede observar la gran portada con su balcón y frontón con las armas reales. Esta portada y el frente de la plaza fueron destruidos por los terremotos de 1687 y 1746,[nota 1] y reedificados en el mismo estilo, aunque ya no con tanta elegancia.

Además, es innegable que la fachada quedaba enmascarada y afeada en su planta baja por las covachuelas que formaban los Cajones de Ribera.[9]

República

Palacio de Gobierno del Perú en 1860.
Palacio de Gobierno del Perú con la bandera de Chile según foto tomada la tarde del 18 de enero de 1881.
Interior del Palacio de Gobierno durante la revolución pierolista de 1895.

En 1821, cuando el virrey José de la Serna, Conde de los Andes abandonó Lima, José de San Martín se instaló brevemente en el palacio; luego se mudó a la casa de campo de la Magdalena Vieja (hoy distrito de Pueblo Libre), que los naturales de ese lugar conocían con el sobrenombre de «Palacio», edificación no tan suntuosa como el nombre nos haría pensar, que el virrey Joaquín de la Pezuela, Marqués de Viluma hizo construir, de adobe y de corte más bien sencillo, para descanso y solaz de los virreyes y de su corte, pero que fue ocupada por su hija.

Durante el gobierno de Ramón Castilla, el palacio vivió quizá su mejor época ya que fue enriquecido por él con varias obras de arte. Desde 1836 hasta 1839, durante la Confederación Perú-Boliviana, fue sede de gobierno del protector Andrés de Santa Cruz hasta la restauración de la República del Perú con el gobierno de Agustín Gamarra, luego de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. En 1865, el arquitecto suizo Michele Trefogli llevó a cabo la refacción del palacio de gobierno, donde proyectó y construyó el gran comedor de cristales, bajo órdenes del general Juan Antonio Pezet, vicepresidente de la República.

Durante la Guerra del Pacífico, el palacio fue ocupado por las tropas del ejército chileno que, al mando del contraalmirante Patricio Lynch, irrumpieron en la ciudad de Lima, desde el 17 de enero 1881 hasta el 23 de octubre de 1883, cuando el gobierno provisorio de Miguel Iglesias, con sede en el norte, firmó el Tratado de Ancón. Los soldados chilenos saquearon el palacio, antes de abandonarlo, llevándose innumerables objetos de valor entre ellos dos cañones que flanqueaban la puerta principal del palacio, retratos de los virreyes y presidentes hasta la guerra del Pacífico y todos los muebles, alfombras y lámparas,[11]

En diciembre de 1884 estalló en uno de los llamados Cajones de Ribera un incendio que lo dañó parcialmente y se perdieron archivos del Tribunal Mayor de Cuentas que eran del siglo XVI.[11] Cuando se produjo este siniestro, a quien tocó gobernar fue al general Miguel Iglesias. Durante la gestión de Iglesias, el gobierno decidió darle al edificio la dignidad y prestancia que debía tener como sede del gobierno ordenando el desalojo de los comerciantes y la construcción de una nueva fachada en cada uno de sus lados. En 1886 en el gobierno de Andrés Avelino Cáceres se restauró instalaciones dañadas. Durante el gobierno de Nicolás de Piérola Villena se realzó la fachada del palacio colocando dos balcones abiertos en los extremos donde ahora están los balcones de desfiles.

A principios del siglo XX, durante el gobierno de José Pardo y Barreda se convocó a un concurso internacional para la construcción de una residencia presidencial; el ganador fue el arquitecto Emile Robert, cuyo proyecto, de estilo arquitectónico afrancesado, jamás se llegó a concretar. Se presume que este diseño pudo haber servido de fuente de inspiración al arquitecto polaco Ricardo de Jaxa Malachowski en el diseño de la fachada principal, que mira hacia la Plaza Mayor, del nuevo palacio.

El 3 de julio de 1921 estalló otro incendio, que destruyó gran parte del ala derecha del palacio, es decir, las grandes salas, los aposentos y despachos del Jefe de Estado. El presidente Augusto Leguía inició posteriormente la transformación del inmueble levantando una elegante fachada de piedra en la que se mantuvo la Puerta de Honor, y que se conservó en la nueva edificación, y dos semanas después mandó levantar el Salón Dorado, de cartón piedra, con motivos indigenistas y contemporáneos.

