Ofensiva de Córdoba

Ofensiva de Córdoba
Frente de Andalucía - Guerra Civil Española
Fecha19 - 22 de agosto de 1936
LugarCerca de Córdoba, España
Coordenadas37°53′05″N 4°46′44″O / 37°53′05″N 4°46′44″O / -4.77888889
ResultadoVictoria sublevada
Beligerantes
Flag of Spain (1931–1939).svg República EspañolaBandera de España Fuerzas sublevadas[n. 1]
Comandantes
José Miaja Menant
Juan Bernal Segura
Joaquín Pérez Salas
Alejandro Peris
Enrique Varela
Ciriaco Cascajo
Fuerzas en combate
Columna Miaja
• 3000 efectivos[n. 2]
• Apoyo artillero
Aviación republicana
• Apoyo aéreo
Ejército de África
• 2000 hombres[n. 3]
• Bombarderos SM-81.
Bajas
ElevadasDesconocidas.

Se conoce como ofensiva o batalla de Córdoba al conjunto de operaciones militares que tuvieron lugar en torno a la capital cordobesa entre el 19 y el 22 de agosto de 1936. Esta ofensiva del Bando republicano estaba enmarcada dentro del marco de las operaciones que se desarrollaron durante los primeros meses de la Guerra Civil Española. Ha sido frecuentemente ignorada por la historiografía. De haber triunfado, habría cortado las comunicaciones con Granada (evitando el posterior cerco de Málaga) y habría supuesto una seria amenaza contra Sevilla.

El fracaso de la ofensiva republicana constituyó un buen ejemplo de lo inútil que resultaba la táctica de la "guerra de columnas" a la hora de realizar operaciones contra un enemigo que estuviera organizado, aún siendo menor en número.

Antecedentes

La Sublevación militar y las primeras semanas

Comenzada la rebelión del 18 de julio de 1936, en Córdoba estaba previsto que el golpe de estado se desarrollara por la tarde: desde el Cuartel de Artillería y por orden del coronel Ciriaco Cascajo (que a su vez se encuentra bajo las órdenes del general Queipo de Llano, desde Sevilla) se declara el bando de guerra y saca a las tropas a la calle con cañones incluidos. La Guardia Civil, acantonada en sus cuarteles, titubeó en si se unirían a la sublevación o no, pero finalmente Cascajo les forzó a unirse mediante un golpe de mano interno. En las calles de la capital, Guardias de Asalto, acompañados por el alcalde socialista Manuel Sánchez-Badajoz, y algunos militantes socialistas, sindicalistas o ciudadanos de a pie, intentaron defender el centro y los puntos estratégicos de la ciudad. Sin embargo, su escaso número (que además se ve superado por el ejército y los guardias civiles) les convence de atrincherarse en el Gobierno Civil.

Una vez en el Gobierno Civil las autoridades consiguen defenderse durante algunas horas frente al tiroteo que hace la guardia civil con fusilería, pero la resistencia durará poco porque horas después se reorganiza el ejército y el batallón de artillería consigue colocar algunos cañones frente al edificio resistente, haciendo fuego sobre él.[3]

La Columna Miaja

Durante los días posteriores al golpe a lo largo de la provincia tuvieron lugar combates esporádicos entre ambos bandos. A finales de julio la defensa republicana sufre un importante cambio con la llegada a la provincia de una columna de milicias y soldados regulares bajo el mando del General Miaja. Esta columna llega a Montoro procedente el día 28, siendo su primer objetivo la rendición de Córdoba, que el propio Miaja negocia por teléfono con el coronel Cascajo, mientras se suceden los bombardeos sobre la capital.

En conjunto, la columna de Miaja está compuesta por 3.000 hombres repartidos en 9 agrupaciones de las que tres se establecen como guarnición en distintas localidades y una queda de reserva. Las fuerzas de la columna estaban compuestas por algunas fuerzas militares de la III División Orgánica, efectivos de la Base naval de Cartagena, y también por milicias del Levante y Jaén. Finalmente, para el ataque quedan 5 agrupaciones, muy variopintas, que atacarían desde varias direcciones a lo largo del frente:

  • Agrupación Armentia: compuesta por 2 compañías de fusiles y una batería ligera, además de milicianos de Peñarroya y los Pedroches. En total, unos 280 hombres al mando de Gerardo Armentia Palacios.
  • Agrupación Balibrea: constituida por 2 compañías de fusileros, una sección de ametralladoras y una batería ligera. En total, unos 280 hombres al mando de José Balibrea Vera.
  • Agrupación Pérez Salas: compuesta por 1 sección de ametralladoras de Castellón, 2 baterías del "Quinto Ligero de Valencia", 1 batallón de milicianos de Alcoy, las milicias de Espejo y unos 300 Guardias Civiles. En total, unos 900 hombres al mando del comandante Pérez Salas. En apoyo de esta columna se encuentra la Agrupación Viqueira, al mando de Cándido Viquiera Fullós[4]​ y compuesta por unos 120 milicianos.
  • Agrupación Peris: formada por distintas milicias procedentes de Jaén y al mando del diputado socialista Alejandro Peris. En total unos 750 hombres, escasamente pertrechados.

Carlos García Vallejo estaba al frente de una columna (Agrupación C) que permaneció en El Carpio como reserva estratégica y que debía apoyar el ataque de la columna Balibrea con su fuego de apoyo.[5]​ Las agrupaciones con más probabilidades de avanzar son las de Armentia y Balibrea (por el norte) y la de Pérez Salas (por el sur), siendo la Pérez Salas la de mayor importancia y fuerza. El ataque de la Armentia se produciría desde la carretera de Cerro Muriano, mientras que la Balibrea debería forzar el paso por el Puente Mocho y atacar por la carretera de Madrid. La Columna Pérez Salas forzaría el paso por Torres Cabrera y entraría por el Puente Romano, en un movimiento de tenaza. Se contaba con que la débil guarnición militar cordobesa se vería superada por las fuerzas republicanas, las cuales atacarían por varios frentes en un ataque en forma de tenaza y con el apoyo de aviación procedente del aeródromo de Andújar, en Jaén.

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