Movimiento de liberación LGBT


El movimiento gay, movimiento homosexual, movimiento de liberación LGBT o movimiento por una libre orientación sexual se refiere a un movimiento social en el cual se lucha por la causa de personas con una orientación sexual distinta a la heterosexual. El movimiento gay comenzó formalmente en el año 1969 en la ciudad de Nueva York, con la marcha que se dio después de los llamados disturbios de Stonewall, aunque varias organizaciones y activistas habían dado los primeros pasos del movimiento LGTB ya desde finales del siglo XIX, reivindicando derechos para los homosexuales. El movimiento de liberación LGBT tiene, entre otros, objetivos tales como el matrimonio homosexual, la adopción y la despenalización de la homosexualidad en los diversos países del mundo.

Estados Unidos

Stonewall

Los disturbios ocurridos en el barrio de Greenwich Village el 28 de junio de 1969, dieron origen a que se organizara la marcha por el orgullo gay la fecha de su aniversario, en principio en Nueva York y posteriormente en muchas ciudades del mundo.

Stonewall es el nombre de un bar gay el cual se produjo una redada policial que terminó en enfrentamientos y marchas. Tal evento se considera trascendente en la historia del movimiento gay, y aunque no era la primera vez que los homosexuales se opusieron de forma violenta a los abusos de las autoridades, la respuesta de la comunidad gay fue diferente. Los resultados más importante de este motín vinieron posteriormente y de forma pacífica porque fue el catalizador que consiguió que las personas del colectivo LGBT se organizaran de forma generalizada para exigir sus derechos y luchar contra la discriminación y los abusos.

Nuevo activismo

Los disturbios de Stonewall inspiraron la formación de nuevas organizaciones reivindicativas y un activismo más radical. En Estados Unidos operaba la Mattachine Society desde la década de 1950, pero sus actuaciones, al igual que las de otras organizaciones homófilas en Europa, resultaron demasiado tímidas para aquellos que habían presenciado los disturbios o a aquellos a los que se habían iniciado en el activismo por ellos. Esta insatisfacción quedó patente en sus reuniones y provocó escenas como la que se produjo cuando uno de los dirigentes de la Mattachine sugirió una manifestación de vigilia a la luz de las velas «amistosa y dulce», entonces un hombre entre el público se indignó y espetó: «¡Dulce! ¡Una mierda! Ese es el papel que la sociedad obliga a desempeñar a estas reinas.»[1]

Gay Liberation Front

El Gay Liberation Front (Frente de liberación gay, GLF) se creó poco después, con un panfleto que anunciaba: «¿Cree que los homosexuales están amotinados? ¡Puede apostar su lindo culo a que lo estamos! »,[2]

El auge de la militancia nueva fue evidente para Frank Kameny y Barbara Gittings (que habían trabajado en organizaciones homófilas durante años y cuya actividad había sido muy pública), cuando asistieron a una reunión de la GLF para echarle una ojeada al nuevo grupo. Un joven miembro de la GLF exigió saber quiénes eran y cuáles eran sus credenciales. Gittings, sorprendida, tartamudeó, «Soy homosexual. Por eso estoy aquí.»[4] Se sumaron a las acciones de los Black Panthers, fueron hasta la prisión de Nueva York en apoyo de Afeni Shakur y de otras causas de la Nueva Izquierda.

Seis meses después de los disturbios de Stonewall se fundó un periódico llamado Gay, de distribución en la ciudad de Nueva York. Los activistas gais lo consideraron necesario porque la publicación más liberal de la ciudad en el momento, The Village Voice, se negaba a imprimir la palabra «gay» en los anuncios del GLF que buscaban nuevos miembros y voluntarios.[7]

Los miembros del GLF organizaron varios bailes para parejas del mismo sexo. Cuando Bob Kohler pidió ropa y dinero para ayudar a los jóvenes sin techo que habían participado en los disturbios (muchos de los cuales dormían en Christopher Park o Sheridon Square a la intemperie), la respuesta fue un debate sobre el declive del capitalismo.[9]

Gay Activists Alliance

A finales de diciembre de 1969 varios de los asistentes a las reuniones del GLF y que las habían abandonado llenos de frustración, crearon la Gay Activists Alliance (Alianza de activistas gais, GAA). La GAA se concentraría por completo en los asuntos gais e iba a actuar de forma más metódica. Su carta constitucional comenzaba diciendo: «Nosotros como activistas homosexuales liberados exigimos la libertad para expresar nuestra dignidad y valor como seres humanos.»[11]

Las redadas en bares gais no se detuvieron después de los disturbios de Stonewall. En marzo de 1970, el inspector Seymour Pine realizó una redada en el Zodiac y en el 17 Barrow Street. Un bar after-hours gay sin licencia para servir licores y de pequeño aforo, llamado The Snake Pit, también sufrió una redada poco después, siendo detenidas 167 personas. Una de ellas, de nacionalidad argentina, se asustó tanto ante la posibilidad de ser deportado por homosexual, que intentó escapar del precinto policial saltando por una ventana desde un segundo piso, quedando su cuerpo atravesado por unas puntas de 36 cm que había en una valla.[13]

Orgullo gay

El primer aniversario de los disturbios de Stonewall se celebró como el día de la liberación de Christopher Street el 28 de junio de 1970, haciendo una reunión en Christopher Street y la primera marcha del orgullo gay de la historia, que recorrió 51 manzanas hasta Central Park. La marcha necesitó menos de la mitad del tiempo previsto debido al brío de los participantes, pero también por la cautela que había a la hora de andar por la ciudad con signos y pancartas gais. Aunque el permiso para la marcha se envió sólo dos horas antes del inicio de la misma, los manifestantes encontraron escasa contestación por parte de los espectadores.[16]

Hubo poca animosidad explícita, y algunos viandantes aplaudieron cuando una chica guapa y alta pasó llevando un cartel que ponía "Soy Lesbiana".

Cobertura del The New York Times del día de liberación gay, 1970.[15]

Se realizaron marchas simultáneas en Los Ángeles y Chicago.[19]

Frank Kameny se dio cuenta pronto del cambio fundamental causado por los disturbios de Stonewall. Al haber sido un organizador del activismo gay desde la década de 1950, estaba acostumbrado a usar la persuasión, a intentar convencer a los heterosexuales de que las personas homosexuales no eran diferentes a ellos. Cuando marchaba junto a otras personas delante de la Casa Blanca, el Departamento de Estado o el Independence Hall, tan sólo cinco años antes, su objetivo era tener el mismo aspecto de los trabajadores del gobierno de los Estados Unidos.[21]

Randy Wicker describió con vergüenza su oposición a este cambio de actitudes tras los disturbios, de manera parecida al arrepentimiento de Kameny, «como uno de los grandes errores de su vida.»[23]

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