New Deal

Franklin D. Roosevelt, promotor del New Deal, transformó considerablemente la economía estadounidense para salir de la Gran Depresión.

New Deal (literalmente en castellano: «Nuevo trato») es el nombre dado por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt a su política intervencionista puesta en marcha para luchar contra los efectos de la Gran Depresión en Estados Unidos. Este programa se desarrolló entre 1933 y 1938 con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar una economía estadounidense herida desde el crac del 29 por el desempleo y las quiebras en cadena.

Comúnmente, se distinguen dos New Deals.[4]

La lucha contra la crisis perduró hasta que Estados Unidos movilizó su economía con la Segunda Guerra Mundial.[7] En materia sindical, la adopción de la llamada Wagner Act permitió hacer de los sindicatos unos colectivos poderosos.

Numerosos programas del New Deal todavía permanecen activos, entre los que han mantenido su nombre original están la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), la Federal Housing Administration (FHA), la Tennessee Valley Authority'(TVA), pero también el Social Security System, la primera experiencia de Estado del bienestar en Estados Unidos así como la Securities and Exchange Commission en el ámbito de la regulación financiera.

Orígenes del New Deal

La Gran Depresión y el Crac del 29

Evolución del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos entre 1920 y 1940. Se aprecia claramente el punto mínimo de la crisis en 1932.[8]
Una multitud de inversores agolpada a las puertas de la Bolsa de Nueva York el Jueves Negro, inicio del Crac del 29.

La Gran Depresión, considerada una de las crisis económicas más grandes del siglo XX,[10]

Durante los años 1920, las empresas estadounidenses habían incrementado sus ventas de forma considerable gracias a la expansión del consumo por parte de una emergente clase media, apoyada por un crecimiento del crédito por parte de los bancos. Paralelamente, la rápida industrialización que siguió a la reconversión de fábricas de armamento en fábricas civiles tras la Primera Guerra Mundial condujo a una sobreproducción de bienes industriales y de consumo por parte de muchas empresas.

Igualmente, el sector agrícola vivió una serie ininterrumpida de excelentes cosechas entre 1925 y 1928, lo que condujo a un exceso de oferta de bienes agrícolas.[11]

Este excedente monetario en circulación condujo a una espiral inversionista en la bolsa: millones de pequeños y medianos ahorradores invirtieron su dinero en la especulación bursátil, por lo que tras el crac, multitud de ahorradores llevados por el pánico acudieron a las entidades bancarias para retirar su dinero, generado la quiebra en cadena de estos.[10]

La debacle de Hoover

En el momento del estallido de la crisis, Herbert Hoover ocupaba la presidencia de los Estados Unidos. Contrariamente a lo que se dijo, en particular por su rival, Franklin D. Roosevelt, Hoover no fue inoperante, sino que trató de encauzar la crisis.[13] Sus promesas de reactivar la economía sedujeron a los estadounidenses: cuatro meses después de su elección, el New Deal echó a andar.

Un nuevo presidente audaz

Harry Hopkins fue uno de los consejeros más próximos de Roosevelt en la elaboración de su New Deal.

El 2 de julio de 1932, Roosevelt prometió en un discurso de su campaña electoral «un nuevo trato para el pueblo estadounidense»: pronunció por primera vez la expresión New Deal a lo largo de su discurso a la Convención Demócrata de Chicago en 1932.[17] Este Square Deal habría inspirado a Franklin D. Roosevelt. De hecho, le había interesado el contraste entre Theodore Roosevelt y Woodrow Wilson:

Theodore Roosevelt no fue atraído como Woodrow Wilson por los problemas de fondo y no supo, como este último, estimular las convicciones sociales y morales profundas, escribió un día. Wilson, en cambio, no sabía, contrariamente a Theodore Roosevelt, suscitar el entusiasmo acerca de acontecimientos individuales precisos aunque podían parecer superficiales comparados con los principios fundamentales.

[18]

En 1927, un cierto número de liberales estadounidenses,[22]

Roosevelt, considerado como un progresista y un reformista,[24] estaba convencido de la necesidad de llevar a cabo una política audaz e innovadora.

También observó que una de las principales prioridades era levantar el ánimo de los estadounidenses, presos de la duda frente a la generalización de la crisis en toda la economía. El 4 de marzo de 1933, su discurso de investidura quedó impregnado de tópicos comunes, contentándose con advertir a los estadounidenses contra un exceso de pesimismo. Pronunció así una frase célebre: «The only thing we have to fear is fear itself» («lo único que debemos temer es al propio temor»).[28]

Other Languages
bosanski: New Deal
català: New Deal
čeština: New Deal
dansk: New Deal
Deutsch: New Deal
Ελληνικά: New Deal
English: New Deal
Esperanto: New Deal
eesti: Uus kurss
euskara: New Deal
فارسی: نیو دیل
suomi: New Deal
français: New Deal
galego: New Deal
עברית: ניו דיל
हिन्दी: न्यू डील
hrvatski: New Deal
magyar: New Deal
Bahasa Indonesia: New Deal
italiano: New Deal
한국어: 뉴딜
Limburgs: New Deal (VS)
lietuvių: Naujasis kursas
latviešu: Jaunais kurss
македонски: Њу дил
norsk nynorsk: New Deal
norsk bokmål: New Deal
polski: New Deal
português: New Deal
română: New Deal
Scots: New Deal
srpskohrvatski / српскохрватски: New Deal
Simple English: New Deal
slovenčina: Nový údel
shqip: New Deal
српски / srpski: Њу дил
svenska: New Deal
Türkçe: New Deal
українська: Новий курс
ייִדיש: ניו דיל