Necesario

Necesario es el término correlativo a "necesidad". Se entiende por necesidad una carencia o la exigencia de un objeto. La necesidad es muchas veces llamada Ananké (Ἀνάγκη) en los textos de filosofía.

Lo necesario, por tanto, se define en cada caso por la necesidad que satisface. Por ejemplo: para cortar la carne es necesario un cuchillo; para poder vivir en la sociedad actual es necesario el dinero; para poder vivir es necesario el oxígeno.

Especial significado tiene la necesidad de justificar un enunciado como verdadero. Según sea el tipo de verdad que se busca, así será la razón necesaria que justifique y legitime la validez de la verdad del enunciado.

Esto es esencial para el establecimiento de las verdades científicas[2]

Lo necesario como realidad

En filosofía lo necesario sería la justificación lógica como razón absoluta respecto al universo como totalidad de lo real, del ser y del devenir. Lo necesario satisfaría la necesidad de la razón en su búsqueda del fundamento o principio último de lo real.

Lo necesario en filosofía se define como "lo que es, y no puede no ser", o bien "lo que no puede no ser".

Este juego de palabras se hace imprescindible porque lo necesario es; pero no todo lo que es, es necesario.[3]

La diferencia entre lo que es, y lo que necesariamente es, se establece con las siguientes relaciones lógicas: Lo necesario es ( del verbo existir), pero puede incluir lo posible como necesariamente condicionado (aunque no exista lo posible); pero implica contradicción con lo contingente y es ( del verbo ser) lógicamente contrario a lo im posible.

El problema del necesario en filosofía

De estas relaciones lógicas surge el problema de si lo necesario es algo ideal-lógico propio del pensamiento, o real, metafísico o físico. Lo que da lugar a considerar diferentes modos de ser.

Aunque los presocráticos abundaron en la idea de que las cosas suceden por necesidad, conforme a ley,[5]

Lo necesario, en este caso, es un necesario absoluto, incondicionado, pues tiene en sí mismo la razón de su ser y de su existencia y es in causado. En otras palabras es el Principio Absoluto del Ser.

Pero no es hasta la Edad Moderna cuando este concepto adquiere entidad propia como concepto lógicamente justificado de forma analítica[6] mediante el establecimiento de un Principio de razón suficiente: Si existe algo existe lo necesario cuya primera formulación es del padre Francisco Suárez. No obstante quienes van a desarrollar este concepto son los racionalistas de manera especial Leibniz. Pero ahora la afirmación adquiere un nuevo sentido, como verdad de razón.

Por ello los empiristas y en general todo el pensamiento que rechaza las ideas innatas y la Metafísica hacen de esta cuestión una falsa cuestión de conocimiento.[7]

Dos modos de concebir lo necesario

Dos formas posibles de concebir lo necesario como necesidad metafísica:

  • Ser necesario, contradictorio al ser posible y contingente, al que trasciende y otorga existencia como "causa primera", razón necesaria y suficiente del Universo.

Culturalmente suele entenderse como Dios, aunque cada religión y cultura le añade matices y cualidades propias. En este caso lo necesario se entiende como lo absoluto.

  • Existencia del ser contingente condicionado a la acción de unas causas que actúan conforme a leyes necesarias cuyo encadenamiento expresan la Razón necesaria y suficiente del Universo. Lo necesario es la Naturaleza en su conjunto, regida por las leyes de la naturaleza que son conocidas como leyes por la Ciencia, concebida ésta como conocimiento necesario.
Es el mundo conocido, cognoscible y desconocido en su conjunto: la realidad, el universo; si bien cada cosa en sí misma es contingente, el conjunto como tal en su acción sucesiva de causas, es necesario. En este caso lo necesario, como conjunto, es un concepto y pierde su condición de absoluto, pero se manifiesta en la Física en la relación de unas causas con otras mediante leyes.
El principio de causalidad justifica como razón suficiente el mundo y la realidad y su conocimiento; la sucesión de causas no implica necesariamente la existencia ni de un primer motor (Aristóteles) ni de un dios creador (religiones monoteístas) ni cualquier otro elemento desconocido. Es la ciencia la que puede ir ampliando el conocimiento del mundo y de la realidad en la medida en que puede conocer las leyes de la naturaleza.
Other Languages