Orden (filosofía)

El orden primigenio es lo que se opone al caos. Es importante no confundir orden-caos con orden-desorden.

El desorden encuentra su sentido frente a un orden previo establecido en el que tiene su punto de referencia.

El concepto de orden-caos es un concepto primario en la reflexión filosófica. El caos ha sido siempre un elemento importante en toda la mitología sobre el origen del universo. El mito y las creencias religiosas suelen hacer necesaria la intervención de una inteligencia divina o un poder mágico para constituir el orden del universo. En muchas culturas ese orden se refleja a partir del movimiento perfecto de los astros, cuyo orden es entendido como cosmos.[1]

La pregunta fundamental es: ¿cómo el orden puede surgir del caos?[2] que en definitiva viene a ser la gran pregunta metafísica sobre el origen o principio del universo.

El orden en el pensamiento filosófico antiguo

Cualquier reflexión sobre el mundo exige un orden para su inteligibilidad; bien divino, mágico, mítico o simplemente asequible para la razón humana; y cada cultura construye el orden del mundo en sus primitivas creencias según unas posibles explicaciones.

Pero el pensamiento griego clásico añadió algo fundamental en la concepción del orden de la Naturaleza: Es un orden que no depende del azar, ni de los astros, ni de la voluntad de los dioses, sino que es orden que surge del cumplimiento de una Ley natural, un λόγος, una razón cuyo origen es fruto de una νοΰς.[3]

Los presocráticos pensaron que todo sucede conforme a un λόγος, entendiendo la Naturaleza como:

a) Un todo ordenado: como un Único Ser Viviente ( hilozoísmo) dotado por tanto de una finalidad, pues todo sucede y ha de suceder conforme a razón.

b) Un movimiento: resultado de una unión y separación de elementos. El Ser es entendido como principio o arjé (άρχή) constituido por unos pocos elementos,[4] o un solo elemento en infinitas partes iguales e inmutables, los átomos; elementos que se mueven, chocan, se juntan y se separan en el vacío, conforme a una ley que determina y dirige el movimiento.

c) Como un λόγος de preconfiguración formal, inmutable y eterno, los números ( pitagorismo), las idea s o formas (Platón y Aristóteles) que informan a una materia amorfa y caótica que no es nada. Las cosas se explican y se comprenden según el orden de los números, o la jerarquía de las formas; la ciencia es sobre todo Lógica- Matemática y deductiva a partir de unos principios supremos.

En muchas culturas el orden de los astros muestra el orden del mundo que nos remite a lo sobrenatural.

Platón es el primero que realiza un gran sistema de pensamiento considerando estos factores:

  • Un orden formal, eterno, inmutable, matemático, que está fuera de este mundo; un universo de formas: las ideas
  • Un Superhéroe, Demiurgo, Semidios, que tomando como modelo el mundo de las ideas, da forma a la materia, constituyéndose así el mundo material en el que vivimos.[6]

El orden platónico es, pues, un orden metafísico, ontológico y esencial que es la idea que da forma a la materia. Las ideas constituyen a la realidad como tal. Las formas, como ideas, constituyen el verdadero orden del ser. La realidad queda escincida en dos mundos separados:

  • La verdadera realidad del mundo de las ideas.
  • El mundo material que es un mundo falso de sombras; una multitud de seres imperfectos e inestables, cambiantes, resultado de la participación de lo material en lo formal de una idea o esencia universal y por tanto copia imperfecta de la idea perfecta, eterna e inmutable.

El sentido de la vida y del movimiento no es más que la purificación de las almas[8]

Aristóteles define el orden como una de las clases de la medida,[13]

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