Mosquera (Cundinamarca)

Mosquera
Municipio

Parque-mosquera.jpg
Parque principal de Mosquera.

Bandera de Mosquera (Cundinamarca).svg
Bandera
Escudo de Mosquera (Cundinamarca).svg
Escudo
Mosquera ubicada en Colombia
Mosquera
Mosquera
Localización de Mosquera en Colombia
Colombia - Cundinamarca - Mosquera.svg
Ubicación de Mosquera en Cundinamarca
Coordenadas 4°42′28″N 74°13′58″O / 4.707778, 4°42′28″N 74°13′58″O / -74.232778
Entidad Municipio
 • País Colombia
 • Departamento Flag of Cundinamarca.svg  Cundinamarca
 • Provincia Sabana Occidente
Alcalde Raul Emilio Casallas[1] ( 2016- 2019)
Eventos históricos  
 • Fundación 27 de septiembre de 1861[2]
Superficie  
 • Total 107 km²[2]
Altitud  
 • Media 2516 m s. n. m.
Distancia 10 km a Bogotá[2]
Población (2015)  
 • Total 82 750 hab.[4]
 • Urbana 79 316 hab.
Gentilicio Mosqueruno, -a
Huso horario UTC -5
Sitio web oficial
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Mosquera es uno de los 116 municipios del departamento de Cundinamarca, Colombia. Se encuentra ubicado en la provincia de Sabana Occidente a 10 km de Bogotá. Forma parte del Área metropolitana de Bogotá, según el censo DANE 2005. Este municipio está atravesado por la autopista Bogotá - Mosquera - Madrid - Facatativá de oriente a occidente, Últimamente ha desarrollado barrios de interés social debido a su cercanía con Bogotá y el bajo precio de la propiedad raíz en el municipio, lo que también ha atraído a multinacionales como la chilena Cencosud a establecerse en el municipio que se ha convertido en principal de la zona sur occidente del Área Metropolitana de Bogotá. También tiene vocación industrial estando dentro del municipio varias fábricas de alimentos, materiales de construcción, etc. debido también a sus múltiples vías de acceso que la comunican fácilmente con las vías principales del país.

Historia

Pobladores indígenas

En esta región habitaban en épocas precolombinas los Muiscas, que se dedicaron principalmente a la agricultura; cultivaban maíz como alimento principal, ya que con el preparaban la mayoría de sus alimentos y bebidas, entre ellos la chicha, se cultivaba la papa, la quinua, la batata, etc. Tenían también gran comercio de frutas, como la piña, el aguacate, la guanábana, la guama, la pitahaya, la guayaba, etc; que cautivaron a los españoles no solo por su sabor sino por su contenido nutritivo.

La agricultura era la base económica de los Muiscas, de su organización socio-política del pueblo y la estructura de su religión. Gracias al buen manejo de los cultivos, formaban sus grupos alrededor de los labrantíos, volviéndose sedentarios, lo que les facilitó un mejor conocimiento de su entorno y lograr localizar los nacimientos de sal y gema y las minas de cobre y esmeraldas, con las que enriquecían las tumbas de sus deidades y los altares de algunas de ellas, también las daban como ofenda a los dioses en las empinadas cumbres, en las cuevas y en el fondo de las lagunas.

La población cundinamarquesa de Mosquera, llamada anteriormente "Cuatro Esquinas", es ampliamente conocida por la riqueza de su suelo en yacimientos paleontológicos, los cuales han sido objeto de estudio sistemático en años recientes. También existen aquí interesantes manifestaciones de arte rupestre de la América precolombina, consistentes en dibujos hechos con tinta roja en los acantilados de la región.

Los yacimientos paleontológicos fueron reconocidos científicamente por parte de los investigadores José Royo Gómez, del Servicio Geológico Nacional, Director del Museo de Paleontología de la Universidad de California, quienes exploraron la zona de los primeros meses del año 1951. Los citados investigadores encontraron aquí un importante depósito de animales fósiles, correspondiente a la era cuaternaria. Entre las especies extinguidas cuyos vestigios allí se conservan, figuran un perico ligero, del cual se halló la mandíbula de un mastodonte[5] , del que se conservan algunas vértebras y los grandes colmillos. Los yacimiento aludidos están ubicados en las fincas de Mondoñedo y Aguas Claras, dedicadas hoy a criadero de ganado.

