Olla a presión

Olla a presión.

La olla a presión u olla express es un recipiente hermético para cocinar que puede alcanzar presiones más altas que la atmosférica. Debido a que el punto de ebullición del agua aumenta cuando se incrementa la presión, la presión dentro de la olla permite subir la temperatura de ebullición por encima de 100 °C (212 °F), en concreto hasta unos 130 °C. La temperatura más alta hace que los alimentos se cocinen más rápidamente llegando a reducir los tiempos de cocción tradicionales entre tres o cuatro veces. Por ejemplo, un repollo se cocina en un minuto, las judías verdes en cinco, las patatas pequeñas y medianas (hasta 200 g) pueden tardar unos cinco minutos y un pollo completo no más de veinticinco a treinta minutos. Generalmente, se utiliza para conseguir en un corto período los mismos efectos del estofado o de la cocción a fuego lento.

El funcionamiento consiste en que el recipiente tiene una válvula que libera el vapor cuando la presión llega al límite establecido; normalmente, la presión levanta un tope permitiendo que el vapor escape, manteniendo la presión constante (y por lo tanto la temperatura) durante el tiempo de cocción. Además tiene otra válvula de seguridad regulada a una presión superior a la normal de funcionamiento, porque si la temperatura interna (y por tanto, la presión) es demasiado alta, funcionaría esta válvula, dejando escapar la presión. No es raro que ocurra puesto que ciertos alimentos tienen hojas que pueden obstruir el orificio de salida de la válvula de funcionamiento. Las modernas ollas a presión se fabrican normalmente en aluminio o acero inoxidable.

En las primeras ollas la presión se conseguía mediante un peso calibrado sobre un orificio de la tapadera de la olla. Actualmente hay ollas cuya válvula funciona mediante un muelle, como puede verse en la figura.

Historia y evolución

El primer intento conocido de cocinar a presión ocurrió en 1679 cuando el físico francés, Denis Papin, que es más reconocido por su trabajo sobre el poder del vapor, inventó el digesteur o " digestor a vapor" en un esfuerzo por reducir el tiempo necesario para cocinar alimentos. Este recipiente hermético utilizaba presión de vapor para incrementar el punto de ebullición del agua y como resultado cocinar más rápido, de manera que la carne y otros alimentos podían cocinarse en menos tiempo que en las ollas convencionales usadas en aquellos tiempos

Papin presentó su invento en la «Royal Society» de Londres en el año 1681, pero la novedad no prosperó y quedó como un estudio científico más. Sin embargo este trabajo le sirvió para que fuera admitido como miembro de dicha sociedad científica. Habría que esperar hasta el siglo XX para que se popularizase el invento y se fabricaran ollas a presión.

Esquema de funcionamiento de una válvula de olla a presión. En condiciones normales el muelle mantiene la válvula cerrada. A medida que la olla se calienta la presión interior aumenta y empuja la válvula hasta que la espita queda libre, lo que permite la salida de los gases (aire y vapor de agua) al exterior y limita la presión en el interior. El pequeño tamaño del orificio de salida produce el característico silbido de las ollas antiguas, por el cual también se les llama "olla pitadora".

En 1919 se concede la primera patente de lo que se denominó olla express a Jose Alix Martínez, residente en Zaragoza ( España). Así aparece con el número de patente 71143.[1] En España ya se empieza a distribuir la olla de Bellvis que se denomina por sus diseñadores como olla express.

En 1938 el alemán Alfred Vischler presentó su "Flex-Seal Speed Cooker" en Nueva York. Aunque la idea de Vischler era buena, el producto que captó la atención de las amas de casa fue la olla de presión "Presto", que aparece en 1939 en una feria mundial en Nueva York. Tuvo éxito principalmente debido a su tapa fácil de cerrar eliminando la necesidad de pinzas y tuercas de otros modelos.

Otra patente se concedió en Francia, en 1948, cuando M. Devedjian fabricó un modelo de cocción rápida al que llamó cocotte minute. En 1952 George Laverne perfeccionó el invento con un nuevo modelo de ollas de gran capacidad (300 litros) que llevaban un sistema de cierre especial. Este modelo tuvo un gran éxito y fue adquirido por el ejército francés.

Al año siguiente, en 1953, sale a la luz la supercocotte SEB (Société d’Emboutissage de Bourgogne) fabricada por los hermanos Lescure. En 1954 la patente SEB se comercializa en España con el nombre de SEB-MAGEFESA y las ollas se fabrican en un taller de ferretería ubicado en Algorta.

A partir de 1978 las ollas a presión se hacen cada vez más completas y rápidas, perfeccionando los mecanismos de cierre y de seguridad, proporcionando así una mayor presión y una cocción más rápida. Lo que más ha evolucionado es la válvula. Los últimos modelos llevan un sistema llamado Food Control que además de indicar la presión evacua el oxígeno del interior de la olla. Al indicar la ausencia de presión la persona que manipula la olla sabe que puede abrirla con toda seguridad, y al cocinar sin oxígeno se consigue que los alimentos conserven intactas sus propiedades y su color natural.

Other Languages
العربية: حلة ضغط
беларуская (тарашкевіца)‎: Скараварка
Mìng-dĕ̤ng-ngṳ̄: Gŏ̤-ák-guŏ
čeština: Papinův hrnec
Esperanto: Premmarmito
فارسی: زودپز
français: Autocuiseur
עברית: סיר לחץ
日本語: 圧力鍋
қазақша: Скороварка
한국어: 압력솥
नेपाल भाषा: बाष्पस्थाली
Nederlands: Hogedrukpan
norsk nynorsk: Trykkokar
norsk bokmål: Trykkoking
polski: Szybkowar
português: Panela de pressão
русский: Скороварка
संस्कृतम्: बाष्पस्थाली
Simple English: Pressure cooker
slovenčina: Tlakový hrniec
српски / srpski: Експрес лонац
svenska: Tryckkokare
తెలుగు: కుక్కర్
українська: Скороварка
Tiếng Việt: Nồi áp suất
中文: 壓力鍋
粵語: 壓力煲