Nikolái Roerich

Nikolái Roerich
N Roerich.jpg
Información personal
Nombre de nacimiento Николай Константинович Рерих Nikolái Konstantínovich Roerich
Nacimiento 9 de octubre de 1874
San Petersburgo, Bandera de Rusia
Fallecimiento 13 de diciembre de 1947 (73 años)
Kulu, Himachal-Pradesh, Bandera de India
Nacionalidad Ruso
Lengua materna Ruso Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres Konstantin Fjodorovič Rerich Ver y modificar los datos en Wikidata
Maria Vasiljevna Rerich Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge
  • Helena Roerich Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educación Academia Imperial de Bellas Artes, Universidad de San Petersburgo
Información profesional
Ocupación Filósofo, pintor, coreógrafo, escritor, arqueólogo, poeta y diplomático Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones

Orden Real de Suecia “Estrella del Norte”;
Orden de San Savva, Yugoeslavia;
Orden de la Legión de Honor, Francia;
Orden real de la Estrella del Norte, Suecia;

Órdenes de Rusia: de San Estanislao, de Santa Ana y de San Vladímir.
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Nikolái Konstantínovich Roerich (en ruso se pronuncia «Rérij») (el 27 de septiembre/el 9 de octubre de 1874, San Petersburgo — el 13 de diciembre de 1947, Kulu, Himachal-Pradesh, India) fue un ilustre artista ruso, filósofo, escritor, , viajero y persona pública.[1] Pintó más de 7.000 lienzos (muchos de los cuales se encuentran en galerías famosas por todo el mundo) y escribió más de 30 obras literarias. Fue el inspirador del acuerdo internacional sobre la protección de las instituciones artísticas, científicas y los monumentos históricos (el llamado "Pacto Roerich"), y el fundador del movimiento internacional de protección de la cultura.

Vida y creación

Período de Rusia

«Roerich», traducido del antiguo escandinavo, significa «rico» (rich) «en gloria» (Roe).[3] El padre de Nikolái, Konstantín Fiódorovich Roerich, fue un notario reputado y conocido en la sociedad de la época. Su madre, María Vasílyevna Kaláshnikova, descendía de una familia de comerciantes. Entre los amigos de la familia Roerich se encontraban personas tan destacadas como D. Mendeléyev, N. Kostomárov, M. Mikeshin y L. Ivanovskiy.

Desde una edad temprana edad Nikolái Roerich demostró un talento precoz y polifacético hacia la pintura, la arqueología, la historia y una inquietud profunda por la rica herencia cultural del Oriente.[4]

«Huéspedes de ultramar» ( varegos). 1901
Nikolái Roerich. 1916

En 1893, tras sus estudios básicos, Nikolái Roerich se matriculó simultáneamente en la facultad de Derecho de la Universidad de San Petersburgo (graduándose en 1898) y en la Academia Imperial de Bellas Artes. Desde 1885, es alumno del taller del famoso pintor ruso Arjip Ivánovich Kuindzhi. En esa época tiene contactos múltiples con los personajes destacados de la cultura rusa de aquel entonces: V. V. Stásov, I. E. Repin, N. A. Rimsky-Kórsakov, D. V. Grigoróvich, y S. P. Diáguilev. Ya en sus años estudiantiles, Roerich llega a ser miembro de la Sociedad Arqueológica Rusa y realiza muchas exploraciones en las provincias de Petersburgo, Pskov, Nóvgorod, Tver, Yaroslavl, Smolensk. En el año 1904, colaborando con el príncipe Putiatin, Roerich descubrió unas estaciones neolíticas en Valdái (cercanías del lago Piros) que atrajeron la atención de especialistas rusos y europeos.[5]

En 1897 N. Roerich se graduó de la Academia de Bellas Artes de Petersburo. Su tesina — el lienzo «Mensajero» — fue adquirida por el famoso coleccionista de obras de arte ruso P. M. Tretyakov. V. V. Stásov, crítico conocido de la época, apreció la obra de Roerich: «Indudablemente, tiene Vd. que visitar a León Tolstói…que el mismo gran escritor de la tierra rusa le consagre a pintor».[8]

Otras recomendaciones significativas se las dio a Nikolái Roerich un sacerdote que a menudo visitaba la casa de sus padres, el padre Iohánn Kronshtadsky, deseando al niño buena salud: «¡No te enfermes!, tendrás que hacer buena obra por la Patria».[9]

