Neutralidad de red

La red neutral es aquella que permite comunicación de punto a punto sin alterar su contenido.

La neutralidad de red[1] es el principio por el cualquier los proveedores de servicios de internet y los gobiernos que regulan Internet deberían tratar a todo el tráfico por igual, sin discriminarlo o cargar al usuario de manera diferencia según el contenido, página web, plataforma, aplicación tipo de equipamiento utilizado para el acceso o modo de comunicación.

El término fue acuñado en la Universidad de Columbia por el profesor Tim Wu in 2003, como una extensión del concepto de una operadora común que era utilizado para describir el papel de los sistemas telefónicos.

La neutralidad de red se debe ver ante todo como una forma de que los ISP proporcionen el mismo servicio a todos los usuarios. Pero hay que tener en cuenta que en las redes se precisa de diferenciación de tráfico para priorizar las comunicaciones de los servicios de emergencias, la gestión de la propia red de las operadoras, el uso de servicios críticos como los de teleasistencia, y otros.

Por tanto no hay que ser estricto a la hora de hablar de la neutralidad de red y pensar que no debe de haber excepciones, porque las excepciones deben de existir pero estar debidamente reguladas. Siguiendo el ejemplo anterior, si una red estuviera tratando todo el tráfico por igual, en función a una neutralidad de red estricta, y la red estuviera saturada, la notificación de que una señora mayor se ha caído en su casa podría no llegar nunca a sus cuidadores ya que la red podría descartar dicha información por saturación.

Clasificación de transmisores

En los Estados Unidos las operadoras o empresas transmisoras están enmarcadas como:

  • Transmisores regulados: son intrínsecamente neutros (de ahí el término neutralidad) puesto que brindan un servicio esencial. Estas entidades tienen permitido cobrar al usuario residencial para mantener su economía, pero, hipotéticamente, se les prohíbe modificar la neutralidad según conveniencias privadas. Es decir, no pueden decidir qué tipo de contenido circula salvo que este atente contra el bien común. Por ejemplo los ISP o las compañías de electricidad.
  • Transmisores privados: prestan servicios entre privados y el estado no los regula. Estas empresas deciden qué transportar, sin rendirles cuenta a nadie más que las fluctuaciones de su propia economía. Por ejemplo la TV por cable y las compañías de telefonía móvil.

Los proveedores de servicios de Internet quieren pasar de ser transmisores comunes como han sido considerados históricamente a ser transmisores privados y de ese modo lograr mayor injerencia sobre qué circula en sus redes. Este concepto está causando una considerable controversia en los Estados Unidos, con diferentes iniciativas legislativas destinadas a regular y aplicar, en su caso, dicho principio.

Other Languages