Ofensiva general de 1981

El 10 de enero de 1981, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional lanzó lo que llamó una "ofensiva final", después rebautizada como "ofensiva general", contra el gobierno salvadoreño, encabezado por la Junta Revolucionaria de Gobierno. El objetivo declarado era la toma del poder antes de la toma de posesión del presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, que ocurriría el 20 de enero de ese mismo año.

Antecedentes

El FMLN se había fundado el 10 de octubre de 1980, y en diciembre se había integrado el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC). Por lo menos desde enero de ese mismo año se estaba preparando la plataforma para un Gobierno Democrático Revolucionario (GDR), que se instrumentaría tras la toma del poder. El GDR fue presentado el 24 de febrero de ese año por la Coordinadora Revolucionaria de Masas (CRM).

Mientras la Dirección Revolucionaria Unificada preparaba los aspectos militares, políticos y diplomáticos de la ofensiva, desde el 22 de enero, a través de la CRM, la izquierda comenzó un intenso trabajo de lucha de calle con una gigantesca manifestación (entre 200.000 y 350.000 personas), que fue reprimida por los cuerpos de seguridad del gobierno. Desde el 30 de marzo, tras la matanza ocurrida durante los funerales del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, asesinado el día 24 de ese mes, las organizaciones de masas comenzaron a replegarse de las calles, pero muchos de sus militantes y cuadros pasaron a engrosar las filas de las organizaciones político-militares, con miras a la "ofensiva final". Los sindicatos afiliados a la CRM también efectuaron diversos "ensayos" de huelga general; se activaron grupos de choque para proteger las manifestaciones y hubo un auge de los comandos urbanos. Por su parte, con la mayor parte de sus dirigentes exiliados, el Frente Democrático Revolucionario, en alianza con el FMLN, lanzó una campaña diplomática en Europa, América Latina, Estados Unidos y el norte de África destinada a lograr simpatía internacional hacia el movimiento revolucionario. Entre otras medidas, se presentó una moción para que se reconociera como fuerza representativa y beligerante al FMLN ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Aunque no fructificó, el 30 de agosto de ese año llevó a la Declaración México-Francia de reconocimiento del FMLN como representativa del pueblo salvadoreño, un tanto tarde ya para los objetivos de la ofensiva.

La respuesta del régimen fue implacable. Además del asesinato de figuras políticas y morales de gran peso, como el arzobispo Romero, los llamados "escuadrones de la muerte" fueron activados al máximo, y buena parte del movimiento popular fue descabezado, sin contar con los asesinatos de militantes de base y de sus familias. Fue el año en que se lanzaron las mayores y más frecuentes ofensivas militares contra las zonas de influencia de la guerrilla y se crearon los primeros batallones de élite. La culminación de esta campaña fue el asesinato, en noviembre de 1980, de seis de los principales dirigentes del FDR: Enrique Álvarez Córdova, presidente de la alianza; Juan Chacón, secretario general del Bloque Popular Revolucionario; Manuel de Jesús Franco, dirigente de la Unión Democrática Nacionalista; Enrique Escobar Barrera, del Movimiento Nacional Revolucionario; Humberto Mendoza, del Movimiento de Liberación Popular, y Doroteo Hernández, líder de la Unión de Pobladores de Tugurios, dependiente del BPR.

Aun así, el 20 de diciembre de 1980, en Managua, el presidente del FDR, Guillermo Manuel Ungo, declaró que pronto se daría a conocer la conformación del gobierno que tomaría el poder tras la ofensiva que se avecinaba, y diferentes comandantes guerrilleros aseguraron que la ofensiva culminaría con la toma del poder antes de la juramentación de Ronald Reagan.

Other Languages