Miguel de la Paz

Biografía

Hijo del rey Manuel I de Portugal y de Isabel de Aragón, princesa de Asturias e hija de los Reyes Católicos. Nació el 24 de agosto de 1498 en Zaragoza (Aragón), y en el parto falleció su madre.[2]

Su padre lo dejó a cuidado de los Reyes Católicos quienes lo juraron heredero de Castilla, León y Aragón. Posteriormente, el 7 de marzo de 1499, en presencia de Manuel I fue jurado también heredero de Portugal.[1]

Miguel de la Paz murió en Granada el 20 de julio de 1500,[1]​ sin haber llegado a cumplir los dos años de edad y fue sepultado en Toledo. Posteriormente fue trasladado a la Capilla Real de Granada donde actualmente descansa junto a los restos de su tía y el marido de ella, Juana I y Felipe I, y sus abuelos, Isabel I y Fernando V.

Unificación ibérica

Desde su nacimiento, como hijo del rey luso, era Príncipe heredero de Portugal. La muerte de su madre lo convirtió también en Príncipe de Asturias y Gerona, títulos otorgados a los herederos de las coronas de Castilla y de Aragón respectivamente. Por tanto, de haber vivido lo suficiente, habría gobernado sobre toda la Península Ibérica, las posesiones aragonesas en el Mediterráneo y las posesiones castellanas y portuguesas de ultramar.

Con su muerte murió también la posibilidad de que todos los reinos de la Península Ibérica se unieran bajo un monarca común y que se produjese el tan buscado sueño de la unificación ibérica. Portugal y la ya unificada España no lograrían tener un mismo monarca hasta 1580, tras la victoria española en la batalla de Alcántara con el gobierno de la península en manos de Felipe II, Felipe III y Felipe IV de España, aunque en unas circunstancias muy diferentes.