Murga en Canarias

Afilarmónica NiFú-NiFá en el carnaval de 2006.

Las murgas en los carnavales de Canarias consisten en un grupo de personas que cantan con letras en las que se hace crítica generalmente hacia a la política, pero también a los problemas de la sociedad en general. Frecuentemente desarrolladas con humor e ironía, las composiciones se hacen sobre la base de canciones populares, a las que se les cambia la letra, con los pitos murgueros ( kazoo) que portan cada uno de los integrantes. El grupo suele ser numeroso (más de 20 personas) y es acompañado únicamente por percusión. Son uno de los elementos más populares de los carnavales y se hacen concursos en donde se premian a las murgas más destacadas en vestuario, letras e interpretación.

La murga tiene un mayor arraigo en los dos grandes carnavales canarios: el carnaval de Santa Cruz de Tenerife y el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria siendo el elemento más popular de dichos carnavales. Independientes a los concursos capitalinos existen concursos en Agüimes ( Gran Canaria), en el y norte y sur de Tenerife ( Puerto de la Cruz, Los Realejos, Icod de los Vinos, La Orotava y Candelaria), Arrecife ( Lanzarote) o en diversos pueblos de Fuerteventura.

La Afilarmónica NiFú-NiFá (Tenerife) es la más veterana, y se considera la madre de las murgas Canarias. Su creador, Enrique González Bethencourt, fue galardonado en 2001 por el Rey de España, tras su intensa dedicación a desarrollar el carnaval aún durante el régimen dictatorial de Francisco Franco. Los concursos de murgas son uno de los actos más populares del Carnaval. Tanto es así, que las entradas del concurso de murgas adultas para la final suelen agotarse pocas horas después de salir a la venta, y el día del concurso, la gente hace cola, incluso, desde el día anterior para poder disfrutar de las mejores localidades.

Historia.

En el Carnaval de 1917, la marinería del “Laya” obtuvo el visto bueno, por parte de la oficialidad, de disfrutar del Carnaval de Santa Cruz, participando en el mismo constituyendo una chirigota, fieles a la tradición de su tierra, puesto que la inmensa mayoría de la tripulación era gaditana. Así fue como el pueblo santacrucero fue testigo de una nueva forma de vivir la fiesta, un nuevo modo de participar en la fiesta, de constituir un grupo musical de corte bufo donde la letra de las canciones era más importante que la interpretación de las mismas, pues contenían temas propios de la actualidad isleña y otros más banales de contenido "picante", y donde el humor y la crítica jugaban un papel fundamental en sus composiciones y actuaciones. Por ello, puesto que esta nueva forma de vivir la fiesta caló muy hondo en el Carnaval tinerfeño, y fue totalmente aceptada por el pueblo como un colectivo carnavalero más, puede afirmarse, queda así reflejado en la prensa local de aquellos momentos, que aquellos marineros constituyeron la primera murga creada por y para el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

Al año siguiente, cantando canciones similares con contenido crítico y humorístico, se vieron recorrer las principales calles y plazas de la población, varios grupos de carnavaleros que, sin saberlo, irían dotando de una personalidad propia a este tipo de agrupaciones, para culminar en esa forma particular o cualidad que constituye, hoy en día, a la murga canaria. Esta forma de participar en la fiesta traspasó no solo el ámbito municipal sino también el insular, pues, en la actualidad, existen murgas en todas las islas Canarias, incluida la isla de La Graciosa.

Mientras tanto en la isla de Gran Canaria, Tomás Pérez (considerado por muchos el padre y maestro de las murgas de la isla) con su Afilarmónica Los Nietos de Kika al frente, competían en la "ilegalidad" del concurso de dictadura contra otros grupos de la isla. Una vez restablecido oficialmente el concurso allá por 1977, los mismos Nietos de Kika se proclamaron vencedores en aquel histórico día, llegando a ganar en 2 ocasiones, mientras su gran rival sobre los escenarios (la Afilarmónica Guanches Picapiedra), ganaba en 4 ocasiones.En 1983 y tras recibir ambos grupos el título de "Afilarmónica Oficial de Las Palmas de G.C." deciden retirarse de concurso y salir al carnaval a cantar, sin acudir al concurso.

Pero pronto llegaron los años 80 y el desarrollo de las murgas se hizo imparable, se empezó a cantar a diferentes tonos de voces (en ocasiones 2 ó 3, comprendidas entre altos o tenores, barítonos y bajos). En Santa Cruz de Tenerife hicieron aparición dos murgas que posteriormente y hasta la fecha se transformarían en históricas por su palmarés: Los Singuangos y Los Mamelucos, y en Las Palmas de Gran Canaria, la primera murga que lograría romper la paridad que mantenían Guanches Picapiedra y Nietos de Kika, sería una de las murgas más laureadas hasta el día de hoy en dicha isla: Los Chancletas.

Durante los 90, en Tenerife hasta 7 murgas distintas logran el primer premio de interpretación, mientras que en Gran Canaria de 1991 hasta el 2000 sólo vencen 2 murgas: Los Serenquenquenes y los ya nombrados Chancletas. Estos últimos logran un récord en el carnaval capitalino, ya que se imponen hasta en 4 ocasiones consecutivas (1993, 1994, 1995 y 1996), ganando además en 1998 el ansiado primer premio de interpretación.

Con el nuevo siglo, comienza un giro en ambas capitales en casi todos los aspectos: en la capital tinerfeña, Bambones aparece como la "murga de moda" y se impone en todos los concursos que caen en años impares desde 1999 a 2005, y en Las Palmas de Gran Canaria, Serenquenquenes y Chancletas se siguen alternando primeros premios hasta 2003, año en el que la murga Los Totorotas vuelve a concurso tras dos años sin participar en las fiestas y además lo gana. A partir del año siguiente, Los Melindrosos comienzan con una serie de victorias que comprende los años 2004, 2005 y 2006.

Desde áquella primera murga en Tenerife formada por gaditanos de la que hablábamos, hasta nuestros días, el cambio ha sido notable. Las murgas llegan a cantar en 5 o 6 tonos diferentes, la percusión cada vez incluye más instrumentos y ritmos más movidos, las coreografías aumentan y las letras se preparan con más cautela y antelación que antes.

Hay dos modalidades diferentes de murgas en las Islas Canarias:

  • Murgas infantiles, que se componen de grupos de 35 a 45 niños no mayores de 17 años Tenerife). En Gran Canaria no hay actualmente concurso de murgas infantiles.
  • Murgas adultas, que se componen de grupos de que superen en número los 35 componentes mayores de 18 años en ( Tenerife y de 16 en Gran Canaria. No existe un límite de componentes establecidos.
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