Ocupación británica de las islas Malvinas (1833)

Ocupación británica de las islas Malvinas
Disputa de soberanía de las islas Malvinas
HMS Clio c1812.jpg
La corbeta HMS Clio, que protagonizó la ocupación.
GoletaSarandi-Biggen1.png
La Goleta Sarandí, que se encontraba en las islas.
Fecha 20 de diciembre de 1832 - 2 de enero de 1833 (183 años)
Lugar Puerto Soledad, Islas Malvinas, Bandera de Argentina Provincias Unidas del Río de la Plata
Casus belli
Resultado Victoria británica
Consecuencias
  • Expulsión y hostigamiento de las autoridades, guarnición militar y población civil argentina de las islas Malvinas, reemplazándola por súbditos británicos (dando orígenes a los kelpers), prohibiendo en adelante la permanencia de argentinos, y apropiándose de todos los bienes.[5]

[7]

Cambios territoriales Nace el territorio británico de ultramar de las Islas Malvinas
Beligerantes
Bandera de Argentina Provincias Unidas del Río de la Plata Bandera de Reino Unido Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda
Figuras políticas
Coat of arms of the Buenos Aires Province.png Juan Ramón González de Balcarce ( Gobernador de Buenos Aires en funciones de la Jefatura de Estado de Argentina) [nota 1] Royal Standard of the United Kingdom.svg Guillermo IV del Reino Unido
Comandantes
Naval Jack of Argentina.svg José María Pinedo Naval Ensign of the United Kingdom.svg John James Onslow
Fuerzas en combate
Fuerzas terrestres:
25-26 soldados (9 amotinados)[9]
Fuerzas navales:
ARA Sarandí (con 8 cañones de 8 x 8 libras)
Fuerzas terrestres:
20 Royal Marines[9] Fuerzas navales:
HMS Clio (con 18 cañones: 16 × carronadas de 32 libras, cañones de proa de 2 x 6 libras)
HMS Tyne[nota 2]
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La ocupación británica de las islas Malvinas fue una operación militar del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda que el 3 de enero de 1833 tomó el control de esas islas luego de que el 20 de diciembre de 1832 la corbeta estadounidense USS Lexington destruyera las defensas militares del asentamiento argentino de Puerto Soledad, en la isla homónima. A pesar de estar en relaciones de paz con la Confederación Argentina, el Reino Unido, con dos buques de guerra desalojaron a la guarnición argentina de 26 soldados, quienes se marcharon dos días después. Desde entonces, las islas han estado bajo dominio británico, excepto durante el breve período de la Guerra de Malvinas en 1982.

El Gobierno de la República Argentina considera que el 3 de enero de 1833, «las islas fueron ocupadas por fuerzas británicas que desalojaron a la población (de origen argentino) y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente, reemplazándolas por súbditos de la potencia ocupante». Las autoridades argentinas reclamaron inmediatamente la agresión injustificada llevada a cabo en tiempo de paz y amistad entre las dos naciones, continuando hasta la actualidad de forma diplomática.[6]

El Gobierno del Reino Unido califica la acción como «reafirmación» de su dominio.[12]

Contexto. La disputa de soberanía durante los siglos XVIII y XIX

Las pretensiones británicas y francesas

Ocupación francesa y protesta española

El 15 de septiembre de 1763 Louis Antoine de Bougainville zarpó del puerto francés de Saint-Maló con el objetivo de establecer una colonia en las islas Malvinas.[13] Bougainville manifestó en sus Memorias la importancia de ese establecimiento y destacó el interés británico en la región:

"... en la relación de su viaje, Milord Anson (...) recomienda a los ingleses, en diferentes ocasiones, formar un establecimiento en el sur del Brasil, sosteniendo que la Nación que así lo haga, será la dueña del comercio del Mar del Sur (...) En consecuencia, ese es el objeto y el proyecto que M. de Bougainville [se refiere a él y sus parientes] solicita realizar."

Louis Antoine de Bougainville.[14]

El establecimiento de Bougainville fue el primer asentamiento permanente en el archipiélago. La ceremonia formal de toma de posesión de las islas Malvinas, se realizó el 5 de abril de 1764. Luis XV ratificó la toma de posesión el 12 de septiembre de 1764, argumentando que las islas fueron descubiertas por navegantes de Saint-Maló, de donde proviene el nombre Moulines, castellanizado a Malvinas.[15]

La expedición de Bouganville recaló en Montevideo, donde fue recibida por el Gobernador de la plaza, José Joaquín de Viana. Pese a que España y Francia eran aliadas, y estaban unidas por el Pacto de Familia, los franceses no tenían autorización para formar colonias en América del Sur. El funcionario español intentó averiguar el motivo y destino de la expedición, pero los franceses lo ocultaron, manifestando que se dirigían a la India. No obstante, Viana alertó a Madrid sobre el paso de Bougainville por Montevideo.[15]

