Miguel Indurain

Miguel Indurain Premio Príncipe de Asturias
Miguel Indurain en la Vuelta a Castilla y León 2009 (cropped).jpg
Información personal
Nombre completo Miguel Indurain Larraya
Apodo Miguelón, El Extraterrestre"
Fecha de nacimiento 16 de julio de 1964 (52 años)
Lugar de nacimiento Villava ( Navarra)
País Flag of Spain.svg  España
Altura 1,88 m[1]
Peso 80 kg[2]
Información de equipo
Equipo actual Retirado
Disciplina Carretera
Papel Ciclista
Tipo de ciclista Todos los terrenos; especialista en contrarreloj
Equipos amateur
1983- 1984 Filial Reynolds
Equipos profesionales
19841996 Reynolds/Banesto
Grandes victorias
Tour de Francia: general Jersey yellow.svgx5 ( 1991, 1992, 1993, 1994 y 1995) y 12 etapas
Giro de Italia: general Jersey pink.svgx2 ( 1992 y 1993), Intergiro Jersey blue.svg ( 1992) y 4 etapas

Campeonato del Mundo Contrarreloj (1995) Gold medal with cup.svg MaillotMundialCrono.PNG
Campeonato Olímpico Contrarreloj ( 1996) Gold medal olympic.svg
Volta a Cataluña (1988, 1991 y 1992)
París-Niza (1989 y 1990)
Clásica de San Sebastián (1990)
Campeonato de España en Ruta ( 1992) Gold medal with cup.svg MaillotEspaña.PNG
Ranking UCI (1992 y 1993)
Dauphiné Libéré (1995 y 1996)

Miguel Indurain Larraya[5] ) es un ciclista español, profesional entre 1984 y 1996.

Fue ganador del Tour de Francia durante cinco años consecutivos (de 1991 a 1995) y del Giro de Italia en dos ocasiones consecutivas ( 1992 y 1993); fue además campeón del mundo contrarreloj (1995), campeón olímpico contrarreloj ( 1996)[6] y poseedor del récord de la hora ( 1994) durante dos meses.

Además, ganó varias vueltas por etapas de una semana y clásicas de un día, destacando entre ellas la Volta a Cataluña (1988, 1991 y 1992), la París-Niza (1989 y 1990), la Clásica de San Sebastián (1990), el Campeonato de España en Ruta ( 1992) y la Dauphiné Libéré (1995 y 1996),[7]

Según el Cycling Hall of Fame está considerado uno de los mejores ciclistas de la historia (junto a Eddy Merckx, Bernard Hinault, Jacques Anquetil y Fausto Coppi)[9]

El palmarés de Miguel Indurain le acredita como el mejor ciclista español de todos los tiempos y uno de los mejores deportistas de la historia del país, destacando por su capacidad de sacrificio y por su saber ganar.[17]

Su hermano menor, Prudencio Induráin, también fue ciclista profesional.

Trayectoria deportiva

Inicios en el ciclismo

Segundo de cinco hermanos de una familia de agricultores de Villava (localidad situada a 2 km de Pamplona). Dio sus primeras pedaladas a la edad de nueve años en compañía de tres de sus hermanos.[1]

Con once años, dispuso de su primera bicicleta de carreras regalada por su padre para compensarle por el robo de la primera bicicleta, robo sufrido mientras le ayudaba en el campo. Con ella, en 1975, participó en una carrera de alevines en Luquin en la que terminó segundo; a la semana siguiente en su segunda carrera, en Elizondo, consiguió su primera victoria.[21]

Se puede considerar que la práctica de deportes de manera competitiva era casual. Todo comenzó cuando sus padres decidieron que estudiase en Pamplona, en el mismo colegio que sus primos. Como el cambio no fue de su agrado, protestó canalizando sus energías hacia el deporte, practicando multitud de ellos hasta que al fin encontró uno en el cual destacaba, el ciclismo.[20]

