Ofrenda musical, BWV 1079

Partitura autógrafa de J.S. Bach de una fuga a seis partes de la Ofrenda musical.

La Ofrenda musical, BWV 1079 (en alemán: Musikalisches Opfer o Das Musikalische Opfer) es una colección de cánones y fugas y otras piezas de música compuesta por Johann Sebastian Bach, a partir de un tema musical original del rey Federico II de Prusia (Federico el Grande) al que la obra fue dedicada.

Historia

El tema real

La colección tiene su origen en el encuentro que se produjo entre Bach y Federico el Grande el 7 de mayo de 1747. El encuentro tuvo lugar en la residencia real de Sanssouci, en Potsdam, debido a que el hijo mayor de Bach, Carl Philipp Emanuel, estaba empleado en la corte real como clavecinista. Federico quiso mostrar a Bach como una novedad unos pianofortes fabricados por Silbermann, el constructor de instrumentos de teclado. El propio Bach había probado (y criticado) el primer prototipo de Silbermann en la década de 1730. El organero alemán, contrariado en un principio, acabó mejorando el instrumento siguiendo las indicaciones de Bach. Ése modelo mejorado es el que fue adquirido por la corte prusiana, y fue el que Bach pudo probar allí por primera vez en 1747.

Bach, que era muy conocido por su capacidad en la improvisación, fue retado por Federico a improvisar un fuga sobre un tema de su pretendida invención, que fue denominado Thema Regium ("Tema real", y al final de esta sección se puede admirar)

La prensa de aquellos días relata que Bach salió exitoso del trance e improvisó una fuga.

Dos meses después de este primer encuentro, Bach publicó un conjunto de piezas basadas en este tema y que se conoce hoy como la Ofrenda musical. Bach inscribió en la partitura la leyenda "Regis Iussu Cantio Et Reliqua Canonica Arte Resoluta" (el tema proporcionado por el rey, con adiciones, resuelto en estilo canónico), las primeras letras de cada palabra de la leyenda resultando en la palabra “RICERCAR” (denominación que recibía antiguamente la fuga).

El "tema real".

Recepción

Se sabe poco sobre cómo recibió Federico la partitura que Bach le dedicó, y ni siquiera si intentó ejecutarla, interpretando él mismo la parte de flauta de la sonata trío, o resolver los enigmas. Federico tenía reputación de no ser un amante de la música “complicada”. No en vano, su profesor de flauta y composición era el músico Johann Joachim Quantz, compositor prolífico y partidario de progresiones armónicas claras y sencillas, con líneas melódicas claras y apoyadas por el bajo continuo en función de soporte.

El importante nivel que la partitura exige del ejecutante de la parte de flauta, hace pensar que el rey debía ser un flautista cualificado, porque no cabe pensar que Bach se atreviera a dedicar al rey una obra que estuviera fuera de su alcance como intérprete. Además, parece ser que poco después de recibir la visita de Bach, Federico tuvo que salir en campaña de guerra. Por esta razón, es presumible que la Ofrenda musical no fue recibida como una obra tan importante se merecía.

Other Languages