Museo de la Iglesia de San Juan de Dios (Murcia)

Iglesia de San Juan de Dios
BIC
Fachadadesanjuandediosmurcia.JPG
Tipo Museo e Iglesia
Ubicación Escudo de Murcia.svg Murcia,
Flag of the Region of Murcia.svg Región de Murcia,
Flag of Spain.svg  España
Coordenadas 37°59′00″N 1°07′41″O / 37°59′00″N 1°07′41″O / -1.128116
Uso
Culto Semi-desacralizada
Diócesis Diócesis de Cartagena
Arquitectura
Construcción Alcázar Nasir ( siglo XII) e Iglesia ( 1764- 1781)
Estilo arquitectónico arte islámico, arquitectura barroca y rococó
Identificador como monumento RI-51-0004429
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El Museo de la Iglesia de San Juan de Dios de Murcia ( Región de Murcia, España) es una de las sedes del Museo de Bellas Artes de Murcia (MUBAM) que acoge una importante colección de imaginería religiosa desde el s. XV al s. XX. La antigua iglesia, datada en el siglo XVIII, se encuentra situada en las cercanías de la Catedral, en una plaza tradicional del casco antiguo de la ciudad. La iglesia formaba parte del conjunto hospilario de San Juan de Dios, que previamente fue hospital templario, y primigeniamente el Alcázar Mayor de la ciudad, del que se exhiben valiosos restos en el subsuelo.

Historia del edificio

El Alcázar Nasir de Murcia

La historiografía tradicional (con posterior confirmación a través de excavaciones arqueológicas) ya planteaba la existencia en época islámica de un amplio complejo palatino-militar o alcazaba (qasaba) en esta zona de la ciudad, en cuyo interior se alzaba tanto el palacio o el espacio oficial destinado al monarca o gobernador (qasr), así como un pequeño oratorio, baños y una rawda o panteón, al igual que otros edificios vinculados a la corte.[1]

Imagen de la posición del Alcázar Mayor con respecto a la medina medieval de Murcia y sus arrabales.

Tras la firma del Tratado de Alcaraz en 1243, la ciudad de Murcia y su reino pasaron a ser un protectorado castellano. Como consecuencia, el infante Alfonso (futuro Alfonso X) hizo entrada en la ciudad el 1 de mayo del mismo año, tomando posesión del Alcázar Nasir (alcázar mayor) mientras que los miembros de la familia real musulmana (que todavía figuraban como reyes de Murcia) se trasladaron al Alcázar Seguir.

Según señala la tradición, fue en ese momento cuando dentro del recinto del Alcázar Mayor, sede de la guarnición castellana tras el tratado, el infante Alfonso mandó construir el primer templo cristiano de la ciudad, antecesor del actual, sobre el oratorio del Alcázar (cuyos restos se encuentran en el subsuelo). Conjunto que sería entregado por Jaime I al adelantado mayor de Murcia, Alfonso García de Villamayor, cuando el monarca aragonés sofocó la sublevación mudéjar murciana en 1266, dándose por acabado el régimen de protectorado.

Alfonso X el Sabio, monarca que ordenó enterrarse en este templo.

Sin embargo, existe otra datación del origen de la iglesia en base a documentación medieval, según la cual, a través de un privilegio fechado en 1277, Alfonso X habría mandado levantar con anterioridad a ese año una iglesia en el "alcaçar", posiblemente donde ya en 1272 se menciona como lugar en que cada sábado acudía un clérigo de las diferentes parroquias de Murcia para celebrar misa.