Un hallazgo de gran interés fue verificado por Royo Gómez en las proximidades de los depósitos fosilíferos. Se trata del fragmento de una figura de cerámica, al parecer zoomorfo, con profundas incisiones en el lomo, a manera de espinas de pescado. Desde un principio se consideró tal objeto como atípico en la tipología de la cerámica del área Muisca. Sin embargo ofrece algunas similitudes con fragmentos de cerámica hallado en la Laguna de Guatavita, en el año 1950, obsequiados al Instituto Colombiano de Antropología por el señor Peter Schuler.[6] La pieza se localizó en una capa geológica que parece ser bastante antigua, compuesta de fango y cenizas, capa que alcanza a recubrir gran parte de los cerros de la zona en la actualidad. Dicho estrato es, según los científicos citados, más viejo que el estrato que corresponde a la cultura Muisca, y pertenece al océano antiguo.

Gonzalo Jiménez de Quesada llegó por primera vez a la región con el fin de conquistar toda la Sabana de Bogotá y luego de pasar por Zipa, Guachetá, Suesca y Chía decidió pasar de Suba a Funza. Antes, la actual región de Mosquera pertenecía al municipio de Funza. El 27 de septiembre de 1861 el General Tomás Cipriano de Mosquera, quien se había tomado el poder de la República liderando un ejército revolucionario, en julio de ese año, decide separar a la población de Cuatro Esquinas de Funza. De ahí el nombre de 'Mosquera', que recibió este importante municipio de Cundinamarca, desde entonces, en agradecimiento a la gestión del presidente de facto.

Ferrocarril Mosquera

El ferrocarril de la sabana de Bogotá. Comúnmente conocido como el tren de la sabana, prestó servicio servicios de transporte ferroviario desde 1889, entre las poblaciones de la sabana y Bogotá. Sirvió como base para la expansión de la vías férreas hacia el resto del país, para la cuales posteriormente se unieron bajo administración de los ferrocarriles nacionales de Colombia.

La construcción del ferrocarril de Bogotá a Facatativá pasando por Fontibón, Funza, Mosquera y Madrid, se contrató en 1873. En 1917, se inauguró la estación de la sabana y funciono como punto central del sistema férreo nacional y se construyó en la afueras de la ciudad, hoy la esquina de la calle 13 con carrera 20, vía que comenzaba en el barrio san Victorino y se dirigía al occidente pasando por las poblaciones mencionadas.

Mosquera, así como las poblaciones por donde pasaba el tren, realzo la construcción de si estación,  la cual fue terminada en el año 1916, para hacer parte importante de este proyecto para la sabana de occidente. Localizada en la esquina de la calle quinta con carrera tercera del centro histórico, donde hoy funciona la casa de la cultura, fue un importante polo de desarrollo para el municipio, dado el movimiento de pasajeros y de carga que diariamente se producía.

Desafortunadamente con el pasar de los años, el tren fue perdiendo importancia debido a que las poblaciones que este conectaba se integraron al área urbana de Bogotá a través de las carreteras, las que permitieron el desarrollo progresivo del transporte intermunicipal de pasajeros, por medio de buses y el transporte de carga por medio de camiones. Las limitaciones técnicas del tren como la baja potencia, la velocidad de los equipos y lo angosto de la carrilera, no permitieron que su modernización resultara viable, además porque eran muchos los intereses que se movían para que ella no fuera posible.

El ferrocarril de la sabana fue liquidado en 1991 junto con los ferrocarriles nacionales de Colombia.

Llegada de los salesianos

La comunidad salesiana arriba en 1903 a Mosquera como presencia religiosa, liderada por el acólito don silvestre Rabagliati. Se instalaron en la casa de don Lorenzo Fonseca, con el propósito era inculcar en los jóvenes mosquerunos los pasos de san juan Bosco, fundador de la congregación salesiana y con el objetivo de formar nuevos salesianos así como de realizar sus ejercicios espirituales y hacer parte del desarrollo del municipio confiando en ellos la construcción del templo, el cementerio y el colegio. Su objetivo era transmitir a los jóvenes y sus familias formación de calidad tanto académica como en valores humanos y cristianos siempre con la idea de realizar un trabajo formativo caracterizado por el amor y entrega hacia los demás, y una toma de conciencia por el deseo de conocer aspectos de la vida salesiana.