Los diseñadores fueron entre otros, el arquitecto y escultor español Manuel Piqueras Cotolí y el pintor Jorge Vinatea Reinoso. Había urgencia porque estaban próximas las celebraciones por el Centenario de la Independencia del Perú, habiendo Leguía dejado expedito el Gran Salón de Recepciones que tiene mucha semejanza, en cuanto a artesonado y decoración de paredes, con el Palacio del Quirinal de Roma.

«El domingo 3 de julio de 1921 hubo un sensacional incendio en el Palacio de Gobierno, casi en vísperas del Centenario de la Independencia nacional y cuando se terminaban los arreglos para esa fecha. El siniestro comenzó a poco más de las tres de la tarde, pocos minutos después de que el Presidente de la República había abandonado su despacho para dirigirse a las carreras de caballos. El fuego se produjo en el despacho presidencial y se propagó luego por los departamentos cercanos. Quedaron totalmente destruidos aquel recinto, la secretaría, el salón llamado de Castilla, el salón dorado, el gabinete del Consejo de Ministros, la sala de edecanes, la oficina de informaciones y la sala de espera. Perdiéndose documentos de importancia, mobiliario y obras de arte; entre estas los famosos lienzos de Ignacio Merino titulados La venganza de Cornaro y Colón ante el Consejo de Salamanca, los óleos de Teófilo Castillo, La muerte de Pizarro y La Sangre del Inca, el retrato de Francisco Pizarro que tenía más visos de autenticidad y varios cuadros sobre virreyes. Las obras de Merino y las coloniales habían sido sacadas del Museo de Historia Nacional en calidad de préstamo en la época del Presidente Billinghurst para decorar el salón dorado de Palacio. Acerca del origen de tan desgraciado acontecimiento hubo las versiones más contradictorias. Algunos lo atribuyeron a un cruce de los alambres conductores de fuerza eléctrica. El punto de vista oficial fue que se trataba de un hecho intencional, llevado a cabo por manos criminales bajo inspiraciones de carácter político. Leguía en sus memorias tituladas Yo tirano, yo ladrón, afirma que se produjo una explosión en el sótano debajo del salón de Castilla, con el fin de asesinarlo. El Presidente se alojó en los departamentos de la Prefectura donde siguió despachando y, con decisión y eficacia, tomó las disposiciones necesarias para que el Palacio pudiera estar habilitado a fin de mes, con motivo de las fiestas del Centenario.

Jorge Basadre.[12]
Palacio de Gobierno del Perú a fines del siglo XIX.
Vista del antiguo Palacio de Gobierno en 1932. Pueden verse dos tranvías urbanitos de marca italiana Breda de las dos líneas que unían el Rimac con el Parque de la Exposición de Lima.
Celebración del Centenario de la Independencia del Perú. Óleo que representa el recibimiento de las misiones extranjeras, en el interior del Palacio de Gobierno por parte del presidente Augusto Leguía.

En 1926 Leguía encargó al arquitecto francés Claude Antoine Sahut Laurent el diseño del nuevo Palacio de Gobierno, juzgándose por entonces que el siniestrado edificio era arquitectónicamente insignificante y de modesta elevación. Las obras de Sahut estaban influenciadas por los estilos historicistas y franceses; sin embargo, fue uno de los arquitectos que dieron auge al estilo neocolonial con tendencias moriscas, lo cual se ve reflejado en el diseño del palacio.

Algunos de los salones que él diseñó fueron: el Hall Eléspuru y Choquehuanca, el Salón Pizarro, el Salón Dorado o de Recepciones, el Despacho Presidencial y el Patio Sevillano donde está el jardín con la «Higuera de Pizarro». La Foundation Company fue la empresa encargada de ejecutar la estructura del edificio, siendo el administrador de los trabajos Carlos Willis y el director de obras públicas Mariano Barboza.

En 1929, a raíz de la caída de la Bolsa de Nueva York y la crisis económica mundial, la Foundation Company paralizó sus actividades en el Perú dejando sin concluir el Salón de Recepciones. Leguía fue derrocado el 22 de agosto de 1930 y las obras de construcción del actual palacio de gobierno se paralizaron. Corresponden a la década del 20 del siglo XX la Puerta de Entrada, el Hall Eléspuru, el Salón Sevillano, el Salón Dorado, el Salón Pizarro y el Despacho Presidencial, conservándose el trazo y ubicación de la escalera –ahora en mármol blanco y cubierto de artesonado de estilo renacentista español- por donde subieron los Caballeros de la Capa para asesinar a Francisco Pizarro el 26 de junio 1541 y por donde hoy se llega a estos salones ceremoniales.

