Mina El Teniente

División El Teniente, con el poblado de Sewell en el fondo, cercano a Punta de Rieles.

La mina El Teniente (formalmente llamada Codelco División El Teniente), es una mina de cobre chilena, ubicada bajo el cerro del mismo nombre, en la comuna de Machalí, Región del Libertador General Bernardo O'Higgins. Se localiza aproximadamente a 120 kilómetros al sur de Santiago, a 50 kilómetros al este de la ciudad de Rancagua y a 2300 msnm. Es operada por la empresa estatal Codelco.

El Teniente se compone de más de 3000 km de galerías subterráneas, por lo que se considera la mina subterránea de cobre más grande del mundo.[1] Se puede acceder a ella mediante la Carretera del Cobre, construida en la década de 1960 especialmente para acceder a la mina.

Historia

Orígenes y explotación en el siglo XIX

La mina ha sido trabajada desde el período prehispánico. Más tarde, en el periodo de la Conquista, fue explotada por los españoles, quienes enviaban cobre al Virreinato del Perú, principalmente para la fabricación de cañones y utensilios domésticos (calderos, jarros, campanas y ollas).

En 1822, la aristócrata Doña Nicolasa de Toro-Zambrano y Dumont de Holdre, IV Condesa de la Conquista y nieta de Don Mateo de Toro Zambrano y en ese entonces la heredera más rica del país, aportó a los bienes comunes del matrimonio que adquirió con don Juan de Dios Correa de Saa y Martínez, el yacimiento "La Conquista", ubicado en la Hacienda La Compañía, lo que hoy abarca desde Graneros al límite con Argentina. Correa de Saa asumió el dominio de la mina, y fue en ese período donde adquirió su nombre actual, debido a que su propietario había sido teniente del ejército patriota y estuvo bajo las órdenes de Bernardo O'Higgins en la Batalla de Maipú.

En 1897 la mina El Teniente fue comprada por Enrique Concha y Toro, quién vendería la mina, a través del ingeniero de minas Marcos Schiapponi, al norteamericano William Braden en 1903. Así se inició la industrialización del complejo minero.

Explotación estadounidense

El Teniente en el año 1912, en los primeros años de su explotación por parte de la empresa Braden Copper Co..

En 1905 William Braden adquirió los derechos del mineral, fundando la compañía Rancagua Mines con sede en Portland, Maine, Estados Unidos. Braden se asoció con Barton Sewell para dirigir la mina de cobre El Teniente, sin embargo, Sewell nunca puso un pie en Chile, limitándose a participar del negocio como alto ejecutivo de la empresa. En 1905 la compañía cambió su nombre a Braden Copper Company (Compañía Cuprífera Braden), con oficinas centrales en Nueva York, la que fue autorizada para operar en Chile el 29 de abril de 1905 por decreto del presidente —de origen rancagüino— Germán Riesco.

Campamento Sewell, a comienzos del siglo XX.

El mineral comenzó a operar mediante una planta de concentración gravitacional, con una capacidad de 250 T/día, que aumentó a 3.000 T/día en 1908.

Tras la muerte de Barton Sewell, y aprovechando el creciente desinterés de William Braden, entonces embarcado en la apertura de nuevos yacimientos de cobre en el norte de Chile, los hermanos Guggenheim terminaron por tomar el control de la compañía de cobre Braden, en 1909. Más tarde, en 1916, el 95% de las acciones de Braden Copper Co. pasaron a manos de Kennecott Corporation, convirtiéndose en filial de esta última.

Desde mediados de la década de 1940, el método utilizado para la extracción de cobre en el mineral era el llamado "Block Caving con traspaso manual". Para ese entonces la producción alcanzaba las 20.000 T/día. Este método se mantuvo por mucho tiempo debido a que para entonces, y en las décadas subsiguientes, se trabajaba en mineral secundario —roca más "blanda"—, en donde el método mencionado funciona bastante bien.

Estación en Coya del tren Rancagua-El Teniente, hacia 1920.

En 1945 ocurrió una de las mayores tragedias mineras de la historia del yacimiento; 355 trabajadores de El Teniente fallecieron tras asfixiarse con monóxido de carbono, el 19 de junio de ese año, en el suceso recordado como la Tragedia del humo. Hasta el día de hoy el hecho es utilizado como ejemplo en exposiciones de seguridad a los mineros chilenos.

La Kennecott Corporation fue históricamente denominada —junto a la Anaconda Copper Company ( Chuquicamata, Potrerillos y El Salvador)— como la " Gran minería del cobre", debido a al gran volumen y escala de sus operaciones de extracción y tratamiento. Sólo en 1955 esa denominación fue reglamentada por la Ley N° 11.828, para producción de 25.000 toneladas métricas anuales de cobre blister, lo que en 1965 aumentó a 75.000 toneladas métricas.

Nacionalización

El Estado de Chile, a través de la Corporación del Cobre, adquirió en 1967 el 51% de las acciones de la Braden Copper Co., en el marco de la « Chilenización del cobre» iniciada por el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Al mismo tiempo, el mineral pasó a manos de la Sociedad Minera El Teniente S.A.

El proceso concluyó en 1971, con la « Nacionalización del cobre», en el gobierno de Salvador Allende, donde el Estado expropió la totalidad de las acciones de la Sociedad Minera. Ese mismo año se inició la "Operación Valle", consistente en el traslado de los habitantes del campamento Sewell a Rancagua, ya que el Estado no podía asumir los gastos del poblado cordillerano, y la posterior construcción de la Carretera del Cobre. En 1976, el mineral pasó a manos de la Corporación Nacional del Cobre de Chile (CODELCO).

Por la década de 1980 se empezó hacer evidente un agotamiento del mineral secundario y se dio comienzo a la explotación del mineral primario, es decir, roca más dura y de menor ley que el anterior. Esto ha significado la incorporación de nuevos equipos mecánicos, eléctricos y electro-hidráulicos, lo que ha provocado un aumento del consumo de energía eléctrica y por consiguiente una elevación del costo de producción.

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