Nikolái Roerich centró parte de sus creaciones en los temas históricos. En el período inicial de su creación, el artista crea lienzos dedicados a las fuentes históricas de Rusia: «Se reúnen los ancianos» (1898), «El llanto de Yaroslavna» (1893), «El principio de la antigua Rusia. Los eslavos» (1896), «Ídolos» (1901), «Construyendo barcas» y otros. En estas obras se revela el talento específico del pintor y sus búsquedas innovadoras en el arte; de esta primera etapa se ha dicho que «incluso en los primeros lienzos se verifica el estilo particular de Nikolái Roerich: su enfoque multifacético de la composición, claridad de líneas y laconismo, colores limpios y entonación musical, gran simplicidad de expresión, veracidad y sinceridad»;[11]

A la edad de 24 años, Nikolái Roerich llega a ser asistente del director del museo adjunto a la Sociedad Imperial Estimuladora de las Artes y, al mismo tiempo, asistente del redactor de la revista artística «Las Artes y la Industria Artística». Tres años más tarde, ocupa el puesto del secretario de la Sociedad Imperial Estimuladora de las Artes.

En 1899 Nikolái Roerich conoce a Elena (Helena) Ivánovna Sháposhnikova, y en octubre de 1901 se celebra su boda. Elena se hizo compañera fiel e inseparable de Nikolái y su inspiradora en la aventura y en la obra espiritual. Caminaron juntos a lo largo de la vida, complementándose uno a otro en la creación y en las búsquedas espirituales. En 1902 nace su hijo Yury, futuro científico orientalista, y en 1904, su hijo Sviatoslav, quien también sería reconocido como pintor.

En los años 1903 y 1904 Nikolái Roerich y su esposa realizan un viaje por toda Rusia, visitando más de 40 ciudades célebres por sus monumentos históricos. El propósito de ese viaje largo fue el estudio de las raíces de la cultura rusa. El viaje fue coronado con una gran serie de cuadros dedicados a la antigua arquitectura rusa (aproximadamente 90 bosquejos) y varios artículos en los cuales Nikolái Roerich analizó el gran valor artístico que tenían la pintura de los iconos y la arquitectura de la antigua Rusia.

«El Salvador Increado y los Príncipes Santos»
Mosaico según un bosquejo de N.Roerich.
Iglesia de la Trinidad, provincia Ternopol, Ucrania

Nikolái Roerich también cultivó una pintura monumental y decorativa: realizó frescos, mosaicos y creó también vestuarios y decorados para obras teatrales. En 1906 Nikolái Roerich compone 12 esbozos para la basílica en la hacienda de la familia Gólubev en Parjómovka, cerca de Kíev; en 1910, además, crea esbozos de unos mosaicos para la laura de Pocháyev; en 1913 crea 4 esbozos para la pintura al fresco de una capilla en Pskov; en 1914 crea 12 lienzos para el palacete Livshits en Niza. En 1914 el artista pintó y decoró la iglesia del Espíritu Santo en Taláshkino (composición «la Reina del Cielo» y otras).

El talento polifacético y versátil de Nikolái Roerich se reveló también en sus trabajos para los espectáculos teatrales, tales como «Doncella de Nieve», «Peer Gynt», «La princesa Malen», «Valkyrie» y otros. Durante las célebres «Temporadas rusas» de S. Diáguilev en París, Nikolái Roerich actuó como diseñador y decorador teatral de las « Danzas de los pólovtsi» en la ópera « El príncipe Ígor» de Aleksandr Borodín, en la ópera «Pskovityanka» de Rimski-Kórsakov y en el ballet La consagración de la primavera de Ígor Stravinski.

La época de la Edad de Plata, cuando Nikolái Roerich empezó su camino de creador, fue una época de entusiasmo espiritual, lo cual, indudablemente, influyó en la formación de la personalidad del artista. Una pléyade de pensadores destacados: V. S. Soloviov, E. N. Trubetskói, V. V. Rózanov, P. A. Florenski, S. N. Bulgákov, N. A. Berdiáyev, entre otros, venían aportando a la cultura rusa profundos pensamientos filosóficos, la llenaban de búsquedas intensas de los ideales morales y del sentido de la vida. Se estaba desarrollando el interés especial que tenían los intelectuales rusos por la cultura oriental. Intentando percibir valores universales, Nikolái Roerich, además de la filosofía rusa, se dedica a estudiar la filosofía de Oriente, principalmente las obras de los grandes pensadores de la India: Ramakrishna, Vivekananda y Rabindranath_Tagore.

