Pacto de no agresión germano-polaco

Pacto de no agresión germano-polaco
Bundesarchiv Bild 183-B0527-0001-293, Warschau, Empfang Goebbels bei Marschall Pilsudski.jpg
Hans-Adolf von Moltke (embajador alemán), el mariscal polaco Józef Piłsudski, el ministro alemán de Propaganda Joseph Goebbels y el ministro de Asuntos Exteriores polaco Józef Beck en Varsovia (15 de junio de 1934).
Tipo de tratadoPacto de no agresión
Firmado26 de enero de 1934
PartesBandera de Alemania Alemania
Bandera de Polonia Polonia

El pacto de no agresión germano-polaco fue un acuerdo firmado entre la Alemania nazi y el régimen del mariscal polaco Józef Piłsudski el 26 de enero de 1934[2]

Las relaciones entre el Estado polaco resurgido tras la Primera Guerra Mundial y Alemania habían sido malas. Esta reclamaba la devolución de los territorios cedidos a Polonia tras la guerra y, desde mediados de la década de 1920, mantuvo un conflicto aduanero con su vecina. El empeoramiento de la situación económica con el advenimiento de la Gran Depresión y la crisis política en Alemania agudizó la tensión entre ambos países. En Alemania los partidos políticos utilizaban propaganda revisionista en las elecciones, cada vez más frecuentes, mientras que Polonia se negaba a ceder sus derechos o territorios para apaciguar a aquella. La llegada de Hitler al poder aumentó temporalmente la tensión pero, desde el punto de vista polaco, supuso un cambio que permitía un acuerdo con Alemania que normalizase las relaciones y evitase el conflicto: a diferencia de los Gobiernos anteriores, Hitler tenía otras prioridades que enfrentarse inmediatamente con Polonia o reclamar los territorios perdidos en la contienda. Su interés por consolidar su poder en Alemania y tratar de extender su control a Austria favorecieron el acuerdo con Pilsudski quien, por su parte, deseaba mejorar las relaciones con Alemania para mejorar el comercio bilateral y evitar posibles concesiones impuestas por Francia y las potencias, aparentemente dispuestas a aplacar a Alemania a costa de Polonia. El debilitamiento de la alianza franco-polaca decidieron finalmente a Pilsudski a buscar el acuerdo con Hitler mediante una combinación de amenazas militares públicas y negociaciones privadas, que fructificaron en el pacto de no agresión en 1934.

Antecedentes

Tensión germano-polaca

Desde el resurgimiento de Polonia como nación independiente a finales de 1918, Alemania se había opuesto al nuevo país.[4]

La existencia de Polonia es intolerable e incompatible con las necesidades vitales de Alemania. Debe desaparecer y lo hará por su debilidad interna y la acción de Rusia, con nuestra ayuda. Polonia resulta aún más insoportable para Rusia que para nosotros: Rusia no puede tolerar su existencia. Con Polonia caería uno de los principales pilares del Tratado de Versalles, el predominio francés. Lograr este objetivo debe ser uno de los fines de la política alemana porque se puede conseguir.

El ministro de Asuntos Exteriores alemán a finales de la década de 1920, Stresemann, declaró en 1927:

Mientras quede un alemán vivo, nunca aceptará las disposiciones del Tratado de Versalles relativas a Danzig y el «corredor».

Los repetidos intentos polacos de mejorar las relaciones manteniendo las fronteras intactas fracasaron reiteradamente.[7]

El mariscal polaco Józef Piłsudski, que trató de normalizar las tensas relaciones germano-polacas ante la falta de apoyo franco-británico para oponerse a Hitler.
Fronteras polacas en entreguerras y territorios en disputa con Alemania y Checoslovaquia (a cuadros).

Hasta mediados de 1933, la política alemana hacia Polonia había sido hostil.[1]

Desde 1925 ambos países habían mantenido una disputa arancelaria con la que Alemania había tratado de someter a Polonia.[7]

En 1932, con el agravamiento de la crisis económica en Alemania, creció aún más la campaña revisionista contra Polonia.[12]

El 14 de junio de 1932, Piłsudski envió un destructor polaco a Danzig[11]

La llegada al poder de Hitler llevó a un aumento de la tensión.[14]

En Danzig, el 15 de febrero de 1933, el senado de la ciudad comunicó al Gobierno polaco su intención de sustituir la policía portuaria, bajo control mixto, por su propia policía, a pesar de las protestas del representante polaco.[18]

Los polacos fingieron estar dispuestos a llevar a cabo una guerra preventiva contra Hitler en alianza con los franceses.[13]

La alianza franco-polaca, la actitud británica y la política de equilibrio

Búnker de la línea Maginot, símbolo de la política defensiva francesa que disgustó a Polonia.

La alianza franco-polaca, basada en un acuerdo político y militar firmado en febrero de 1921,[20]

Entre 1925 y 1934 se repitieron los intentos franceses de reducir su compromiso de apoyo a su aliado polaco.[23]

Se sucedieron las declaraciones francesas a favor de las concesiones territoriales de Polonia a Alemania, se intentó un acuerdo bilateral (finalmente fallido) entre Francia y Alemania en 1932 y, a finales de ese año, Gran Bretaña y Francia aceptaron el principio de igualdad armamentística para Alemania (11 de diciembre de 1932[26]

El 2 de noviembre de 1932,[6]

Para mejorar la relación polaco-soviética Piłsudski no tuvo más que responder a las propuestas de acercamiento de los soviéticos, firmando el 9 de febrero de 1929 un primer acuerdo, el «protocolo Litvinov» y, más tarde, el 25 de julio de 1932, tras largas negociaciones, un pacto de no agresión.[6]

El 16 de marzo de 1933, recién resuelta temporalmente la tensión con Danzig, el primer ministro británico Ramsay MacDonald propuso, con la intención de salvar del fracaso las conversaciones sobre desarme,[30]

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