Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva

Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva
Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.png
Logo del ministerio

Información general
AcrónimoMCTeIP
TipoMinisterio
Fundación10 de diciembre de 2007
Disolución5 de septiembre de 2018
JurisdicciónNacional
PaísArgentinaFlag of Argentina.svg Argentina
SedeGodoy Cruz 2320, Bandera de la Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Organización
MinistroLino Barañao (2007-2018)
Órgano máximoUnidad Ministro
Dependiente dePoder Ejecutivo Nacional
Empleados412 (2018)
Presupuesto anual19.260 millones de $ (2018)[1]
Histórico
Secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (2003-2007)
ActualSecretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del
Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología (2018-)
Notas
Sitio web

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva fue un organismo público dependiente del Poder Ejecutivo Nacional de Argentina. Fue creado[3]

Entre 2007 y 2018 Lino Barañao ejerció el cargo de ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

En 2013 el Ministerio recibió la Mención Especial del Premio Konex como una de las entidades más relevantes de la Ciencia y Tecnología de la década en la Argentina.[4]

El 3 de septiembre de 2018, el presidente Mauricio Macri anunció que el ministerio pasaría al rango de secretaría dentro del Ministerio de Educación (renombrado Educación, Cultura y Ciencia y Tecnología), a cargo de Alejandro Finocchiaro.[7]

Sede

Desde su creación, el Ministerio de Ciencia se estableció en la Av. Córdoba 831, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El 6 de octubre de 2011, se inauguró el Polo Científico Tecnológico, la nueva sede del Ministerio de Ciencia, dos de sus organismos dependientes y varios institutos de investigación internacionales e interdisciplinarios. Ubicado en el barrio de Palermo, en las calles Godoy Cruz y Paraguay, el Polo Científico Tecnológico se constituye como un centro de gestión, producción y divulgación del conocimiento.

Construido en los terrenos abandonados que pertenecieron a las ex bodegas Giol, los edificios mantienen las fachadas originales de las estructuras preexistentes, que han sido revalorizadas mediante una operación arquitectónica, sin ocultarlas ni degradar su historicidad. De esta manera, el proyecto preservó el valor histórico del patrimonio arquitectónico del barrio.