El conocimiento de los sistemas filosóficos de Oriente encontró su reflejo en la obra de Nikolái Roerich. Aunque en los cuadros de su período inicial los temas fundamentales eran la antigua Rusia pagana y las imágenes pintorescas de gesta popular («Construyendo una ciudad», «Los de mal agüero», «Huéspedes de ultramar» y otros), ya desde la mitad de 1905 el artista dedica sus lienzos y esbozos a la India («Lakshmi», «Camino indio», «Krishna», «Sueños de India» etc.). Las antiguas culturas de Rusia y de la India y su fuente común tienen interés especial para Roerich, tanto desde un punto de vista artístico como puramente científico. Dentro de su concepto histórico, son de mayor importancia las categorías temporales de pasado, presente y futuro. A Nikolái Roerich, el futuro le sirve para apreciar el pasado y el presente: «…cuando llamamos a estudiar el pasado, lo hacemos sólo en pro del futuro».[13]

Desde 1906, Nikolái Roerich trabaja como profesor al mismo tiempo que dirige la Escuela de la Sociedad Imperial Estimuladora de las Artes. En esta época ya es habitual su participación en exposiciones extranjeras. Muchas ciudades de Europa conocieron su obra: París, Venecia, Roma, Berlín, Bruselas, Viena, Londres. Los cuadros de Nikolái Roerich fueron adquiridos por el Museo Nacional de Roma, por el Louvre y otros museos europeos.

Suele marcarse el año 1906 como el inicio de un período nuevo, más maduro, en la creación de Nikolái Roerich. Ahora el enfoque histórico cambia su objetivo: la historia, la mitología y el folclore se convierten en fuentes de las que el artista recoge material para su lenguaje figurativo metafórico.[16]

En 1909 Nikolái Roerich fue elegido académico de la Academia de Artes de Rusia y, al mismo tiempo, miembro de la Academia de Reims, en Francia.

Desde 1910 Nikolái Roerich encabeza la asociación artística «El Mundo de Arte» que reunía a muchas personas célebres: Alexandre Benois, Léon Bakst, I. Grabar, Valentín Serov, Kuzmá Petrov-Vodkin, Borís Kustódiev, A. Ostroúmova-Lébedeva, Z. Serebriakova y otros.

Siendo «El intuitivista más grande del siglo», según la denominación del conocido escritor Maksim_Gorki, Nikolái Roerich, en vísperas de la primera guerra mundial, expresó con ayuda de imágenes simbólicas sus presentimientos alarmantes: a esta serie pertenecen los cuadros «Ciudad purísima, saña para los enemigos», «Ángel Último», «Resplandor», «Obras humanas» y otros. En ellos se representa el tema de lucha de dos principios: la luz y la oscuridad  (tema que resalta en toda la obra del artista, al igual que el tema de la responsabilidad de la persona por su destino y por todo el mundo). Por entonces Nikolái Roerich no solo crea lienzos de carácter antimilitar, sino que también escribe artículos dedicados a la protección de la paz y la cultura.[17]

En 1915 Nikolái Roerich presenta un informe al emperador Nicolás II y al Gran Príncipe Nikolái Nikoláyevich, llamándolos a tomar medidas serias a nivel de estado para proteger tesoros de cultura en todo el territorio de Rusia.

En 1916, padeciendo por una grave enfermedad pulmonar, Nikolái Roerich es convencido por los médicos de que se traslade a Finlandia (Serdobol), a la costa del lago Ládoga. Allí se marchará con su familia. La proximidad de su residencia a Petrogrado le permitía dedicarse a las actividades de la Escuela de la Sociedad Imperial Estimuladora de las Artes.

El 4 de marzo de 1917, un mes más tarde después de la Revolución de Febrero, Maksim_Gorki reunió en su casa a un numeroso grupo de pintores, escritores y actores. Entre los presentes se encontraban Nikolái Roerich, Aleksandr Benois, Iván Bilibin, Dobuzhinski, Petrov-Vodkin, Shchuko, Shaliapin, etc. En esta reunión fue elegida una Comisión para las cuestiones de arte. Maksim Gorki fue nombrado presidente de la Comisión y Aleksandr Benois y Nikolái Roerich lo fueron como asesores. La comisión se dedicaba al desarrollo del arte en Rusia y a la conservación y protección de los monumentos de antigüedad.

Actividad cultural y pictórica en Europa y América

Después de los acontecimientos revolucionarios de 1917 Finlandia cerró todas las fronteras con Rusia. Nikolái Roerich y su familia se quedaron aislados de su patria.

