Miguel Laurencena

Biografía

Hijo de Martín Gilberto Laurencena y Juana Garay -ambos vascos españoles- Miguel Laurencena nació en Buenos Aires y pasó su infancia en Gualeguay, donde realizó sus estudios primarios. Posteriormente, regresaría a la ciudad de Buenos Aires para cursar sus estudios secundarios y universitarios, graduándose de abogado en 1877.[1]

En 1881, fue elegido intendente de la Ciudad de Gualeguay. En 1883 fue elegido diputado provincial, y ese mismo año designado Ministro de Gobierno de la Provincia por el gobernador Eduardo Racedo.

En 1885, gestionó en Gran Bretaña un crédito para construir un ferrocarril. Entre 1886 y 1892 se desempeñó como diputado nacional por Entre Ríos. Se integró a la Unión Cívica al crearse en 1889 siguiendo a Leandro Alem, adhirió a la Revolución del 90 y fue uno de los fundadores de la Unión Cívica Radical en 1891, en cuyo periódico, El Argentino, participó activamente. Organizó el radicalismo en la provincia de Entre Rios.

Participó de las Revoluciones de 1893 y 1905. En esta última resultó detenido y encarcelado.

En 1914 fue elegido gobernador de la Provincia de Entre Ríos secundado por Luis L. Etchevehere como vicegobernador, inaugurando una serie de gobiernos provinciales de la Unión Cívica Radical que se prolongarían hasta el golpe militar de 1943.

Durante su gobierno tuvo fuertes disputas con el Arzobispo de Paraná, Mons. Abel Juan Bazán y Bustos por la injerencia de la Iglesia Católica en competencias propias del Registro del Estado Civil de las personas.[1]

Desde que Hipólito Yrigoyen fue elegido presidente de la Nación en 1916, Laurencena expresó su oposición, llegando a separarse de la Unión Cívica Radical, para formar la Unión Cívica Radical Principista que lo llevó como candidato a presidente en 1922, donde obtuvo una mínima cantidad de votos (18.000 frente a los 450.000 que obtuvo Alvear).[2]

En 1924 formó parte del grupo de dirigentes radicales que formaron la Unión Cívica Radical Antipersonalista.[3]

El presidente radical Marcelo T. de Alvear lo designó ministro de la Corte Suprema de Justicia por decreto del 5 de diciembre de 1924, cargo que desempeñó hasta su muerte en 1928, caracterizándose por el rígido legalismo que sólo consolidaba un derecho que se apartaba del bien común e impedía su progresiva transformación y adaptación. [4]

Uno de sus hijos, Eduardo, también ejerció la Gobernación de la Provincia de Entre Rios.

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