Odontopediatría

La odontopediatría es la rama de la odontología encargada de tratar a los niños. El odontopediatra será, por tanto, el encargado de explorar y tratar a niños y recién nacidos. También se encarga de detectar posibles anomalías en la posición de los maxilares o dientes para remitir al ortodoncista, especialista en ortodoncia, y de hacer un tratamiento restaurador en caso de necesitarlo. El tratamiento restaurador principalmente se compone de tratar los traumatismos, usar selladores que tienen la función de obturar levemente los surcos y fisuras de las piezas dentales sin apenas quitar material dental para evitar posibles caries, y en tratar las caries producidas y sus consecuencias.

La principal diferencia entre la odontología habitual y la odontopediatría en el tratamiento de caries es la presencia de los dientes temporales o de leche en los niños lo cual hace que el tratamiento cambie, de forma que las lesiones ocurridas en la dentición temporal se tratarán de una manera menos conservadora y más agresiva que las ocurridas en los dientes permanentes, para evitar que, en el peor de los casos, se pudiera dar un tratamiento insuficiente a un diente temporal que luego repercutiría en su sucesor.

Enfermedades incluidas en la odontopediatría

  • Alteración en el número, tamaño y forma de los dientes de origen congénito, por ejemplo anodoncia o ausencia congénita de dientes, ablastodoncia o ausencia de todos los dientes permanentes, hiperodoncia o existencia de un número de dientes superior al normal, macrodoncia o piezas dentales de tamaño superior al normal y microdoncia o piezas dentales de tamaño inferior al normal.[1]
  • Caries. Todas las caries de los niños, incluyendo la llamada caries del biberón, característica de los niños pequeños que duermen con un chupete empapado en alguna sustancia dulce, como azúcar o leche condensada.[1]
  • Traumatismos dentales. Muy corrientes en la infancia y adolescencia, en este apartado se incluye la avulsión o perdida completa de la pieza dental por salida de su alveolo, el tratamiento recomendado en este caso sería la reimplantación de la pieza en el menor plazo de tiempo posible, obteniendose los mejores resultados cuando la reimplantación se produce antes de 30 minutos tras el accidente.[1]
  • Maloclusiones y trastornos ocasionados por alteraciones de los espacios entre las piezas dentales, dentro de este grupo se incluyen las erupciones tempranas y las tardías. Algunas maloclusiones son secundarias a determinados hábitos como la succión digital o a patologías nasales que causan respiración bucal continuada.[1]

Necesidades especiales y prevención de enfermedades sistémicas

Hipoplasias irreversibles del esmalte dental causadas por la enfermedad celíaca no tratada. El diagnóstico temprano evita las numerosas complicaciones de esta enfermedad.[5]

Los niños y adolescentes que padecen determinadas alteraciones de la salud, tales como enfermedades sistémicas, trastornos del desarrollo o problemas mentales, presentan mayor riesgo de desarrollar enfermedades orales.[9]

Asimismo, el odontopediatra juega un papel clave en la detección temprana de ciertas enfermedades sistémicas o gastrointestinales que pueden cursar con afectaciones de la cavidad oral, tales como la enfermedad celíaca, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.[3]

Other Languages