En 1919, habiendo recibido una invitación de Suecia, Nikolái Roerich viaja para exponer por los países de Escandinavia, y en otoño de ese mismo año, teniendo una invitación de Sergéi Diágilev, realiza el diseño teatral, el decorado y el vestuario para las óperas rusas que Modest Músorgski y Aleksandr Borodín estrenarían en Londres.

En 1920, Nikolái Roerich recibe una carta del director del Instituto de Artes de Chicago que le propone organizar una gira con exposiciones por 30 ciudades de los Estados Unidos. Entre los 115 lienzos del pintor que se exponían se encontraban los siguientes: «El tesoro de los ángeles» (1905), «Ángel último» (1912), «La hija del vikingo» (1917), «Llamada del sol» (1918), «Éxtasis» (1917), las series de cuadros «La heroica», «Sueños del Oriente», etc. Las exposiciones tuvieron un éxito extraordinario. En América Nikolái Roerich pintó «Sancta», «Nuevo México», «La suite del océano» y «Sueños de la sabiduría» entre otros muchos.

En América Nikolái Roerich fundó organizaciones culturales y pictóricas que más tarde serían fuentes de cultura que reunirían a su alrededor a numerosas personas destacadas del arte. En noviembre de 1921 en Nueva York fue inaugurado el Maestro-Instituto de Artes Unidas, cuyo propósito fundamental fue realizar un acercamiento mutuo de los pueblos a través de la cultura y el arte. Determinando las tareas del Instituto, Nicolás Roerich escribió:

«El arte unirá a la Humanidad. El arte es uno e irrepartible. El arte tiene muchas ramas y una sola raíz… Cada uno percibe la verdad de la belleza. En la belleza estamos unidos, por la belleza oramos, Con la belleza conquistaremos. Para todos deben ser accesibles y abiertas las puertas de la fuente sagrada. La luz del arte iluminará los innumerables corazones con un amor nuevo. En un principio, este sentido vendrá desapercibido, pero más tarde este sentido limpiará toda la conciencia humana. Cuántos corazones jóvenes están buscando algo bello y auténtico. Dadselo, pues. Dadle el arte al pueblo, que el arte le pertenece.» (Nicolás Roerich, «Sobre el Arte»).[18]

Casi al mismo tiempo que el Instituto de Artes Unidas en Chicago, fue fundada la Asociación de pintores «Cor Ardens» («Corazones Ardientes»), y en 1922 apareció el Centro Cultural Internacional «Corona Mundi» («Corona del Mundo»). En Noviembre de 1923 fue inaugurado El Museo Nicolás Roerich de Nueva York que poseía una colección muy grande de cuadros del pintor.

Expedición por Asia Central

<figure>[./Archivo:Family_Roerich.JPG Family Roerich.JPG]<figcaption href="1923">

La familia de los Roerich (valle de Kulu, India)

</figcaption></figure>

La venta de sus cuadros, los honorarios por el diseño de los espectáculos teatrales y numerosas publicaciones, así como los beneficios que habían ingresado de las organizaciones sociales culturales y de ilustración que actuaban en los Estados Unidos de América, le dieron posibilidad a Nicolás Roerich de realizar una expedición científica por Asia Central.

El 2 de diciembre de 1923 Nicolás Roerich con su familia llega a la India que le atrae como a pintor tanto como a científico que investiga una serie de problemas relacionados con migraciones de los pueblos antiguos por el mundo y con búsquedas de una fuente única de las culturas eslava e India. Allí empezó la ruta de la expedición por las regiones difíciles de acceso de Asia Central.

«Además de nuestras tareas artísticas en la expedición, — notó más tarde Nicolás Roerich, — teníamos intención de conocer en qué estado se encuentran los monumentos antiguos de Asia Central, observar la situación actual de la religión, de las costumbres y encontrar huellas de las grandes migraciones de los pueblos. Esta última tarea desde hace mucho me tiene pendiente».

