Orden de los Hermanos Betlemitas

Orden de los Hermanos de Belén
Símbolo de los Betlemitas.jpg
Escudo de la Orden.
Nombre latinoOrdo Fratrum Bethlemitarum
SiglasO.F.B.
Nombre comúnOrden de los Hermanos Betlemitas
GentilicioBetlemitas
TipoOrden religiosa católica masculina clerical, de vida apostólica y de derecho pontificio
ReglaRegla de san Agustín[2]​ (aunque su fundador era franciscano)
FundadorPedro de San José de Betancur
Fundación1653; supresión en 1820; restauración en 1984.
Lugar de fundaciónAntigua Guatemala, Guatemala
Aprobación1984
Superior GeneralJosé Luis Argaña Macaya O.F.B.
Religiosos17
CuriaSan Cristóbal de La Laguna
PresenciaEspaña y Guatemala
ActividadesObras de misericordia
Sitio webhttp://www.hermanosdebelen.org/
Datos Anuario Pontificio 2015

La Orden de los Hermanos Betlemitas, cuyo nombre oficial es Orden de los Hermanos de Belén (o Bethlem), es una orden religiosa católica masculina, clerical, de vida apostólica y de derecho pontificio, fundada en 1656 en Guatemala por el misionero español Pedro de San José de Betancur, con el fin de servir a los pobres. Tiene la particularidad de ser la primera orden religiosa fundada en tierras americanas y la última orden religiosa de la Iglesia católica. A los religiosos de este instituto se les conoce como hermanos betlemitas o simplemente como betlemitas (o bethlemitas) y posponen a sus nombres las siglas O.F.B.[3]

Historia

Pedro de San José de Betancur, fundador de la Orden de los Bethlemitas. En la foto, estatua del Santo ubicada en la Cueva del Santo Hermano Pedro en Tenerife (España).

La Orden de los Hermanos de Nuestra Señora de Bethlem tiene su origen en el misionero español, Pedro de San José de Betancur, más conocido como el Hermano Pedro. Sin embargo, en la consolidación de la obra tuvo mucho que ver el hijo del gobernador de la Provincia de Costa Rica, Rodrigo Arias Maldonado y Góngora, y otros terciarios franciscanos, discípulos del hermano Pedro. La Orden fue aprobada por el papa Inocencio XI en 1687. En 1674, llegaron a la Nueva España los primeros frailes Betlemitas y 20 años después contaban, junto a su convento de la calle Tacuba, con un hospital de menesterosos, donde además de atender enfermos, enseñaban a los niños y alimentaban a los pobres.[4]

Rodrigo Arias fue trasladado a Lima, allí se encargó del Hospital del Carmen, en 1672. A esta fundación siguieron rápidamente otras en varias ciudades del Perú.[4]

La orden fue suprimida en 1821 cuando contaban solo en la Nueva España con más de 20 hospitales y una decena de escuelas por donde pasaron miles de niños. Uno de los hospitales que tuvieron que abandonar albergó en 1823 el Colegio Militar recién fundado.[5]

En 1861 la madre Encarnación Rosal (1815-1886) restaura la rama femenina de la orden.[6]​ Pedro de San José de Betancur y la madre Encarnación Rosal son para la Orden Bethlemita, lo que Francisco y Clara de Asís son para la Orden Franciscana, o Domingo de Guzmán y Catalina de Siena para la Orden Dominica. En 1984 el papa Juan Pablo II autoriza la puesta en marcha de la rama masculina.

El 16 de enero de 1984, la rama masculina de la Orden es restaurada por Decreto de la Santa Sede, con el nombre de Orden de los Hermanos de Belén, nombrándose en el mismo decreto como superior-delegado para la restauración a Luis Álvarez García (1917-2002, Luis de la Cruz). El 25 de abril de 1986, con la profesión de los primeros religiosos betlemitas, queda restaurada, de hecho y de derecho, con sede en San Cristóbal de La Laguna, en la isla de Tenerife (España), donde se encuentra actualmente la Casa de Gobierno y de Formación. También se han creado casas de formación en Guatemala.

El fundador de la Orden, Pedro de San José Betancur fue beatificado en 1980 en la Basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano y canonizado en la Ciudad de Guatemala por el papa Juan Pablo II en 2002. Es el primer santo nativo de las Islas Canarias, así como también se lo considera el primer santo de Guatemala y Centroamérica. Debido a su labor misionera y pastoral es popularmente conocido como el "San Francisco de Asís de las Américas", además es considerado el evangelizador de Guatemala. La restauración de la orden se debe, en gran medida, a la Fundación Obras Sociales del Santo Hermano Pedro, que actualmente rescata el legado de su fundador.[7]