Orugas gigantes de Felucia

En el universo de La guerra de las Galaxias, las orugas gigantes de Felucia son una especie animal. Podemos verlas en la película La venganza de los Sith, Episodio III de la saga.

Estas orugas tienen un aspecto gelatinoso que miden cuatro metros de largo, poseen seis patas cortas de cada lado, dos ojos negros dispuestos verticalmente en la cabeza y dentro de ésta unas partículas azules traslucidas que le dan ese aspecto tan particular a estos pacíficos insectos.

Su alimentación es muy particular: gracias a las sustancias químicas azules de su cabeza es capaz de absorber las constantes radiación ultravioletas de Felucia, y distribuirlas por su cuerpo mediante conductos. Esta energía es utilizada para nutrir al animal. Esto significa que las orugas gigantes de Felucia se alimentan constantemente. Si a una oruga de éstas se le abre la cabeza, ya sea mediante láseres o las garras de un acklay, la energía ultravioleta es liberada constituyendo un gran peligro (ya que lo que sucede es similar a una pequeña explosión). Por esta razón estos animales no tienen casi depredadores, pero si algún acklay no encuentra alimento no dudara en masticar a alguna de estas orugas.

Durante la Guerras Clon a la Jedi Aayla Secura se le ordenó que en Felucia, donde la vegetación era muchísima, no se utilicen unidades mecanizadas para el traslado de tropas durante las batallas en ese lugar.

Las orugas gigantes de Felucia son muy domesticables en estado de larva, y al crecer son pacíficas ante sus amos. Por este motivo, Aayla optó por trasladar a los clones en las orugas gigantes de Felucia, que durante las operaciones en Felucia fueron de gran utilidad como medio de transporte. También sirvieron como alimento en las épocas de crisis en Felucia, ya que los tejidos adiposos de la parte posterior del animal son muy sabrosos y alimentaron a los clones (que debieron tomar grandes precauciones porque al abrir la cabeza del animal se liberan grandes cantidades de rayos ultravioletas).

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