La ruta complicadísima de la expedición pasó por Sikkim, Cachemira, Ladak, China (Sinkiang), Rusia (visitando Moscú), Siberia, Altái, Mongolia, Tíbet, por las regiones no investigadas de Transhimalaya. La investigación duró de marzo de 1925 a mayo de 1928. Haciendo realidad el sueño de Przevalski y Kozlov, la expedición de Nicolás Roerich llegó a ser un triunfo entre las investigaciones rusas del Asia Central. Por lo complicado de la ruta y por lo rico de los materiales coleccionados esta expedición merece un lugar especial entre las expediciones más grandes del siglo XX.[19]

Durante los años de la expedición, fueron realizadas investigaciones arqueológicas y etnográficas en las partes no investigadas de Asia, marcadas en los mapas decenas de cimas y puertos en las montañas y precisada su posición; fueron descubiertos manuscritos raros y descritas muchas costumbres locales; así mismo, fueron escritos libros como «Corazón de Asia» y «Altái — Himalaya» y pintados aproximadamente quinientos cuadros que reflejaban el panorama pintoresco de la ruta; además, Nicolás Roerich empezó a crear la serie famosa de sus lienzos «Himalaya» y realizó las series de cuadros «Maytreya», «Camino de Sikkim», «Su país», «Los maestros del Oriente» y otras.

Instituto Urusvati de Investigaciones Himalaicas

<figure class="mw-halign-left">[./Archivo:Urusvati_base.jpg Urusvati base.jpg]<figcaption href="Himalaya">

Instituto Urusvati de Investigaciones Himalaicas

</figcaption></figure>

El abundante material científico reunido por la familia de los Roerich durante la expedición requería sistematización y procesamiento, así que, terminada la expedición, en julio de 1928 en la Himalaya Occidental, en el valle de Kulu, Nicolás Roerich fundó el Instituto «Urusvati» de Investigaciones Himalaicas, lo que, traducido del sánscrito, significa «Luz del Lucero del Alba». Allí mismo, en el valle de Kulu, pasaría el último período de la vida del pintor. Yuri Roerich, el hijo mayor de Nicolás Roerich, científico orientalista de fama mundial, se hace director del Instituto. Además, efectúa la dirección de las investigaciones etnólogo-lingüísticas y de las búsquedas de monumentos arqueológicos. En el Instituto trabajaban laboratorios de medicina, zoología, botánica, bioquímica y muchos otros.

Se realizaba un trabajo muy grande en la Lingüística y filología orientales. Se componían colecciones de fuentes rarísimas de muchos siglos que se traducían a los idiomas europeos, se estudiaban idiomas medio olvidadas. Los especialistas que venían a trabajar por invitación y colaboradores interinos componían colecciones botánicas y zoológicas.

Entre los colaboradores del Instituto se encontraban decenas de centros científicos de Asia, Europa y América. Los materiales científicos, saliendo del Instituto de Kula, llegaban a la Universidad de Michigan, al Jardín Botánico de Nueva York, al Museo de Historia Natural de París, a la Universidad de Pendjab, a la Universidad de Harvard en Cambridge, al Jardín Botánico de la Academia de ciencias de la Unión Soviética. El conocido botánico y genético soviético N. I. Vavílov solicitaba información científica en el centro «Urusvati» y recibía de allí semillas para su colección botánica única. Además, colaboraban con el Instituto científicos destacados como Albert Einstein, L. De Broil, Roberto Milliken, Sven Hedin y otros.[20]

Expedición a Manchuria

En los años 19341935 Nikolái Roerich encabezó una expedición a las regiones de la Mongolia Interior, Manchuria y China, organizada por el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos con el fin de rebuscar semillas de plantas que previenen la destrucción de capas fértiles del suelo. Previendo la amenaza de catástrofes ecológicas, Nikolái escribe en aquellos años: «Como consecuencia de que el hombre trata los bosques con ignorancia y rapacidad, los desiertos han crecido excesivamente, adquiriendo dimensiones siniestras. Da miedo ver cómo la desaparición de lo verde borra, cada vez más, la superficie protectora y útil de la tierra.»

La expedición se componía de dos partes. La primera ruta incluía la cordillera de Hingán y la meseta Barginskoye ( 1934), y la segunda, los desiertos de Gobi, Ordos y Holanshan ( 1935). Las expediciones dieron buenos resultados: fueron encontrados cerca de 300 géneros de plantas resistentes a las sequías, coleccionadas plantas medicinales; además, se realizaron investigaciones arqueológicas y se descubrieron manuscritos antiguos de gran valor científico.

