Ofensiva del Norte

Ofensiva del Norte
Guerra Civil Española
Frente del Norte - Spanish Civil War (March-Sept 1937).svg
Mapa de la Campaña del Norte
Fecha31 de marzo- 21 de octubre de 1937
LugarFranja norte: País Vasco, Cantabria, Asturias y Mar Cantábrico
ResultadoVictoria decisiva sublevada.
Cambios territorialesEl Frente del Norte pasa a control del Bando Sublevado.
Beligerantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg República EspañolaBandera del bando nacional 1936-1938.svg Fuerzas sublevadas
Flag of Italy (1861-1946).svg Reino de Italia
Bandera de Alemania Alemania nazi
Comandantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Francisco Llano de la Encomienda
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Mariano Gamir
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Adolfo Prada Vaquero
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Belarmino Tomás
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Emilio Mola Vidal
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Fidel Dávila Arrondo
Flag of Italy (1861-1946).svg Ettore Bastico
Bandera de Alemania Von Richthofen
Bandera de Alemania Hugo Sperrle
Fuerzas en combate
Ejército del Norte
• 120.000 hombres
• 250 piezas de artillería
• 40 tanques FT-17 y T-26
Aviación Republicana
• 70 aviones
Armada Republicana
• 2 destructores
• 3 submarinos[1]
Euzko itsas Gudarostea
• 11 Bous armados
• 24 Dragaminas
Ejército del Norte
• 160.000 hombres
• 400 piezas de artillería
• 60 Panzer I y CV-35
Legión Cóndor
• 80 aviones
Aviación Legionaria
• 70 aviones
Aviación sublevada
• 70 aviones
Armada sublevada
• 1 Acorazado.[2]
• 2 Cruceros
• 1 destructor
• Varios bous y cruceros auxiliares[3]
Bajas
33.000 muertos
100.000 heridos
100.000 prisioneros[2]
1 Destructor
1 Submarino
Grandes pérdidas de material y equipo
10.000 muertos
100.000 heridos y desaparecidos
1 acorazado
Fuertes pérdidas materiales
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La Ofensiva del Norte, también denominada Campaña del Norte o Frente del Norte, es el nombre que recibe el conjunto de operaciones y combates que tuvieron lugar en la franja cantábrica desde la primavera al otoño de 1937, entre las fuerzas sublevadas y las de la zona leal al gobierno republicano durante la Guerra Civil Española.

El desarrollo de las operaciones fue completamente contrario a las armas republicanas, que además de encontrarse políticamente divididas, en lo que se refiere al equipo y armamento de su Ejército en el Norte, éste era muy inferior al que disponían los ejército republicanos en la zona centro. Esta superioridad fue aprovechada por los militares franquistas para conseguir una victoria que inclinara la balanza de la guerra a su favor. En una serie de grandes operaciones militares, las fuerzas sublevadas (con el siempre decisivo apoyo militar de la Legión Cóndor y el Corpo Truppe Volontarie) destruyeron a las fuerzas republicanas en la cornisa Cantábrica y se hicieron con el control de Vizcaya, Santander y Asturias. El desastre republicano en el Norte prepararía el camino para siguientes derrotas hasta la caída de la República en la primavera de 1939.

Antecedentes

El frente norte se había mantenido prácticamente estable desde el octubre de 1936, cuando los sublevados habían completado la conquista de Guipúzcoa (cerrando el acceso terrestre con Francia, lo cual supuso un duro golpe para la República), mientras que en Asturias habían conseguido establecer una pasillo directo a Oviedo y terminaron con el cerco al que estaba sometida esta ciudad por parte de las milicias republicanas. No obstante, la ciudad seguía sitiada por las tropas republicanas y en una situación precaria. En ese momento las fuerzas sublevadas en el Norte eran insuficientes para llevar a cabo la conquista de la zona que se mantenía fiel a la República, de la misma manera que los republicanos del norte no poseían de tropas suficientes (a decir verdad, no poseían de un ejército organizado) para lanzar ofensivas contra los territorios de Castilla la Vieja o León.

Las tropas republicanas del norte estaban divididas según las regiones existentes, existiendo las milicias asturianas, las milicias cántabras y las milicias vascas (dependientes del Gobierno provisional del País Vasco); Existían entre ellas más conflictos y recelos que una efectiva colaboración entre ellas, a la par de que eran pocas y estaba pésimamente armadas.[4]​ Poco a poco las milicias fueron militarizándose y llegaron a lanzar alguna ofensiva de corto alcance y, también, de limitado éxito. Las milicias vascas se organizaron en el Euzko Gudarostea, el ejército organizado por el Gobierno vasco para hacer frente a las tropas sublevadas y lanzaron una Ofensiva en Álava con la intención de tomar Vitoria, la capital de la provincia. Pero el avance no pasó de Villareal, donde se estancó la lucha hasta que las tropas vascas se retiraron. A comienzos de marzo las milicias asturianas lanzaron un fuerte ataque contra Oviedo, que ya se encontraba muy presionada en el sitio al que se veía sometida, aunque finalmente fracasaron. Fueron estos los únicos combates de importancia que se produjeron hasta la llegada de la primavera.

El 22 de marzo de 1937, tras los repetidos fracasos de Madrid, Franco expuso sus generales los nuevos planes militares: Madrid pasaría a ser un frente defensivo mientras que los principales esfuerzos se dirigirían en el Frente norte bajo la dirección de Mola, el antiguo Director de la Conspiración militar de julio de 1936. Este plan suponía la dura aceptación de que Madrid no podía ser conquistado inmediatamente, y de que no se podía ganar la guerra rápidamente. Los territorios republicanos del norte eran una presa tentadora: no sólo estaban políticamente divididos y peor equipados que las unidades del centro, sino que comprendían el hierro del País Vasco y el carbón de Asturias, así como el acero y las industrias químicas de Vizcaya.[5]​ Una vez que se terminase.