Orden espontáneo

El orden espontáneo es la aparición espontánea de orden del aparente caos a través de la autoorganización. También es una teoría social que describe la aparición de diversos tipos de orden social a partir de una combinación libre de personas interesadas en su propio bienestar y que no están intencionalmente tratando de crear orden. Los partidarios de la teoría tienden a pensar que el orden espontáneo es superior a cualquier tipo de objeto que pueda ser creado por un plan o diseño. Por tanto:

  • En todo tipo de organización natural o artificial la interacción (de facto) es superior a la planificación (de iure), las operaciones con comandos sencillos son superiores a las de comandos complejos, y la autoorganización es superior a la organización con autoridad central.
  • En los seres humanos el orden espontáneo se traduce como el orden que resulta libremente de la acción humana entre las personas, frente al desorden que surge forzadamente al ejecutar un diseño humano sobre las personas.

La evolución de la vida sobre la Tierra, el lenguaje humano, el Derecho, las reglas de tránsito, la economía de mercado y el sistema de precios y dinero han sido propuestos como ejemplos clásicos de sistemas que se desarrollan a través de orden espontáneo por beneficio privado. Orden espontáneo también se utiliza como sinónimo de cualquier comportamiento emergente o autoorganizado del que el orden espontáneo por interés propio es sólo un ejemplo, experiencias de comportamientos emergentes serían las adhocracias, la división del trabajo, la autogestión empresarial, el software colaborativo (por ejemplo, Wikipedia),[1]​ o las redes sociales.

Historia de la teoría

Según Murray Rothbard, Chuang-tzu (369-286 a. C.) fue el primero en desarrollar la idea de orden espontáneo, antes de Pierre-Joseph Proudhon y Friedrich Hayek.[3]​ El taoísta Chuang-tzu dijo: "El buen orden resulta espontáneamente cuando se dejan las cosas a sí mismas". Proudhon dijo:

La noción de anarquía en política es tan racional y positiva como cualquier otra. Esto significa que una vez que la industria se ha hecho cargo de las funciones políticas, entonces las transacciones comerciales por sí solas producen el orden social.

La posición de Proudhon era que la libertad es la condición previa para que se desarrolle el orden espontáneo, en lugar de la libertad ser el resultado del orden espontáneo. De ahí su declaración, "La libertad no es la hija, sino la madre del orden."[4]​ Otro libertario, Mijaíl Bakunin, señala que las cosas y los seres portan sus propias leyes dentro de sí, en su naturaleza intrínseca por medio de su comportamiento natural (orden espontáneo), lo que hace innecesario un mando centralizado o planificación exterior a los seres implicados. Por ello declara "Cada cosa porta en sí misma su ley, es decir, el modo de su desarrollo, de su existencia, de su acción parcial". En La ayuda mutua el biólogo Kropotkin afirmaba que es la cooperación social o la ayuda mutua por interés propio, entre los pertenecientes a una misma especie y grupos, uno de los factores de evolución y organización que demuestra la inutilidad y nocividad de instituciones que planifican exteriormente las sociedades humanas.

Los pensadores de la Ilustración escocesa fueron los primeros en desarrollar e investigar seriamente en la idea del mercado como un "orden espontáneo" económico (el "resultado de la acción humana, pero no la ejecución de un diseño humano", como Adam Ferguson señaló). La Escuela de economía de Viena, dirigida por Carl Menger, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, más tarde define el concepto y lo usa como una pieza central en su pensamiento social y económico.

Other Languages