El Pacto Roerich y la Bandera de la Paz

<figure>[./Archivo:Подписание_Пакта_Рериха_в_Белом_Доме,_Вашингтон,_США._15.04.1935.jpg Подписание Пакта Рериха в Белом Доме, Вашингтон, США. 15.04.1935.jpg]<figcaption href="Fiódor Dostoyevski">

Firma del Pacto Roerich el 15 de abril de 1935 (en el centro: el presidente de los EE. UU. F.Roosevelt)

</figcaption></figure>

En sus ensayos — obras filosóficas y literarias — Nicolás Roerich crea un concepto de Cultura absolutamente nuevo, fundado en las ideas de la Ética Viva. La cultura, según Nicolás Roerich, está ligada estrechamente con los problemas de la evolución universal de la humanidad y es «el gran pilar» de este proceso. «La cultura se apoya en la Belleza y en el Conocimiento» — escribía él. [20] Y repetía, con una pequeña aclaración, la célebre frase de Fiódor Dostoyevski: «La conciencia de la Belleza salvará el mundo». El hombre conoce la Belleza solamente a través de la Cultura, cuya parte integrante es la creación. Este es, también, uno de los temas tratados en los libros de la Ética Viva, en la creación de los cuales han tomado parte activa los Roerich. Doña Elena tomaba nota, y Don Nicolás reflejaba las ideas de la Ética Viva en las imágenes artísticas.

En el amplio concepto de Cultura Nicolás Roerich incluía la síntesis de los mejores logros del espíritu humano en la esfera de la experiencia religiosa, ciencia, arte, educación. Nicolás Roerich formuló la diferencia principal entre la Cultura y la civilización. Mientras la Cultura se relaciona con el mundo espiritual del hombre en su autoexpresión creativa, la civilización no es más que organización exterior de la vida humana en todos sus aspectos materiales y civiles. La identificación de la civilización y la Cultura — afirmaba Nicolás Roerich — nos lleva a una confusión de estos conceptos, provoca una infravaloración del factor espiritual en el desarrollo de la Humanidad. Escribía también que «La riqueza de por sí todavía no nos ofrece Cultura. Sin embargo, la ampliación y agudeza del pensamiento junto al sentido de cultura, nos dan aquel refinamiento, aquella altura del espíritu, que siempre marcan a las personas de cultura. Precisamente estas personas pueden construir el futuro luminoso de su país.» Partiendo de eso, la Humanidad no sólo tiene el deber de promover la Cultura, sino también tiene la obligación de protegerla.

En 1929 Nikolái Roerich, colaborando con el Doctor en Derecho Internacional y Ciencias Políticas de la Universidad de París, George Chklaver, prepara el proyecto del Convenio sobre la protección de los tesoros de cultura (El Pacto Roerich) que fue promulgado de acuerdo a los códigos de derecho internacional. Junto al Pacto, Nicolás Roerich ofrece una señal especial para identificar objetos de protección: la Bandera de la Paz; es una bandera blanca con una círcunferencia roja dentro de la cual están tres círculos rojos simbolizando la unidad del pasado, presente y futuro dentro de la eternidad. Por su actividad internacional en la esfera de la cultura y por haber inspirado el Pacto, Nicolás Roerich fue nominado para el Premio Nobel de la Paz.[21] He aquí una cita del llamamiento del Comité Nobel:

Desde 1890, Nikolái Roerich con sus libros, conferencias, investigaciones, lienzos y en otras muchas esferas donde se ha revelado su destacada personalidad, venía explicando, de una manera eficaz, la doctrina sobre la Hermandad Internacional. La propaganda de la Paz es aceptada en más de 21 países; su inspirador, profesor Nicolás Roerich, ha sido invitado a participar en numerosas actividades diferentes que confirman el reconocimiento y la influencia de ella.

Los cuadros de uno de los pintores más grandes conocidos en nuestra Historia reflejan una gran belleza y luz de espíritu que simbolizan su doctrina. <…>

Creemos firmemente que la paz internacional, estable y definitiva, puede ser accesible solamente mediante educación de las personas y mediante una propaganda constante y persuasiva de la Hermandad creada por la cultura, poesía y belleza en todos los aspectos de la vida. La obra de Nicolás Roerich durante los últimos treinta años es un gran llamamiento a todo el mundo para que las personas vivan con amor, que se amen.[22]

En 1930, el texto del proyecto del Pacto con una nota complementaria de Nicolás Roerich destinada a los gobiernos y pueblos de todos los países se publica en la prensa y se manda a las instituciones gubernamentales, científicas, artísticas y educativas de todo el mundo.

