Notes on a Scandal

Notes on a Scandal —titulada Diario de un escándalo en España y Escándalo en Hispanoamérica— es una película británica de género suspense psicológico-dramático de 2006, adaptada de la novela Diario de un escándalo de Zoë Heller. Fue dirigida por Richard Eyre a partir del guion de Patrick Marber y cuenta con Judi Dench y Cate Blanchett en los papeles estelares.

Cuenta la historia de Barbara, una anciana profesora de escuela quien narra en su diario su obsesión por Sheba, una profesora de mediana edad que a su vez mantiene una relación en secreto con un estudiante de 15 años. La película recibió la ovación de la critica cinematográfica y recibió cuatro nominaciones al Óscar en las categorías de: mejor actriz, mejor actriz de reparto, mejor guion adaptado y mejor banda sonora.[3]

Argumento

El banco sobre el suburbio de Parliament Hills, lugar donde inicia y concluye el filme.

Barbara Covett (Judi Dench) es una anciana profesora de historia en una escuela pública de Londres. Nunca se casó, ni tuvo hijos y se encuentra cerca del retiro, así que su único confort es escribir en su diario. Un día, una nueva profesora de artes, Sheba Hart (Cate Blanchett), llega a la escuela y Barbara se siente atraída hacia ella inmediatamente. Sheba es una mujer mediana edad, casada con un Richard (Bill Nighy), quien es mucho mayor que ella, y con dos hijos, uno de ellos, con síndrome de Down, quien es la razón por la cual Sheba no había ejercido como maestra durante años. Poco a poco, Barbara se gana la confianza de Sheba y se vuelven amigas rápidamente.

Una noche, mientras se llevan a cabo actividades navideñas en la escuela, Barbara sale a buscar a Sheba al salón de arte al notar su ausencia y la descubre teniendo relaciones sexuales con Steven Connolly (Andrew Simpson), un estudiante de 15 años. Barbara entra en shock y decide enfrentara al día siguiente. Ambas se citan en un bar y Sheba le relata de como y cuando había conocido a Steven y como este, demostrando un comportamiento más maduro, la había seducido. Sheba le ruega a Barbara de no contarle a nadie sobre su relación hasta después de Navidad para poder pasar las festividades con su familia. Barbara, por otro lado, le dice que no tiene intención de contarle a nadie con la condición de acabar con su relación con el estudiante. Este paso fue visto por Barbara como conveniente pues se ganaría aún más su confianza.

El túnel del ferrocarril en el suburbio de Gospel Oak, lugar de encuentro de Sheba y Steven.

A los pocos días, Steven busca a Sheba en su casa pero ella le deja claro que todo ha terminado, pero cede a sus pretensiones y ambos siguen su relación en secreto. Barbara busca recurrentemente a Sheba para buscar consuelo pues su gata Portia, esta en muy mal estado de salud. Un día, cuando Barbara se encontraba de visita en su casa, se da cuenta de que Steven también había ido allí y que la relación seguía en pie. Indignada, Barbara amenaza a Sheba con contar toda la verdad si no termina de una vez con todas su amorío con el estudiante. Sheba sale en su búsqueda inmediatamente y descubre que Steven, en realidad, proviene de una familia decente y no sufre ningún tipo de maltrato, argumentos que había tergiversado para ganarse su confianza. La relación termina y Sheba y Barbara acentúan su amistad aún más.

El día en que Portia debía ser sacrificada debido a su pésimo estado de salud, Barbara sale en búsqueda desesperada de Sheba para pedirle que la acompañe en ese doloroso momento. Sheba, quien va de salida para una presentación escolar de su hijo, educadamente se niega. Barbara, llena de ira, la amenaza con contarle todo a su esposo si no la acompaña y le advierte que podría hacer cualquier cosa si no cede a su requerimiento. Sheba, sorprendida y apenada al mismo tiempo, continúa su camino y le dice que la llamará después. Barbara entierra a su gata en soledad y empieza a mostrar signos de obsesión por mantener a Sheba a su lado. En la noche del entierro, un profesor de la escuela visita a Barbara para preguntarle si Sheba alguna vez se había fijado en él. Dicha pregunta abre el camino a Barbara para revelar su relación e induce la idea de que Sheba aún mantenía aquel amorío con Steven, así él contaría toda la verdad y ella se vengaría de Sheba por el desplante que le había hecho cuando había ido a buscarla. Una noche, cuando ambas profesoras ya habían hecho las paces, la madre de Steven va en búsqueda de Sheba y la enfrenta por haber mantenido una relación con su hijo, quien para ella aún era un niño. La relación se hace pública finalmente y Sheba pierde su trabajo.

La casa de Barbara en el suburbio de Gospel Oak (en la imagen), sitio donde ocurre la confrontación final con Sheba y que marca el momento culmen de la película.

El amorío entre la profesora de mediana edad y un estudiante de 15 años se vuelve más controversial al ser cubierto por la prensa local como un «escándalo». Al ver la magnitud que había alcanzado el haberle revelado la verdad a uno de sus colegas, Barbara trata de detenerlo, pero es inútil y pronto se convierte en cómplice pues había tenido una relación cercana con Sheba y era posible que hubiera sabido del escándalo y no hablado. Barbara es enfrentada por el director de la escuela y la interroga para que cuente la verdad, al negarse, él le revela que su amistad con Sheba no era algo común y menciona a Jennifer, otra joven docente quien ya había trabajado allí pero que había renunciado súbitamente al sentirse asediada por el carácter obsesivo de Barbara. Barbara guarda silencio y es despedida de la escuela. En este punto, Sheba cree que la relación había salido a la luz porque Steven se lo había confesado a su madre, provocando una grave crisis en su matrimonio. Cuando Richard le pide que abandone su hogar, Sheba le pide a Barbara hospedarse en su casa por un tiempo. Ella no puede negarse.

Ya en su casa, Sheba descubre el diario de Barbara en donde relataba con precisión sus pretensiones y su culpabilidad por haber sacado su relación a la luz. Furiosa, Sheba la enfrenta al no entender las razones del daño que le había hecho y de forma despavorida, sale a la calle con el diario en sus manos, enfrentadose a los reporteros locales que la estaban asediando y que había hecho de su caso una noticia amarillista. Al verla acorralada, Barbara la rescata y la entra nuevamente a la casa. Horas después y ya con calma, Sheba le revela que su única intención fue entablar una simple amistad con ella, a lo que Barbara responde que necesitaba algo más que una amiga. Sheba vuelve a su casa en donde restablece su relación con Richard, y finalmente es sentenciada a 10 meses de prisión por su relación con un menor de edad.

En la escena final, Barbara conoce a Annabel, una joven quien se encontraba leyendo acerca del escándalo. Barbara comenta que la había conocido pero que su relación había sido distante. Se presenta, toma asiento junto a ella y trata de entablar una conversación más cercana, dando fin a la película.

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