Norba Caesarina

Colonia Norba Caesarina
Vexilloid of the Roman Empire.svg
Ciudad del Imperio romano

EstatuafemeninatogadaCáceres.JPG
Estatua femenina togada procedente del antiguo foro de la ciudad, correspondiente a una diosa o a una emperatriz

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Bandera
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Escudo
Datos generales
Entidad Ciudad
 • Provincia Lusitania
Subdivisiones Conventus Iuridicus Emeritensis
Idioma Latín
Eventos históricos
Habitantes Ciudadanos romanos, aprox. 5.000 en el oppidum y unos 25.000 en su territorium
Fundación 34 a. C.
Desaparición siglo V
Administración
Correspondencia actual Cáceres
(Bandera de España España)
Colonia civium romanorum
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Norba Caesarina fue una ciudad romana, con la categoría de Colonia civium Romanorum, fundada en el último tercio del siglo I a. C. y ocupada hasta el siglo V, que se corresponde con la actual ciudad extremeña de Cáceres ( España).

Historia

Pedestal de estatua dedicada a Septimio Severo por el Ordo deurionis de la Colonia Norba Caesarina

La ciudad fue fundada en época del Segundo Triunvirato en 34 a. C., cuando las provincias de Hispania ya habían sido asignadas a Octaviano, con el nombre de Colonia Norba Caesarina, por el Procónsul romano Cayo Norbano Flaco, aunque, de todas formas, seguía las directrices fijadas por Julio César antes de su asesinato en 44 a. C., que incluían un amplio programa de fundación o refundación de nuevas ciudades en Italia y las provincias, particularmente las de Hispania. Como consecuencia, en su nombre oficial Norba recuerda el nomen de su fundador y consta Caesarina en honor de Julio César, inspirador de su fundación.[1]

Los nuevos colonos fueron adscritos a la tribu Sergia,[2] la misma que la de su fundador.

La Colonia pertenecía a la provincia Hispania Vlterior republicana y, desde la reordenación provincial de Hispania realizada por Augusto en 27 a. C., a la nueva provincia imperial Lusitania, siendo adscrita en un momento indeterminado entre los imperios de Augusto y de Claudio I al conventus iuridicus Emeritensis, cuya capital era la Colonia Augusta Emerita.

Inscripción funeraria de Q. Norbanus Capito del siglo I en el casco histórico de Cáceres,[3] que muestra que la clientela del procónsul C. Norbanus Flaccus participó en su fundación.

Plinio el Viejo (Historia Naturalis IV, 117)[5]

Asimismo, en el territorium de la Colonia existían varios vici o aldeas, de los que conocemos dos por su nombre antiguo a través de inscripciones cacereñas, el vicus Roudensis en el Casar de Cáceres,[8]

Tres inscripciones documentan las instituciones típicas de una Colonia romana,[9] ediles y duoviros como magistrados y un Ordo decurionis como senado local.

Inscripción funeraria de M. Accius Crescens del siglo I en el casco histórico de Cáceres[10]

Norba Caesarina conoció un largo periodo de prosperidad entre los siglos I y III, en la época romana altoimperial, a pesar de funcionar como ciudad satélite de Augusta Emerita, la actual Mérida, que fue fundada como centro administrativo de los nuevos territorios conquistados en la expansión de la Lusitania.

Para intentar compensar esa influencia de Augusta Emerita, fundación directa del emperador Augusto, los norbenses buscaron el patronazgo del entorno más inmediato del primer emperador, eligiendo a Lucio Cornelio Balbo, de ascendencia hispana, sobrino de uno de los lugartenientes de Julio César y casado con una hija del fundador de la Colonia, y, por lo tanto, su yerno, a quien dedicaron una inscripción honoraria en un momento posterior a 19 a. C., conmemorando su aclamación como imperator por su triunfo sobre los garamantes en la provincia Africa proconsular,[11] lo que es especialmente importante, ya que esta inscripción atestigua el nombre y titulación de la Colonia hacia 20-10 a. C.

Restos de la antigua Puerta de Coria, apreciándose los sillares de la muralla Bajoimperial de Cáceres.

En esta misma línea, demostró su fidelidad al emperador Trajano a través de la erección de una estatua, cuyo pedestal -hoy desaparecido- fue leído en el siglo XVIII.[12]

Su período de mayor prosperidad terminó con el advenimiento de la Dinastía Severa, aunque la élite de la ciudad, al contrario de casi todas las élites urbanas de la provincia Lusitania y, en general, de Hispania, apoyó a Septimio Severo, frente a Clodio Albino, posiblemente por contraste con su rival Augusta Emerita. En el caso de Norba, el ordo decurionis local demostró su fidelidad al nuevo amo del Imperio erigiendo una estatua conmemorativa tan pronto como el año 194, conservándose el pedestal con su dedicatoria.[13]

A mediados del siglo III, ante la general inestabilidad político-militar del mundo romano, reaprovechando materiales anteriores -sillares, inscripciones, columnas y decoraciones de edificios amortizados...-, se reconstruyó un cinturón de murallas, a semejanza de la mayoría de las ciudades de mayor importancia de Hispania, de todo el Imperio y de la propia ciudad de Roma.

A lo largo del siglo IV, la vida de la ciudad fue languideciendo, con un empobrecimiento material, que se constata en las excavaciones arqueológicas en forma de nuevas construcciones realizadas sobre edificios altoimperiales amortizados, reaprovechando materiales de épocas anteriores y con una técnica constructiva de mediocre calidad. Después de las invasiones germánicas de 409, la Colonia terminó por ser abandonada hacia mediados del siglo V, y su solar y sus ruinas no fueron reutilizados hasta después de la conquista musulmana de la Península Ibérica.

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