Los párrafos primero y segundo del Pacto rezan así:

«Serán consideradas como neutrales y como tales respetadas y protegidas por las partes beligerantes, las instituciones de ciencia, de arte, de educación, de conservación de los objetos de cultura y misiones científicas. Con igual respeto y protección se tratará al personal de las instituciones arriba mencionadas, sus bienes y colecciones. <…> Las instituciones, colecciones y misiones que se registren a base del Pacto Roerich serán diferenciadas con la bandera distintiva de ese Pacto (la Bandera de la Paz), lo que les otorgará especial protección y respeto por parte de los estados beligerantes y de los pueblos de todos los países signatarios del Pacto.»[23]

El Pacto Roerich tiene una importancia educativa muy grande. «El Pacto por la protección de los tesoros culturales no es necesario únicamente como un instrumento oficial, sino, más bien, como una ley de instrucción, que desde los primeros días escolares inspire en la joven generación las nobles ideas sobre la preservación de los valores auténticos de toda la humanidad», — decía Nicolás Roerich.[24]

La idea del Pacto fue apoyada por Romain Rolland, George Bernard Shaw, Rabindranath Tagore, Alberto Einstein, Thomas Mann, Herbert George Wells y otros personajes destacados.

La firma del Pacto fue un acto solemne y tuvo lugar el 15 de abril de 1935 en la Casa Blanca, Washington, con participación personal del Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt. El Pacto fue firmado por los representantes de los Estados Unidos y de los 20 países latinoamericanos, miembros de la Unión Panamericana. Más tarde, otros 15 países se adhirieron al Pacto.

En 1954, el Pacto Roerich sirvió de base para la «Convención Internacional de la Haya sobre la protección de valores culturales en caso de conflictos armados»; en lo que se refiere a la bandera especial propuesta por Nicolás Roerich, la Bandera de la Paz que marca todos los tesoros de cultura y arte como objetos inviolables, ella, hasta ahora, revolotea en lo alto sobre numerosos centros de cultura y de instrucción en todo el mundo.

Las ideas del Pacto quedaron reflejadas, también, en el arte de Nicolás Roerich. Podemos ver el emblema de la Bandera de la Paz en muchos lienzos suyos de los años treinta. En especial, al Pacto está dedicado el cuadro «Nuestra Señora Oriflamma».

La segunda guerra mundial. Servicio a Rusia

En su residencia en la India, Nikolái Roerich desde los primeros días de la Segunda Guerra mundial aprovecha todas las posibilidades para ayudar a Rusia. Con su hijo menor Sviatoslav, organiza exposiciones y ventas de sus cuadros, y todo el dinero obtenido lo envía a la Fundación de la Cruz Roja soviética y al Ejército Rojo. Además, escribe artículos para periódicos, pronuncia discursos en la radio apoyando al pueblo soviético.

En aquellos días amenazadores para Rusia, el pintor en su obra creativa vuelve al tema de la Patria. En esa época crea una serie de cuadros: «El príncipe Igor», «Alejandro Nevski», "Los Guerrilleros•, «La Victoria», «Se han despertado los Héroes» — y otros, en los cuales aparecen imágenes de la historia rusa y el autor predice que el pueblo ruso vencerá al fascismo.

"… cualquiera que salga a la campaña contra el pueblo ruso, lo sentirá en su propio pellejo. No es una amenaza, es lo que ha dicho la historia milenaria de los pueblos. Se salvaban por pies, rodando, en volandas, diferentes malhechores y avasalladores, mientras el pueblo ruso en sus tierras vírgenes infinitas sacaba arando cada vez nuevos tesoros. Así debe ser. La historia conserva pruebas de la justicia mayor que muchas veces ya ha dicho severamente: «!Fuera! No tocar!» (Nicolás Roerich «!Fuera! No tocar!» 10 de junio de 1940)[25]

<figure class="mw-halign-left">[./Archivo:Nehru_Gandhi_Roerich.jpg Nehru Gandhi Roerich.jpg]<figcaption />

Jawaharlal_Nehru, Indira_Gandhi, Nicolás Roerich, M. Yunus.
(Hacienda de los Roerich, Kulu, 1942)

</figure>

En las «Páginas del diario» de Nikolái Roerich hay muchas páginas dedicadas a la hazaña militar y laboral del pueblo soviético.