Enterada España del establecimiento francés en Malvinas, protestó de inmediato ante la Corte de Luis XV. España consideraba que las tierras adyacentes a un continente no podían ocuparse sin el consentimiento del dueño de dicho continente, y que las islas Malvinas habían estado reputadas -y debían reputarse- como adyacentes a sus costas.[16]

Luis XV cedió a las protestas españolas y ordenó entregar el establecimiento de Puerto Luis (rebautizado Puerto Soledad por España) al considerar que los títulos españoles eran superiores. Francia estaba dispuesta a abandonar sus pretensiones sobre Malvinas, pero deseaba que España las ocupe y evite la instalación de Gran Bretaña, su enemigo en común. Jerónimo Grimaldi comentó:

(...) ambas Naciones sacarán del suceso de Bougainville la ventaja de que á vista de separarse los franceses de su posessionm se fortalece el derecho de la España p. q. otro día no intenten entrar los Yngleses[16]

El 4 de octubre Felipe Ruiz Puente quedó a cargo del establecimiento, que administrativamente era una dependencia de la Capitanía General de Buenos Aires.[17]

El interés británico

Entre 1739 y 1748, el Reino de Gran Bretaña estuvo enfrentada con el Reino de España en la denominada guerra del Asiento. En ese contexto, el Almirantazgo británico organizó una gran expedición a las Indias Occidentales, encabezada por George Anson. Su objetivo era atacar las posesiones españolas en América, en especial las situadas sobre la costa del océano Pacífico. De las dificultades y penurias sufridas durante este viaje de Anson alrededor del mundo, los británicos fueron consientes de la necesidad de contar con una base naval en el Atlántico Sur y de su importancia para afectar el comercio español en América. Aunque George Anson no pasó por las Malvinas durante su viaje de circunvalación del globo, las islas eran vistas como el lugar más adecuado para una base naval.[18]

Poco tiempo después de la firma de la paz con España, en 1749, George Anson organizó una expedición al Atlántico sur.[20]

Puerto Egmont

La reanudación de las hostilidades con España llevaron a Gran Bretaña a organizar una nueva expedición, que se realizó en el máximo de los secretos. Ni siquiera los tripulantes de los navíos de guerra británicos conocían su verdadero destino.[22]

El establecimiento definitivo de Puerto Egmont fue realizado por John McBride, el 8 de enero de 1766, dos años después de la ocupación francesa. El 2 de diciembre de 1766 los británicos encontraron Puerto Luis.[23]

Expulsión de Puerto Egmont

El 25 de febrero de 1768 el Gobernador de Buenos Aires recibió una Real Orden, por la cual se le ordenaba expulsar cualquier establecimiento inglés que encuentre en las regiones pertenecientes a la Corona, sin esperar instrucciones adicionales.[26]

La crisis de 1770 y el acuerdo secreto

En 1770, tanto España como Francia, aliados en el Pacto de Familia, consideraban que sus ejércitos no estaban preparados para embarcarse en una guerra con Gran Bretaña.[28]

Jerónimo Grimaldi se propuso evitar la guerra a toda costa, y para eso instruyó a Masserano, embajador de España en Gran Bretaña, para que informe al gobierno británico lo ocurrido en Puerto Egmont, haciendo hincapié en que Bucarelli actuó precipitadamente sin la debida autorización real (lo que no era enteramente cierto).[27]

Por su parte el Primer Ministro británico, Frederick North, no deseaba la guerra, pero no podría impedirla una vez que la expulsión de la guarnición británica tomara estado público. Para solventar ese problema, le propuso a Masserano un acuerdo de palabra: si España aceptaba restituir Port Egmont para salvar el honor del rey Jorge III, Gran Bretaña se retiraría voluntariamente de las islas en un plazo breve, una vez que los ánimos se hubieran serenado.[29]

James Harris, el embajador británico en Madrid, notificó a su gobierno el 14 de febrero de 1771 sobre la existencia de un informe del gobierno español, donde se afirmaba que el gobierno británico dio una promesa verbal de evacuar las islas en dos meses.[30]

En 1774 los británicos abandonan definitivamente Puerto Egmont.[33]

El archipiélago como parte integral del Virreinato del Río de la Plata

Desde el abandono británico de 1774 las islas quedaron ocupadas exclusivamente por España. La Capitanía de Malvinas estaba subordinada administrativamente a Buenos Aires. 32 gobernadores garantizaron el ejercicio de soberanía de España sobre la totalidad del archipiélago.

En 1775 el capitán Juan Pascual Callejas retiró la placa británica de Puerto Egmont, enviándola a Buenos Aires. Cinco años después, siguiendo instrucciones del virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, destruyó por completo las instalaciones.[36]


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