Nina Kulagina

Nina Kulagina
Ninel Kulagina.jpg
Información personal
Nombre de nacimientoNinel Sergeyevna Kulagina
Nacimiento30 de julio de 1926

Leningrado, República Socialista Federativa de Rusia, Unión Soviética
Fallecimiento1990 (63 años)
NacionalidadRusa
Distinciones
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Nina Sergeyevna Kulagina, (en ruso: Нине́ль Серге́евна Кула́гина, Ninel Sergeyevna Kulagina) (aka Nelya Mikhailova) (30 de julio de 1926 – abril de 1990) fue una mujer que afirmó tener poderes psíquicos, particularmente en la telequinesis. La investigación académica de su fenómeno fue manejada por la Unión Soviética, durante los últimos 20 años de su vida. Se sospecha de que Kulagina hacía uso de imanes e hilos ocultos para llevar a cabos sus hazañas. Fue sorprendida haciendo trampa en más de una vez, por los autores británicos Joel Levan y Mike Dash[8]

Biografía

Kulagina nació en 1926, se unió al Ejército Rojo a la edad de 14 años, ingresando a un regimiento de tanques durante la Segunda Guerra Mundial, era una ama de casa en el momento en que se estudiaron sus supuestas habilidades psíquicas y entró en el discurso internacional en la década de 1960.[14]

Kulagina creía que sus poderes habían sido heredados de su madre, y que reconoció su capacidad, cuando se percató de que los objetos se movían de forma espontánea a su alrededor cuando estaba enojada.[15]​ Kulagina dijo que para manifestar el efecto, necesitaba un periodo de meditación para despejar su mente de todos los pensamientos. Cuándo obtenía el enfoque necesario, informaba de un dolor agudo en su columna vertebral y que su visión de mostraba borrosa. Según se dice, las tormentas interfirieron con su capacidad de realizar actos psicoquinéticos.

Uno de los experimentos más famosos de Kulagina tomaron lugar en un laboratorio de Leningrado, el 10 de marzo de 1970. Tras haber estudiado inicialmente la capacidad de mover objetos inanimados, los científicos tenían la curiosidad de ver si las capacidades de Kulagina se extendían en las células, tejidos, y órganos. Sergeyev fue uno de los tantos científicos presentes, cuando Kulagina intentó usar su energía para detener los latidos del corazón de una rana flotando en la solución. Dijo que se centró intensamente en el corazón y aparentemente lo hizo latir más rápido, luego más lento, y utilizando la intención extrema de su mente, lo detuvo.[16]

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