Operación Úrsula

Operación Úrsula
la Guerra Civil Española
Fecha 20 de noviembre - 15 de diciembre de 1936
Lugar Costas españolas del Mar Mediterráneo
Casus belli Apoyo militar alemán a las Fuerzas sublevadas durante la Guerra Civil
Conflicto Operación secreta de apoyo naval
Resultado Hundimiento del submarino C-3.
Beligerantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg República Española Bandera de Alemania Alemania nazi
Fuerzas en combate
- Kriegsmarine
• 2 submarinos
Bajas
• 1 submarino
• 37 muertos
-
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La Operación Úrsula (en alemán, denominada Unternehmen Ursula) fue una operación secreta realizada por la Kriegsmarine (Marina de guerra) alemana en apoyo a la armada sublevada en el transcurso de la Guerra Civil Española. Realizada durante los meses de noviembre y diciembre de 1936, como resultado de la misma fue hundido el submarino republicano C-3 frente a las costas de Málaga.[2]

Génesis y preparativos

El 17 de julio de 1936, el agregado naval de la República Española en París, teniente de navío Arturo Génova, dimitió de su cargo. A principios de agosto volvió a España para incorporarse a los sublevados. En aquellos primeros días se vio la necesidad de establecer el control del mar, ya que una gran parte de las tropas franquistas se encontraban bloqueadas en el Protectorado español de Marruecos por la escuadra republicana que controlaba el Estrecho de Gibraltar, gracias a que la mayoría de los efectivos navales disponibles habían quedado en el bando gubernamental y además los embarques de armas procedentes de Francia y destinados a los puertos republicanos del Mediterráneo se multiplicaban según pasaba el tiempo.

Génova pensó que la solución estaría en la guerra submarina e inició contactos con las potencias amigas para obtener dos submarinos, puesto que los 12 submarinos con que contaba la Armada española habían quedado en el bando gubernamental. Viajó a Alemania, donde se entrevistó con el Almirante Wilhelm Canaris, desplazándose después a Lisboa y a Roma. El Alto Mando Naval alemán ( OKM) y, principalmente, el almirante Raeder se resistieron a la idea de ceder submarinos a la flota nacional, basándose en los riesgos políticos que implicaría tal acción. Alemania se encontraba en un rápido proceso de rearme, fruto del Acuerdo Naval Anglo-Germano de 1935, y no deseaba atraer la atención de las otras potencias.

A principios de octubre, el almirante Moreno, jefe de la flota nacional, solicitó del oficial de enlace alemán, comandante Wagner, la cesión de al menos un submarino. Wagner dejó que Moreno creyese que Alemania cedería un submarino del Tipo IIA para misiones costeras, bajo mando alemán, al estilo de los submarinos legionarios italianos, pero esta cesión nunca llegó a producirse. El 24 de octubre se celebró una reunión en Berlín entre Hitler y el Conde Ciano, Ministro de Asuntos Exteriores de Italia, para formar el Eje Roma-Berlín. Durante esta reunión, Ciano informó a Hitler de la intención de utilizar dos submarinos para apoyar al bando nacional y ambos países acordaron incrementar su ayuda a dicho bando. El 2 de noviembre, el OKM desarrolló un plan para enviar dos submarinos oceánicos a las costas españolas.[3]​ A pesar de los riesgos políticos, se pensó que esta acción sería un buen entrenamiento para los buques y sus tripulaciones en caso de una futura guerra franco-alemana.

El Konteradmiral Günter Grusse decidió enviar dos de los nuevos submarinos Tipo VIIa en una misión bajo el nombre de "Ejercicio de entrenamiento Úrsula", nombre de la hija de Karl Dönitz,[4]​ jefe del Arma Submarina alemana. Se asignó al entonces Contraalmirante (Vicealmirante desde el 1 de abril de 1937) Hermann Boehm como jefe de la operación y enlace entre el OKM y los submarinos. Boehm debía coordinar las acciones de los submarinos alemanes con las de los submarinos italianos, estableciendo patrullas de dos semanas en las que se alternarían los buques de ambas naciones. Las órdenes eran de atacar a los buques de guerra de la Marina de Guerra de la República Española, principalmente al acorazado Jaime I y a los cuatro cruceros con que contaba la República. Todas las acciones deberían realizarse en secreto.

Para esta misión, los submarinos asignados fueron el U 33 y el U 34 con los nombres en clave Tritón y Poseidón,[6]

Los submarinos italianos patrullarían en sus zonas hasta el 29 de noviembre, volviendo después a sus bases. El 30 de noviembre, los submarinos alemanes llegarían a sus zonas de patrulla, retirándose el 11 de diciembre y siendo reemplazados por submarinos italianos. Como medida de seguridad, la noche del relevo ningún submarino podría lanzar torpedos a otro submarino. Nadie, excepto los oficiales involucrados, debían ser informados. Esto incluía a los mandos sublevados en España, por lo cual gran parte de las operaciones permanecieron ocultas. Los submarinos alemanes, en caso de emergencia, podrían refugiarse en la base italiana de La Magdalena, debiendo entrar en la misma con pabellón italiano.