Países Catalanes

Localización de los Países Catalanes sobre las entidades políticas actuales, con los territorios catalanohablantes resaltados.

Países Catalanes (en catalán Països Catalans) es un término ambiguo,[2]

Aunque el término aparece documentado en la segunda mitad del siglo xix, fue popularizado por el escritor valenciano Joan Fuster, que lo empleó en sus ensayos políticos en la década de 1960, publicados en su libro Nosaltres, els valencians.

Se trata de un término controvertido, en cuanto, identificado con el pancatalanismo, alude a la reclamación de un proyecto nacional y geopolítico con una fundamentación discutida que no cuenta con gran apoyo popular, especialmente fuera de la comunidad autónoma de Cataluña, donde puede ser percibido como una idea con connotaciones de primacía de Cataluña sobre otros territorios, como la Comunidad Valenciana o las islas Baleares.[3]

El dominio lingüístico del idioma catalán comprende a Andorra, la mayor parte de Cataluña, una parte del este de la comunidad autónoma de Aragón —la llamada Franja de Aragón—, las Islas Baleares, la parte costera y más poblada de la Comunidad Valenciana, la mayor parte del departamento de Pirineos Orientales, la ciudad sarda de Alguer y también un pequeño territorio en la Región de Murcia, llamado El Carche.[6]

Historia del término

El término «Países Catalanes» se encuentra documentado por primera vez en la monumental obra del valenciano Bienvenido Oliver, Historia del Derecho en Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa, I (Madrid, 1876); de manera apolítica y cultural.[nota 1]

Joan Fuster, popularizador del término en la segunda mitad del siglo XX.

El término «Países Catalanes» fue popularizado principalmente por el ensayo Nosotros, los valencianos publicado en 1962.[9]

Históricamente, se han utilizado otros términos similares, con implantación menor, reducida o nula.[nota 3]

A menudo se representan territorialmente los Países Catalanes con una convergencia de motivaciones históricas y lingüísticas cuando se pretende darle un cuerpo político. Es decir, para algunos el territorio de unos Países Catalanes políticos representaría el conjunto de entidades políticas históricas de la antigua Corona de Aragón que tienen o tenían el catalán como lengua principal en sus instituciones. Bajo esta premisa, el territorio comprendería los históricos Principado de Cataluña, Reino de Mallorca (Islas Baleares y Rosellón), y Reino de Valencia (con los añadidos posteriores de Villena y la comarca de Requena).

A partir de la escisión en 1968 del sector universitario y de jovenes del FNC, que estaban muy influenciados por la recuperación de la conciencia nacional desde el ámbito cultural, emergieron las primeras propuestas políticas, bajo las siglas del recien creado PSAN, que reclamaban el marco de los Países Catalanes.[16]

Mural en Argentona (Cataluña), firmado por la extinta organización juvenil Maulets (ahora integrada en Arran), en la que se muestra a favor de la constitución de los Países Catalanes.
En catalán: Por la unidad de la lengua y de los Países Catalanes.

En la Comunidad Valenciana organizaciones como Esquerra Republicana del País Valencià, el Partit Socialista d'Alliberament Nacional y Acció Cultural del País Valencià defienden una dimensión nacional de los «Países Catalanes».[17]

La extensión de la independencia de Cataluña al resto de territorios encuadrados por la CUP como «Países Catalanes» (la Comunidad Valenciana, las islas Baleares, el Rosellón y la Franja de Aragón) forma parte de uno de sus ejes ideológicos.[18]

Other Languages