Es importante resaltar que los objetivos principales de la misión de esta institución educativa, se centra en una propuesta responsable, como dignos portadores del amor de dios hacia los niños y jóvenes; también, en crear ambientes propicios para poder disfrutar la vida académica y la formación integral, y en generar procesos educativos pastorales, autónomos y serios, abiertos a la cultura, la ciencia, la tecnología, el deporte y el mundo laboral

Urbanización del municipio

Mosquera pasó de ser un caserío de 700 habitantes a casi cien mil, actualmente. La tasa de crecimiento del 8.07% según el “DANE” deja ver su complejidad, cuando de darle techo a la creciente población se trata, toda vez que la demanda de  nuevos proyectos, principalmente de vivienda de interés social sigue aumentando.

En consecuencia la necesidad de crear soluciones efectivas de vivienda ha sido una de las prioridades que tiene el municipio en su agenda para Cobijar un buen porcentaje de familias que carecen de ella, o que necesitan mejoramiento de sus espacios.

La necesidad de formar barrios se inició en Mosquera a mediados de la década de los 40, con un propósito de progreso y desarrollo. Cada habitante busco su identidad en el seno del municipio para darle lugar a una ciudad moderna., orgullosa de sus contrastes y a la que su misma pluralidad define como única e incomparable. Hoy en día, Mosquera cuenta con 67 barrios legalizados y 30 conjuntos cerrados, los cuales van desde el estrato 1 a 6.

Para el siglo XXI, administración local no solo ha impulsado programas para el mejoramiento de vivienda, también ha sumado esfuerzos para la entrega de viviendas de interés social; a su vez, el municipio de Mosquera ha planeado mantener un equilibrio social, integrando viviendas entre los estratos 4 y 6, como las de los barrios panorama, quintas de serrezuela, quintas del trébol, campobelo y reservas de Alcalá, entre otros.

Esta es solo una pequeña muestra del crecimiento de los barrios y proyectos de vivienda en Mosquera con lo cual se ha logrado satisfacer todas necesidades de sus habitantes; sin dejar atrás los emblemáticos barrios del municipio como el Carmen, Bremen, la esperanza, el diamante, el cabrero, y los puentes

Visita del papa pablo VI

El 23 de agosto de 1968, con motivo del congreso eucarístico internacional, su santidad el papa pablo VI, visito Colombia, siendo el municipio de Mosquera, uno de los lugares privilegiados en contar con sus presencia y recibir su bendición.

Los preparativos para el recibimiento del papa comenzaron varias semanas antes en el municipio. Para el día del encuentro con los campesinos, después de sus santidad haber estado en el palacio presidencial, se trasladó en helicóptero a la finca san José, localizada al oriente del área urbana, y colindante con la granja experimental Tibaitatá de instituto colombiano agropecuario. Allí lo esperaban más de trescientos mil campesinos, que habían llegado desde las montañas, valles y veredas de Colombia y de algunas naciones vecinas. El santo padre se paseó entre ellos en un jeep, en un giro que duró una hora y que suscrito el entusiasmo de todos los presentes quienes aplaudían, agitaban pañuelos o pancartas y lanzaban orquídeas al papa. Su santidad, desde la tribuna se dirigió a los campesinos. Hablando sobre la doctrina social cristiana y poniendo de relieve la opción preferencial evangélica de la iglesia por los pobres. En este discurso resonó por primera vez en américa latina el grito vicario de cristo contra la “violencia” y la “revolución” y proclamó un saludo especial a los que allí se congregaron:

“Recibid nuestra bendición apostólica. Es para vosotros campesinos de Colombia, de américa latina; para todos vosotros, trabajares del campo en el mundo entero”.

