Misil antitanque

Un misil antitanque, ATGM por sus siglas en inglés (Anti-Tank Guided Missile), o misil guiado antitanque, ATGW (del inglés Anti-Tank Guided Weapon) es un misil diseñado primariamente para destruir tanques o cualquier vehículo de combate blindado.

El tamaño y el rango de alcance de los ATGMs varía desde lanzadores que pueden ser transportados por un solo hombre hasta grandes montajes que requieren varios equipos para transportarlo y dispararlo, los cuales pueden ser vehículos o aeronaves.

La introducción de los pequeños y portables ATGM con grandes ojivas en el moderno campo de batalla ha dado a la infantería la capacidad de dañar la armadura de los tanques de combate, usualmente con un solo tiro. Las primeras armas antitanque como los rifles antitanque, cohetes antitanque o las minas magnéticas antitanque tenían una limitada capacidad de traspasar la armadura de un tanque y requerían un acercamiento peligroso al objetivo.

Orígenes

Cuando la guerra empezó a cambiar claramente de signo el Ejército alemán sintió la necesidad de equipar a su infantería con armamento anticarro, a nivel de sección, más letal que los lanzacohetes Panzerfaüst o Panzerschreck. En 1944 el OKH pide formalmente que se desarrolle un misil anticarro capaz de destruir tanques enemigos a media-larga distancia. Apodado Rotkäppchen (“Caperucita Roja”) el misil Ruhrstahl X-7 llegó a producirse en serie pero no llegó a emplearse en combate. Las unidades fabricadas y planos fueron requisadas por los aliados.[1]

Other Languages