Pabellón alemán (Barcelona)

Pabellón alemán
Pavelló alemany
The Barcelona Pavilion, Barcelona, 2010.jpg
Información general
Uso(s) Ceremonial
Estilo Movimiento Moderno
Catalogación Bien de Interés Cultural
13 de febrero de 2003
RI-51-0010902
Dirección Plaza de Carles Buïgas
Localización Barcelona, Flag of Spain.svg  España
Coordenadas 41°22′14″N 2°09′00″E / 41.370555555556, 41°22′14″N 2°09′00″E / 2.15
Inicio 1928
Finalización 1929
Demolido 1930 (reconstruido 1986)
Detalles técnicos
Superficie 1050 m2
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Ludwig Mies van der Rohe
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El Pabellón de Barcelona, diseñado por Ludwig Mies van der Rohe, fue el edificio de representación de Alemania en la Exposición internacional de Barcelona celebrada en el año 1929. Concebido como espacio representativo para albergar la recepción oficial presidida por el rey Alfonso XIII a las autoridades alemanas,[1] el edificio pretendía simbolizar el carácter progresista y democrático de la nueva República de Weimar y su recuperación tras la Primera Guerra Mundial.

Este edificio constituye uno de los hitos en la historia de la arquitectura moderna, al ser una obra donde se plasman con particular rotundidad y libertad las ideas del entonces naciente Movimiento Moderno, y está considerado por muchos autores como una de las cuatro piezas canónicas de la arquitectura del movimiento moderno junto con el edificio de la Bauhaus de Gropius, la villa Saboya de Le Corbusier y la Casa de la cascada de Wright.[2]

El pabellón fue desmantelado tras la exposición en 1930, y reconstruido posteriormente en la década de los 80 en su ubicación original, en el actual barrio de Montjuic, donde permanece abierto al público.

Historia

Vista general.

El proyecto fue encargado por la República de Weimar en junio de 1928.[3] Fue el propio Mies quien eligió el emplazamiento del pabellón de Alemania dentro del recinto de la exposición: pese a que en un principio se le había asignado un lugar cercano a la fuente mágica —eje central del recinto ferial diseñado por Cadafalch—, el arquitecto prefirió un lugar un poco más apartado, alejado del ruido del eje principal donde se encontraban los grandes edificios construidos para la ocasión.

Construido sin más función que la meramente representativa, el pabellón pretendía simbolizar los ideales de progreso y aperturismo del estado alemán tras la Primera Guerra mundial. En el discurso de inauguración, el comisario del Reich, Georg von Schnitzler, resumió: "Buscamos sobre todas las cosas claridad, simplicidad e integridad".[3]

A pesar de las voces que solicitaron la preservación del edificio, las dificultades económicas que atravesaba el estado alemán provocaron que a la finalización de la exposición el pabellón fuese desmontado, en enero de 1930.[2]

El Pabellón reconstruido está gestionado por una fundación que permite la visita turística y el alquiler del local para eventos privados, incluyendo la realización de varios anuncios publicitarios. El edificio también ha alojado numerosas instalaciones artísticas, entre las que figuran las de Antoni Muntadas, Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, Jeff Wall, Jérôme Schlomoff, Dominique Gonzalez-Foerster & Jens Hoffmann, Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa ( SANAA) y Andrés Jaque y su Office for Political Innovation.[4]

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