Categorías inferiores

Durante su primer año completo de alevín, en 1976, consiguió un total de trece victorias incluyendo el Campeonato de Navarra de la categoría, su progresión en ningún momento se estancó y ya en los dos años de categoría infantil se hizo con un total de veinte victorias. Durante sus dos años de cadete participó en diversas pruebas del circuito navarro y vasco, aunque con preocupación de sus padres ya que el modesto equipo donde estaba no podía asegurar alojamiento y comida, y dependían de los resultados que obtuviese Miguel.[21]

Ciclismo amateur: ingreso en el Reynolds

A través de Pepe Barruso, director del Club Ciclista Villavés, fue descubierto por el equipo profesional navarro Reynolds. Eusebio Unzué y José Miguel Echávarri[24]

A mediados del 84, antes de fichar por su primer equipo profesional y completando un total de 19 victorias en categoría aficionado,[25]

Ciclismo profesional

Debut

1984: primera victoria

Debutó como profesional el 7 de septiembre de 1984, fichando por el equipo profesional del Reynolds (cuya estructura pasó posteriormente a formar el equipo Banesto) para disputar el Tour del Porvenir. Estos debuts a finales de temporada son muy habituales en el ciclismo, haciendo contrato a las jóvenes promesas desde el 1 de agosto o septiembre (caso de Miguel) para disputar unas pocas carreras, a veces solo una, a modo de prueba, para ver su adaptación al profesionalismo, teniendo una primera toma de contacto con sus posibles futuros compañeros de equipo, situación que se conoce como stagiaire. En esa primera carrera como profesional ya consiguió su primera victoria en la contrarreloj de la décima etapa, pero al igual que en los Juegos Olímpicos no consiguió terminar la carrera.[25]

1985: líder en la Vuelta

En 1985, con sólo unos pocos meses en el profesionalismo, ya destacó en la Vuelta a España en la que fue líder durante cuatro etapas (hasta la sexta etapa con final en Lagos de Covadonga), siendo desde entonces el ciclista más joven en portar el maillot amarillo en la Vuelta, tras quedar segundo en el prólogo y aprovecharse del alto ritmo que impuso su equipo en la segunda etapa para descolgar al que por entonces era el líder de la general, Bert Oosterbosch.[6]

Progresión en el Reynolds

1986: Tour del Porvenir y pruebas médicas

En 1986 llegaron sus primeros grandes éxitos como profesional al ganar las dos contrarrelojes del Tour del Porvenir (la prólogo y la décima etapa), consiguiendo la victoria en la clasificación final tras resistir en la montaña. Además, consiguió buenos resultados en pruebas no oficiales pero de cierto prestigio como el tercer puesto en el G. P. Zizurkil y el triunfo final en la Vuelta Ciclista a Murcia tras ganar la prólogo contrarreloj.[6]

Los éxitos cosechados a lo largo de la temporada sorprendieron a sus directores, que decidieron analizar sus posibilidades en la clínica del médico italiano Francesco Conconi (de la Universidad de Ferrara), consultas que fueron frecuentes hasta el año 1991.[30]

1987: primer Tour finalizado

En 1987 comenzó a imponerse en pruebas de montaña, como la carrera asturiana Vuelta a los Valles Mineros donde ganó la carrera, pero no basándose en sus buenas contrarrelojes (aunque fue segundo en la contrarreloj prólogo) sino ganando en otro tipo de etapas en las cuales consiguió tres victorias, lo que le hizo además ganar la clasificación de la regularidad. Durante esa temporada también venció en el G. P. Navarra, Vuelta a Galicia y Semana Catalana (en esta última venciendo en la clasificación de la regularidad). También destacó en pruebas no oficiales ganando la Subida al Txitxarro (ganando además la etapa contrarreloj) una etapa de la Vuelta a Murcia y siendo segundo en el G. P. Bilbao[6]

Además, en ese año consiguió terminar su primer Tour de Francia con tan sólo 22 años.[32]

1988: estancamiento y dudas

El 1988 supuso un ligero estancamiento en su progresión. Los problemas con las alergias le impidieron rendir en las pruebas de principio de temporada. Ante la ausencia de Pedro Delgado (ese año había vuelto al Reynolds) que prefirió correr el Giro, acudió a la Vuelta España para ayudar de su compañero Julián Gorospe, líder del equipo en aquella vuelta.[33] No consiguió terminar la prueba y en ningún momento se mostró en los puestos de cabeza.

