Monasterio de Valvanera

Monasterio de Valvanera
Bien de Interés Cultural
2003
RI-51-0010734
Fachada-Iglesia-Claustro.jpg
TipoMonasterio Santuario (edificio)
AdvocaciónVirgen de Valvanera
PatronoSan Atanasio
UbicaciónBandera de España Anguiano, La Rioja
Coordenadas42°13′51″N 2°52′14″O / 42°13′51″N 2°52′14″O / -2.870566
Altitud1000 msnm
Uso
CultoIglesia católica
DiócesisDiócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Provinicia Eclesiástica de Pamplona y Tudela
OrdenInstituto del Verbo Encarnado
Arquitectura
ConstrucciónSiglos X-XIV
Estilo arquitectónicorománico y gótico tardío
Identificador como monumentoRI-51-0010734

El monasterio de Nuestra Señora de Valvanera se encuentra en el municipio español de Anguiano, en La Rioja. Se halla en un valle de la sierra de la Demanda a algo más de 1000 msnm,[1]​ rodeado de espesos bosques de frondosas junto a las cimas del San Lorenzo. Hoy está regido por cuatro monjes del Instituto del Verbo Encarnado.

Historia

Vista general del monasterio

El nombre de Valvanera parece derivar de la expresión latina "Vallis Venaria" que significaría 'Valle de las Venas de agua' aunque también se cree que podría tener otros significados, como el de 'valle de la caza' o 'valle de Venus' (haciendo referencia a un antiguo culto en los montes cercanos) en latín serían los topónimos de "Vallisvenarie", "Valvenerense", "Vallevenerense" y "Valvenere".

El primer documento en el que aparece Valvanera, pertenece a un acuerdo en el año 1016 entre Sancho Garcés el Mayor y su suegro Sancho García, donde fijaban los límites de sus respectivos reinos.

Los historiadores modernos vinculan los orígenes del monasterio con el hallazgo de la imagen de Santa María por Nuño Oñez, alrededor del último tercio del siglo IX. De Nuño Oñez se dice que fue un "hombre de vida licenciosa y dedicado al pillaje que, tras arrepentirse milagrosamente de su vida anterior, se retiró a la cueva de Trómbalos, en Anguiano. Cierto día se le apareció un ángel que le mandó ir hasta el valle conocido como Valvanera y buscar en el interior del roble más sobresaliente una imagen de la Virgen, trasladarla a una cueva próxima situada en un peñasco, donde se creó la ermita del Santo Cristo". En torno a la imagen se reunirían un grupo de ermitaños que con el tiempo fueron adoptando una vida regular inspirada en la Regla de San Benito.

El primer abad del monasterio fue Don Sancho, a partir del año 990.

Se conserva el texto manuscrito de la regla benedictina llamado "Esmaragdo", fechado en el año 954 (actual 992[2]​) con una nota en la que dice que fue escrito para Valvanera.

Virgen de Valvanera

El milenario monasterio estuvo abandonado a causa de la exclaustración de Mendizábal entre 1835 y 1883. El agustino Toribio Minguella tiene un lugar destacado en la restauración. Inicia, con los frailes del monasterio de San Millán de Yuso, una campaña de predicaciones por toda La Rioja promoviendo la vuelta de la imagen y avivando la devoción a la advocación de la Virgen de Valvanera. Tiburcio Lanas animado por sus palabras inicia la reconstrucción de las ruinas del edificio, tarea en la que es ayudado más tarde por otros voluntarios. Al final de sus días escribió el libro Historia de Valvanera. A iniciativa suya, un grupo de monjes del Monasterio de Montserrat se instaló en Valvanera en octubre de 1883 y reinició la vida monástica, como priorato de la abadía montserratina. Desde entonces, los benedictinos han vivido en Valvanera ininterrumpidamente.

En 1954 envía doce monjes al monasterio madrileño de El Paular para reactivar la presencia monástica, abandonada desde la desamortización de Mendizábal.

Los edificios más antiguos conservados hoy en día, son la torre románica y la iglesia. Actualmente junto al monasterio existe una hospedería. Si bien había alrededor de una decena de benedictinos, a finales de 2017 se anunció que se agregarían tres monjes del Instituto del Verbo Encarnado procedentes del monasterio de dicha orden en Barbastro.[3]

En el escritorio del monasterio de Valvanera se elaboraron multitud de obras desde la edad media. Una de ellas es el Compendio historial de la provincia de la Rioja del año 1701, cuyo autor es el fraile Mateo Anguiano.