Defensa de la Patria

«Oh Gran Patria mía, todos los tesoros tuyos Espirituales, todas tus bellezas inenarrables, Toda la infinidad tuya, en todos los espacios vastos Y en las cimas, lo vamos todo a defender. No se verá un corazón tan cruel como para decirme: No pienses en la Patria <…> A través de todo y por encima de todo Encontraremos pensamientos para construir, У ellos, fuera del tiempo humano, Fuera del egoísmo, — en conciencia auténtica — Dirán al mundo: Conocemos a nuestra Patria, Estamos al servicio de ella y daremos las fuerzas Nuestras para defenderla En todos sus caminos». [26]

En 1942, antes de la batalla de Estalingrado, Nicolás Roerich recibió en su casa en Kulu a Jawaharlal Nehru, luchador por la libertad de la India, y su hija Indira Gandhi. Los tres juntos comentaron el destino del nuevo mundo en el cual triunfará la tan esperada libertad de los pueblos subyugados. «Hemos hablado de la Asociación Cultural Indo-Rusa, — apuntó en su diario Nicolás Roerich , — es hora de pensar en una colaboración útil, creadora…»[27]

Indira Gandhi recordó unos cuantos días durante los cuales había estado con la familia de los Roerich: «Aquella fue una visita inolvidable a una familia talentosa y asombrosa, donde cada uno de ellos fue personalidad notable con una esfera de intereses claramente definidos. Se me quedó grabado en la memoria el mismo Nicolás Roerich, persona de los más vastos conocimientos y de una experiencia enorme de vida, hombre de gran alma y corazón, capaz de penetrar en todo lo que tenía a la vista». Durante esta visita «fueron expresadas ideas y sugerencias sobre el desarrollo de una colaboración más estrecha entre la India y la URSS. Ahora, cuando la India ya ha conquistado la independencia, esas ideas llegan a ser realidad. Y como sabe Vd., hoy en día existen entre nuestros dos países relaciones de amistad y mutua comprensión».[28]

Cuando los ejércitos hitlerianos ocuparon muchos territorios de la URSS, Nicolás Roerich solicitó a sus colaboradores que ayudaran y sirvieran a la causa de mutua comprensión entre los pueblos de dos grandes potencias: Rusia y EE. UU. De esta manera, en 1942 en Nueva York fue fundada la Asociación Cultural Americano-Rusa. Entre los colaboradores más activos de la Asociación se encontraban Ernesto Hemingway, Rockwell Kent, Charles Chaplin, P. Geddas, Emil Cuper, S. Kusevitsky, V. Tereshchenko. Roberto Milliken y Arturo Compton, científicos de fama mundial, aplaudieron la actividad de la Asociación.

Los últimos años de vida

El reconocimiento mundial del pintor ruso Nikolái Roerich es confirmado por el hecho de que fue elegido miembro de número y miembro honorífico por más de cien centros docentes, academias, corporaciones científicas e instituciones de cultura en todo el mundo. En la India misma le conocieron personalmente famosos filósofos, científicos, escritores, personas públicas de este país.

En la India Nikolái Roerich sigue trabajando en la serie de cuadros «El Himalaya» constituida por más de dos mil lienzos. Para Nicolás Roerich, el mundo de las montañas es una fuente inagotable de inspiración. Los críticos de arte han notado una nueva tendencia en su creación y le nombraron «Maestro de las montañas». En la India fueron creadas las series de lienzos «Shambhala», «Gengis Kan», «Kuluta», «Kulu», «Montañas sagradas», «El Tíbet», «Ashramas» y otras. Numerosas exposiciones de las obras del Maestro tuvieron lugar en diferentes ciudades de la India y las visitó mucha gente.[29]

Nicolás Roerich siempre quedó patriota de Rusia y su ciudadano, aunque no tuviera más que un solo documento ruso: el pasaporte de Rusia. La idea de volver a la Patria no le abandonó nunca. Inmediatamente después de terminada la Segunda Guerra Mundial, el pintor solicitó el visado de entrada en la Unión Soviética, pero el 13 de diciembre de 1947 falleció sin haber podido saber que el visado soviético le había sido negado.

En el valle de Kulu, en el sitio donde había ardido la pira funeraria, fue instalada una piedra grande rectangular, en la cual fue tallada una inscripción: «Aquí el 15 de diciembre de 1947, fue entregado al fuego el cuerpo de Maharisha Nicolás Roerich, gran amigo ruso de la India. Que haya paz.»

El legado de Nicolás Roerich

“Amad a la Patria. Amad al pueblo ruso. Amad a todos los pueblos en todas las infinidades de nuestra Patria. Que este amor os enseñe a amar también a toda la humanidad. <...> El amor de la Patria nos enriquece. ¡Ensanchar el camino! Viene el constructor! Viene el pueblo ruso!”[30]

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