Con motivo de la llegada al Perú de Su Alteza Real el Príncipe de Gales (futuro Eduardo VIII), durante el gobierno del general Luis Miguel Sánchez Cerro, la firma de Sahut fue nuevamente contratada para que continúe con la reconstrucción del palacio. Sánchez Cerro mandó a terminar el Salón de Recepciones y las salas anexas, entre ellas el Despacho Presidencial, el Salón de Embajadores, la Sala de Señoras, la Sala de Edecanes, el Salón de Representantes, el Salón Luis XVI, la Sala de Ministros; las cuales fueron inauguradas en la visita que hizo el heredero al trono del Reino Unido el 12 de febrero de 1931, pero en 1932 nuevamente se paralizaron las obras.

Posteriormente, el presidente Óscar R. Benavides encargó al arquitecto Ricardo de Jaxa Malachowski la terminación de la construcción. Los trabajos se iniciaron el 24 de agosto de 1937, con la demolición de la parte antigua, los mismos que continuaron hasta el año siguiente, habiéndose la construcción hecho por secciones con el empleo de dos mil trabajadores. Pero para el cuarto centenario de la fundación de Lima, en 1935, se demolieron los últimos muros del palacio de Pizarro, no sin antes realizar excavaciones en busca del tesoro que, según la leyenda, Pizarro escondió antes de ser asesinado por los almagristas.

La fachada del palacio (entrada principal) que da hacia la Plaza Mayor, el ala izquierda (que da hacia la calle Pescadería), el cine, la capilla y la residencia corresponden a esa época. Desde 1938, el palacio de gobierno ostenta su aspecto actual cuyo estilo arquitectónico es neobarroco de inspiración francesa. En 1987, en el primer periodo de gobierno del presidente Alan García, se inauguró en el patio de honor del palacio un monumento de Andrés Avelino Cáceres. Durante el segundo periodo de gobierno de Alberto Fujimori, por recomendación de su hija la entonces primera dama Keiko Fujimori, se llevaron a cabo en los interiores del palacio, como el Gran Hall, unos discutidos trabajos de pintado.

Dichos trabajos fueron realizados por un artista español, amigo personal de Keiko Fujimori, quien le sugirió el pintado de las instalaciones del palacio con colores que reflejen las tendencias artísticas que estaban en boga en ese tiempo. En el periodo de gobierno de Alejandro Toledo se hicieron trabajos para darle un nuevo aspecto al Patio de Honor. En toda la historia republicana del Perú, en las instalaciones del palacio han funcionado varios Ministerios, siendo ahora la sede de la oficina de los Vicepresidentes de la República.

El palacio en la actualidad

Fachada actual del Palacio de Gobierno.

En 2005, a la Casa de Pizarro se le instaló una nueva iluminación (con la finalidad de que su fachada se realce en las noches) como parte del proyecto denominado Circuito Turístico de la Luz, llevado a cabo por iniciativa del entonces alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, para mejorar el centro histórico de la ciudad.[13] Dentro del grupo de edificaciones iluminadas también se consideraron la Municipalidad Metropolitana y la Catedral de Lima. A comienzos de febrero de 2007, el escudo nacional que está en la parte superior del frontis de la fachada principal del palacio fue pintado al óleo con los colores rojo, verde y azul.

El símbolo nacional, que mide dos metros por lado, fue pintado por los alumnos de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, Jorge Ramírez e Ivo Fuentes, quienes fueron convocados por el área de restauración de dicha escuela. Ambos jóvenes fueron dirigidos por el coordinador de la Escuela de Bellas Artes, Leslie Lee. Trabajaron a tiempo completo durante cuatro días sobre un andamio colgante y a doce metros de altura. El 8 de mayo de 2009 el presidente Alan García, inauguró un obelisco colocado en el patio principal, hacia el lado derecho de la entrada principal que mira hacia la Plaza Mayor, del Palacio de Gobierno como recordatorio de las víctimas del terrorismo en el Perú.[14]

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