Operación Black Buck

Durante la Guerra de las Malvinas en 1982, el Reino Unido dio el nombre en código Operación Black Buck (en inglés, Operation Black Buck), a la serie de siete misiones de extremadamente largo alcance encomendadas a los bombarderos Avro 698 Vulcan de la Real Fuerza Aérea (RAF), los que partiendo desde la isla Ascensión, atacaban las posiciones argentinas en las islas Malvinas. De estas siete misiones, solamente cinco fueron llevadas adelante. A cada una de esas misiones, se le dio un número correlativo.

Antecedentes

Vulcan sobre la isla Ascensión el 18 de mayo de 1982.

Sin aviones capaces de cubrir la distancia hasta las Malvinas, las actividades en el océano Atlántico Sur hubieran dejado fuera de la guerra a la Real Fuerza Aérea.

El campo de aviación utilizable más cercano para las operaciones de la Royal Air Force en las Malvinas era la isla Ascensión; un territorio británico pero con una pista aérea arrendada a los Estados Unidos. Las misiones de los Vulcan a las Malvinas fueron enteramente dependientes de los Handley Page Victor, utilizados como aviones cisternas para reabastecerlos en vuelo. Estos aviones fueron transferidos desde la base británica de Marham en Inglaterra a la isla Ascensión.

El Avro Vulcan era el último de los bombarderos-V británicos en uso operacional para el bombardeo pero sus escuadrillas estaban en inminente disolución. Basado en el Reino Unido y asignado a la OTAN para las operaciones nucleares, ni el reaprovisionamiento de combustible aire-aire ni el bombardeo convencional había sido practicado por muchos años con esos aviones.

En Marham la fuerza de reaprovisionamiento fue planeada para reabastecer a uno o más bombarderos en ruta hacia las Malvinas y en su regreso. En la Base Waddington de la RAF en Inglaterra, se comenzó la reinstrucción de los equipos en el bombardeo convencional y en el reaprovisionamiento de combustible en vuelo. Los aviones fueron seleccionados por sus motores; solamente aquellos con los motores de más alcance, Bristol Olympus 301, fueron considerados convenientes. Una de las tareas más duras fue reinstalar el sistema de reaprovisionamiento de combustible, que había sido bloqueado.

Un Victor fue convertido en un improvisado avión de foto reconocimiento. Los Victor arribaron a Ascensión el 18 de abril de 1982.

Tres Vulcan de 22 años de existencia pertenecientes a los escuadrones N° 44, 50 y 101 de la RAF fueron desplegados en la base de la isla Ascensión. Los líderes de escuadrón Neil McDougall y John Reeve y el teniente Martin Withers capitanearon a los Vulcan.

Para mejorar las contramedidas electrónicas contra las defensas argentinas, de las que se sabía que incluían el misil Tigercat y armas antiaéreas controladas por radar, los sistemas Dash 10 de los aviones Blackburn Buccaneer de la base de la RAF Honington fueron ubicados en pilones improvisados en las alas. Para navegar a través de los mares sin rasgos distintivos, los sistemas de dirección de inercia fueron pedidos prestados de los VC-10 y de a dos instalados en cada Vulcan.

Los depósito de combustible podían contener 9.200 galones (41.823 litros), y basado en estimaciones de las necesidades de combustible, once Victor, incluyendo dos aviones en espera, fueron asignados para reaprovisionar de combustible a los Vulcan antes y después de sus ataques contra las Malvinas. Cada Vulcan que atacaba fue reaprovisionado de combustible cinco veces en el viaje de ida y una vez en el viaje de vuelta, usando más de 220.000 galones de combustible de aviación durante cada misión. Cada avión llevaba veintiún bombas de 1.000 libras (450 kilogramos) o cuatro misiles antiradares AGM-45 Shrike[1] (Dash 10) con tres depósitos de gasolina auxiliar de 1.000 galones (4.546 litros). Las bombas fueron pensadas para causar daño a las instalaciones argentinas, especialmente al aeropuerto de Puerto Argentino. Se esperaba que los ataques harían a los defensores encender los radares defensivos, que entonces serían apuntados por los misiles. Los Vulcan armados con Shrike eran más ligeros y podían maniobrar en el área con más comodidad que los Vulcan armados con bombas.

A pesar del intenso bombardeo la pista fue apenas deteriorada, lo que contribuyó a eso fue el ingenio y astucia de los argentinos que pintaron cráteres en la pista para hacer creer a los británicos que ya se encontraba incapacitada. Fue después de la guerra que los ingleses se dieron cuenta de la treta.

Other Languages