Monetario clásico de la República Oriental del Uruguay

El Monetario Clásico de la República Oriental del Uruguay comprende las acuñaciones realizadas por la República Oriental del Uruguay entre los años 1839 y 1855 en territorio nacional. Estas acuñaciones fueron realizadas completamente dentro de la ciudad de Montevideo, primero en el "Taller y Armería Jouve" propiedad de un artesano de origen francés llamado Agustín Jouve y posteriormente en la Casa de Moneda de Montevideo o Casa de Moneda Nacional que se creara a tales efectos.

Este período en la numismática uruguaya se desarrolló inmerso en un contexto histórico lleno de problemas económicos, un monetario inexistente, una economía prácticamente en caos y una guerra civil que durara años (la Guerra Grande).

A pesar de estas dificultades se realizaron varios intentos de acuñación de una moneda que llevara signos nacionales y que fuera capaz de terminar con el caos imperante, dado que hasta ese momento circulaba el monetario de todos los diferentes regímenes que habían ejercido poder en el territorio: la Corona de España, la de Portugal, El Imperio Británico, las Provincias Unidas del Río de la Plata y, por último, el Imperio del Brasil.

Se llega así a la primera acuñación de monedas nacionales en 1839, realizadas en el taller del grabador Agustín Jouve, siguiéndoles las series acuñadas en la Casa de Moneda de Montevideo hasta el año 1855, fecha a partir de la cual, se comienza a acuñar en Casas de Monedas del exterior culminando entonces el período clásico de la numismática uruguaya. En éste período se emitieron monedas magníficas, destacándose entre ellas el Peso del Sitio y el Sol de cabellera, actualmente todas ellas son piezas de museo, o forman parte de las colecciones más importantes del país siendo cada una de ellas muy codiciadas por los coleccionistas.

Contexto histórico

Desde el nacimiento de la nueva República, el 27 de agosto de 1828, hubo varios intentos de creación de un sistema monetario que solucionara el problema de las monedas circulantes en el territorio y definieran un monetario nacional con signos nacionales. Sin embargo, las dificultades económicas de la época y la situación social que encontró el nuevo Estado hicieron casi imposible la instalación de una política económico-monetaria que terminara con las dificultades que tenía a diario el comercio.

Lograda la independencia, el Gobierno provisorio del General José Rondeau (4 de octubre de 1828) no tomó ninguna medida monetaria y permitió la circulación de todos los monetarios existentes en el país a la fecha de asunción.

Las primeras decisiones referentes al aspecto monetario fueron tomadas en 1829, año en el cual se prohíbe la introducción en el territorio de la República de toda moneda de cobre procedente del extranjero. No obstante, los monetarios de metales preciosos (oro y plata) continuaron circulando hasta 1893 (aceptadas hasta entonces por su valor intrínseco), fecha en que se prohíbe definitivamente la circulación de las mismas.

Con la asunción del primer Presidente Constitucional de la República, el General Fructuoso Rivera, se siguen tomando importantes medidas, ordenando en 1831 el retiro de toda moneda de cobre extranjera. Producto de estas medidas la plaza sufre una grave carencia de monedas de cambio, por lo que el gobierno se abocó a la búsqueda de una rápida solución para poder abastecer las necesidades del comercio. Se llega entonces a una solución a esta situación por medio de la ley del 14 de marzo de 1831 que dispone la emisión de la moneda conocida como "Décimos de la ciudad de Buenos Aires" por la mitad de su valor escrito. Estas monedas con valor de un décimo de real fueron las primeras monedas emitidas por la República Oriental del Uruguay.

Estas medidas no fueron suficientes para paliar la situación de escasez, a pesar que el número de monedas emitidas fue considerable (2 millones), y llevaron al Gobierno a tomar nuevas medidas en el año 1839 por medio de la ley del Nº 208 del 20 de junio. Esta ley crea un nuevo sistema monetario en el cual el Peso o Patacón queda dividido en 8 reales y cada uno de ellos en cien centésimos (sistema que durará hasta 1862) y autoriza la emisión de monedas de 5 y 20 centésimos (por un monto de $ 20.000). Estas Monedas serán las primeras en llevar signos nacionales.

La Guerra Grande

La Guerra Grande fue uno de los hechos que más impacto en las emisiones, en este contexto se desarrollaron los primeros intentos de acuñación del período clásico e impactó notablemente, limitando y en muchos casos cancelando las emisiones.

Este conflicto que comenzara en 1839 en territorio argentino, y que enfrentara al General Fructuoso Rivera y el General Manuel Oribe, se había trasladado desde 1842 al territorio de la República. El general Manuel Oribe irrumpe en territorio uruguayo y llega hasta la ciudad de Montevideo instalando un asedio a la capital que se conoció como el sitio de Montevideo.

Instalado este sitio, se declaran dos gobiernos; por un lado, el llamado Gobierno de la Defensa, dirigido por Rivera e instalado en la ciudad (hasta el 13 de mayo de 1843 que asume Joaquín Suárez como Presidente), y el gobierno del Cerrito, dirigido por Oribe, que reclamaba la presidencia en el Cerrito de la Victoria.

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