Oráculo de Olimpia

Reconstrucción del Templo de Zeus en Olimpia.

Olimpia fue en la Antigüedad el recinto de un santuario ofrecido al dios Zeus. Fue así mismo el antiguo emplazamiento de los Juegos Olímpicos, celebrados cada cuatro años.

En la península griega del Peloponeso, al noroeste, en la región llamada Élide, existe un valle formado por el río Alfeo. El santuario se encontraba allí, en un paisaje en que conviven las colinas con las llanuras, en un marco totalmente diferente del de Delfos; en Olimpia el lugar es tranquilo y relajante, con el frescor cercano del río, lejos de la sequedad de los quebrados del monte Parnaso que ampara el oráculo de Delfos. Olimpia está situada al pie de la colina llamada Cronio en un terreno llano.

El santuario y los edificios

Maqueta arquitectónica del recinto del santuario ( Museo Británico).

Las construcciones del recinto sagrado de Olimpia se conocen gracias a las excavaciones arqueológicas y al texto escrito por el gran turista de la antigüedad, Pausanias (siglo II de nuestra era), que visitó la zona en el año 173. El recinto es un cuadrado de casi 200 metros de lado.

En su origen el lugar estuvo consagrado a las diosas Hera y Cibeles que tenían sus templos en la zona norte, la más sagrada, llamada Altis o bosque sagrado. Esta zona estaba rodeada por un períbolo (espacio que rodeaba a un templo antiguo). El templo de Hera es de finales del siglo VII a. C. Más tarde, en el siglo V a. C. se construyó y se consagró el templo a Zeus, en el reducto sur del Altis.

Crono está presente en la colina que lleva su nombre y con él se establece un lazo de unión con los dioses más antiguos prehelénicos del pueblo pelasgo, del cual se tiene muy poca información.

El altar de Zeus se encontraba casi en el centro. Se dice que estaba hecho con las cenizas de las víctimas ofrecidas al dios. Dominando el templo de Hera se encontraba la terraza de los tesoros (pequeñas capillas donde se depositaban las ofrendas a los dioses y los exvotos), construidos por ciudades coloniales de Occidente ( Cirene, Síbaris, Bizancio, Megara, etc.). El templo de Zeus fue erigido por los eleos (pueblo de la antigüedad de Grecia) entre los años 468 a. C. y 457 a. C. El templo guardaba la gran estatua del dios olímpico, hecha en oro y marfil (técnica criselefantina) por el escultor Fidias (c.490-c.430 a. C.), considerada como su obra maestra. La estatua medía 12 metros y el autor tardó un año en hacerla. Los antiguos incluyeron esta obra entre las siete maravillas del mundo. Fidias tenía su propio taller en aquel enclave. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz una gran cantidad de herramientas.

En el siglo IV a. C., Filipo II de Macedonia mandó construir un templo jónico circular en el Altis, llamado Filipeion. Allí colocó las estatuas de sus padres, la de su esposa Olimpia, la de su hijo Alejandro y la suya. Todos estaban aun vivos, pero de esta manera podían situarse junto con los dioses.

En la parte posterior del templo de Zeus creció un olivo salvaje cuyas ramas fueron utilizadas para confeccionar las guirnaldas de los ganadores en las pruebas olímpicas. Según la leyenda el árbol había sido plantado por el mismo Heracles.

Otros edificios importantes eran el estadio, la palestra, el hipódromo y el gimnasio, que se encontraban situados fuera del Altis.

Other Languages