En el citado privilegio, el rey Sabio ordenaba el traslado del Monasterio de Santa María la Real -que había sido fundado por él- desde Cartagena al propio Alcázar, al que debió integrarse la iglesia existente.[2]

Las preferencias del monarca castellano por este templo llegaron a tal punto que fue aquí donde quiso ser enterrado siguiendo los dictados de su testamento fechado en 1284.[3]

E pues Dios quiere que nuestras debdas sean cunplidas, e pagadas e cunplidas las mandas, que el nuestro cuerpo sea enterrado en nuestro monesterio de Sancta María la Real de Murcia

Sin embargo, en su testamento especificaba que si finalmente no podía ser enterrado en Murcia, que sus entrañas fueran sacadas y enviadas a esta iglesia. Donde finalmente no sólo reposaron las entrañas del monarca, sino también el corazón que en un principio quiso enviar a Tierra Santa.

Mandamos otrosi que cuando sacaren el nuestro corazon para llevarlo a la Sancta tierra de Ultramar, segund que es ya dicho, e que saquen lo otro de nuestro cuerpo e lo lleven a enterrar al monesterio de Sancta Maria la Real de Murcia

Pese a los deseos de Alfonso, el monasterio cisterciense de Santa María la Real fue destruido durante el reinado de su sucesor, Sancho IV de Castilla, perviviendo tan sólo la iglesia y sus posesiones extramuros, que fueron donadas a la diócesis de Cartagena, volviéndose a integrar al alcázar.

De alcázar a hospital templario

Los templarios, regidores del templo, instalaron en parte del mismo las dependencias de un hospital, iniciándose la actividad asistencial en este solar de forma continuada desde el siglo XIV, convirtiéndose en la más importante institución hospitalaria de la ciudad hasta mediados del siglo XX.

En 1314, tras la disolución de los templarios, los caballeros de la Orden de Calatrava fueron los que se hicieron cargo del Alcázar, de la iglesia así como del Hospital. A partir de entonces sus funciones como alcázar fueron decayendo, por lo que a comienzos del siglo XV, Enrique III de Castilla ordenó la construcción de una nueva fortaleza en otro punto del frente sur de la ciudad, pero más hacia el oeste.[4]​ Del complejo del Alcázar Nuevo sólo queda actualmente en pie el Palacio de la Inquisición.

En 1525, los restos de Alfonso X fueron trasladados a la Catedral por petición del concejo de la ciudad y por orden del emperador Carlos V, tras descansar durante 241 años en esta iglesia.

El Hospital de San Juan de Dios

Fachada actual de San Juan de Dios. Segunda mitad del siglo XVIII.

En el s. XVII se creó junto a la iglesia el hospital de la Orden de San Juan de Dios por lo que el templo pasó a ser capilla del mismo.[5]​ La iglesia comenzó a denominarse como la de "San Juan de Dios" aunque su principal culto (de ahí que continúe presidiendo el altar mayor) siga siendo el de Santa María la Real de Gracia y del Buen Suceso, como lo es desde la Edad Media.

En el 1764 el racionero mayor de la Catedral, Don José Marín y Lamas, sufragó el derribo de la iglesia primitiva para edificar la que conocemos hoy, terminada en el 1781 y que se convertirá en joya de la arquitectura rococó, obra de Martín Solera.

San Juan de Dios siguió siendo la capilla del hospital aunque éste pasó a estar regentado por el concejo y la extinta Diputación Provincial en la década de 1830. Así seguiría hasta los años 1950, cuando el hospital se trasladó al barrio de Vistabella y el antiguo inmueble del centro sanitario se demolió para dar paso a la Diputación Provincial (edificio que hoy aloja la Consejería de Economía y Hacienda del Gobierno regional murciano). La iglesia es la única parte del conjunto anterior que permanece en pie.

Desde 1957 es sede de la Cofradía de la Salud, que desfila en procesión la noche del Martes Santo. Desde 1999 también es sede de la Cofradía del Yacente, que desfila en la tarde del Sábado Santo.

Iglesia-Museo

La Iglesia de San Juan de Dios ha sido parcialmente desacralizada y es hoy el lugar donde se expone la colección de imaginería religiosa murciana del siglo XV al XIX del MUBAM, así como la colección de esculturas de Juan González Moreno propiedad de la Comunidad Autónoma además de los restos del Alcázar musulmán en el subsuelo.