Pablo Pedro Astarloa

Pablo Pedro de Astarloa y Aguirre (Durango, Vizcaya, 29 de junio de 1752 - Madrid, 2 de junio de 1806), sacerdote, filólogo, lingüista y lexicógrafo español destacando en sus trabajos sobre la lengua vasca.

Biografía

Ordenadado sacerdote, llegó a conocer catorce lenguas, entre ellas el hebreo, el árabe, el caldeo y el griego.

En 1797 fue acusado por las autoridades eclesiásticas, cumpliendo prisión en Logroño.

Wilhelm von Humboldt

En 1799 su precaria economía, afectada por la guerra y la desamortización, se restablece al obtener ración entera de beneficiado en el cabildo de Durango y coincide con Wilhelm von Humboldt, que estaba realizando uno de sus viajes y que pasa varios días en su casa.

En aquella época ya había comenzado Astarloa sus estudios sobre el euskera con una primera obra "El arte bascongado", siendo reconocido por su labor por don Antonio María de Letona, que le recomendó a Lorenzo Hervás tributándole diversos elogios:

"Mucho celebro haya tomado vuestra merced correspondencia con el Sr. Campos, fino amigo mío, que por su celo y buenos sentimientos es caballero digno de aprecio; pero no celebraría menos, para mejor satisfacer sus ideas literarias, el que se correspondiese vuestra merced con un beneficiado de este pueblo, llamado D. Pablo de Astarloa, de quien le hablé a vuestra merced largamente en Roma, pues creo que ni el padre Larramendi, que es el patriarca por excelencia que ha tenido este país, ha llegado a profundizar nuestro desnaturalizado bello idioma como lo hará ver antes de mucho en una ingeniosa obra que tiene ya escrita (el Arte Bascongado). Es un sujeto, por carácter y conocimientos filósofo, gran crítico, y con ardiente pasión al estudio de su nativo idioma. Puedo asegurarle a vuestra merced que es el único que ha habido y le hay en este país." (Carta de Antonio María de Letona a Hervás, julio de 1799.)

La labor de intermediación entre Astarloa y Hervás fue realizada por José Antonio de Campos y Juan de Leiza al que remiten diversas epístolas,[1]​ según dicha correspondencia Astarloa envía documentos a Hervás para su aprobación, realizando Hervás ciertas correcciones a los mismos.

En 1802 Astarloa se fue a Madrid, donde ya había estado de viaje con anterioridad[2]​ y allí permaneció hasta su muerte. Poco se sabe de su vida anterior a 1802 exceptuando cierta correspondencia con Lorenzo Hervás y otros intelectuales de la época.

Other Languages