Luego de presidir la eucaristía para la gran concentración de trabajadores, empresarios y universitarios en el campo eucarístico, tuvo un encuentro con el cuerpo diplomático y altas autoridades extranjeras llegadas a Bogotá con ocasión del congreso eucarístico. La razón de la presencia de pablo VI a Colombia fe la celebración del XXXIX congreso eucarístico internacional, que bajo el lema “vínculo de  amor”, constituyo una fuente de renovación para la iglesia colombiana y en particular para la arquidiócesis de Bogotá, que desplegó un gigantesco esfuerzo y una creatividad nunca antes vista, para reavivar y modernizar el espíritu de los católicos dentro de las recientes enseñanzas  del concilio vaticano II. Y la población de Mosquera se vio florecida con la ilustre visita de su santidad, quien dejó una huella imborrable.

Parroquia de maría auxiliadora

Iglesia Maria Auxiliadora.

Con la llegada de los salesianos a la población, a principios del siglo XX. Fue entonces, cuando en los primeros meses del año 1905, el alcalde, don Venancio Jiménez, encargo al reverendo padre Mauricio Arato, director de la casa salesiana, la construcción de una iglesia, que estuviera a la altura del creciente progreso de la población. El 4 de julio del mismo año, se colocó la primera piedra para la edificación del templo, en donde hoy existe, el que fue edificado a la virgen maría auxiliadora o maría auxilio de los cristianos. Los planos de la iglesia fueron elaborados por el ingeniero Ruperto Ferreira, proponiendo la combinación de los estilos gótico, romano y bizantino. Pero dada la escasez de recursos fue construida de adobe y teja de barro. En el corto espacio de tres años, se terminó y pudo darse al servicio el tramo principal, mientras se adelantó lentamente la construcción de la fachada y de la torre. En 1910, el padre Jorge Herrán fue nombrado capellán de la iglesia maría auxiliadora y continua con entusiasmo los trabajos del templo casi hasta su completa terminación.

La instauración como parroquia se vino a dar gracias a la voluntad de monseñor Perdomo, el 14 de marzo de 1930, cuando expidió tan anhelado decreto de la parroquia, fijándole los mismo limites que en lo civil el municipio. El día 19 del mismo mes, se llevó a cabo la solemne ceremonia canónica y la posesión del primer párroco, R.P. julio Caicedo Téllez quien por sus múltiples méritos, fue elevado posteriormente a la dignidad de obispo.

Mosquera tomo un ritmo acelerado de progreso, no solamente espiritual sino material y cultural, que le han dado fama entre los pueblos de la sabana. En 1942, fue nombrado párroco el R.P. miguel Müller, sacerdote salesiano de nacionalidad alemana, a quien desde el primer momento le pareció pequeña y deficiente la iglesia existente y principió a dar los pasos pertinentes para la construcción de un nuevo templo. Esta idea se cristalizo y con el ánimo de los vecinos, el 8 de diciembre de 1943 se colocó la primera piedra del templo. El arquitecto español Constantino de castro, salesiano, proyecto los planos en un admirable estilo romántico, de tres naves de cincuenta metros de longitud por veinte de ancho, diez y seis metros de alto en la parte central, y ocho en las laterales. Las torres, treinta y seis metros de altura.

Después de diete años de trabajos interrumpidos, dada la escasez de recursos, se logró su completa terminación, no solo en la parte arquitectónica sino también en el decorado adquisición de todos los elementos y enseres necesarios. El templo posee un reloj de seis caras fabricados en los talleres salesianos del colegio león XIII de Bogotá; un órgano Hammond de gran sonoridad; una espléndida puerta de acero construida en la población, por el señor julio jarcia, y un juego de tres campanas de vuelo, armónicamente afinadas, las cuales fueron fundidas en bronces en el municipio bassano del Grappa, Italia, por la empresa Colbachini. La mayor pesa 800 kilos, la segunda 600, y la mejor 400. Además, llama poderosamente la atención, el ara o altar mayor, una gran piedra para consagrar un solo bloque, con peso de 4 toneladas. El 20 de mayo de 1951, se llevó a cabo la solemne consagración de templo, con grandes festejos cívicos y religiosos que duraron siete días.

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