Negro de humo

Fabricación de negro de humo a partir de la combustión de resinas, grabado de un libro de química francés de 1906. Muestra el método empleado durante el siglo XIX, donde se recogía el negro de humo en la superficie interna de un cono de metal. El cono podía hacerse descender mediante una polea, raspando el hollín de las paredes de la cámara para que se acumulara en el suelo.[1]

Este artículo trata sobre el pigmento para pintura artística y tintas. Para el pigmento y material de refuerzo de uso industrial, véase Negro de carbón.

Nota: En ocasiones se agrupa al negro de humo, junto con los demás pigmentos negros de carbono, bajo la denominación negro de carbón o negro carbón.[2]

El negro de humo o negro de hollín es un pigmento compuesto mayormente de carbono, que se obtiene mediante la combustión incompleta de diferentes materiales, como aceites, grasas, brea, hulla, maderas resinosas, plantas o gas.[3]

El negro de humo forma parte de un conjunto de pigmentos negros basados en carbono, de los cuales es el más utilizado. Su uso se remonta a la Prehistoria. Es muy cubriente y estable ante la luz.[2]

Usos

El pigmento negro de humo se ha utilizado para fabricar pinturas para artistas, tintas de imprenta y tinta china.

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français: Noir de fumée