Sin embargo, en el Tour de Francia desarrolló una importante labor en apoyo de Delgado, que ganó la carrera; y terminó la temporada con el triunfo en la prestigiosa Volta a Cataluña venciendo en la etapa contrarreloj. Otras victorias fueron en sendas etapas de la Vuelta a Cantabria y Vuelta a Galicia (en esta última haciéndose con la clasificación de la regularidad).[34]

Confirmación

1989: primera victoria de etapa en el Tour

En 1989 comenzó a disipar las dudas imponiéndose en la prestigiosa París-Niza,[6]

Pedro Delgado, corredor para el que Indurain trabajó en sus primeros años.

La victoria de la París-Niza le permitió presentarse en la salida de la Vuelta a España como un corredor importante del Reynolds, incluso de teórico líder por delante de Pedro Delgado cuyo objetivo era el Tour de Francia ya que este llegaba sólo con intención de preparar la ronda francesa, no habiendo obtenido ninguna victoria antes de empezar la carrera (al contrario de Indurain que ya había ganado 3 carreras), aunque finalmente ganó esa Vuelta. El corredor navarro sufrió una caída bajando el puerto del Fitu en la etapa de montaña que finalizaba en Los Lagos de Covadonga que le obligó a abandonar (como sucedería 7 años después en el mismo puerto), con una doble fractura en la mano izquierda. Aunque finalizó la etapa, no pudo continuar debido a las lesiones en la muñec diagnosticas en el, por entonces, Policlínico de Arriondas (después de una fuerte polémica por no querer atenderle en un primer momento). [38] con opciones de poder ganar la carrera, o al menos entrar en el pódium, ya que dos días después de la etapa donde se cayó tenía una contrarreloj de 47 km que le favorecía.

Llegó justo de forma a la salida del Tour, pese a ello consiguió hacer una importante labor en apoyo de Pedro Delgado y logró ganar su primera etapa en la ronda francesa, tras una larga escapada con final en Cauterets.[6]

Otros resultados destacados aunque de menor nivel los obtuvo en la Bol d'Or de Chaumeil donde fue cuarto y en la Vuelta a la Comunidad Valenciana y G. P. Navarra donde fue quinto.[6]

1990: eclosión definitiva en el Tour

La temporada de 1990 supuso su confirmación como ciclista al más alto nivel en el equipo Banesto (desde el Tour de 1989 fue copatrocinador del equipo). Repitió triunfo en la París-Niza (ganando una etapa), ganó sendas etapas en la Vuelta a la Comunidad Valenciana y Vuelta al País Vasco donde acabó tercero, mismos puestos que obtuvo en la Vuelta a Burgos (donde ganó la clasificación de la regularidad) y Campeonato de España en Ruta. Además, destacó en las clásicas más importantes del calendario internacional con el triunfo en la Clásica de San Sebastián y el tercer puesto final en la Flecha Valona;[6]

Puerto de Luz Ardiden, donde Indurain se confirmó como líder del Banesto.

Acudió al Tour como gregario de lujo de Pedro Delgado.[40]

Para finalizar la temporada acabó su segundo Campeonato del Mundo en Ruta, comenzando a aparecer en los primeros puestos y acabando duodécimo.[41]

Los años gloriosos

1991: primer Tour

La preparación de 1991 fue similar a la del año anterior. Destacó en la clásica Lieja-Bastoña-Lieja donde acabó cuarto y después ganó el Tour de Vaucluse (ganando además una etapa contrarreloj). Ante la ausencia de Delgado que prefirió disputar el Giro de Italia como preparación al Tour, se presentó en la Vuelta a España 1991 como jefe de filas de Banesto y principal favorito a la victoria final. Sorprendentemente se vio batido en las contrarreloj por el joven y desconocido Melchor Mauri, quien se vio beneficiado por la supresión debido al mal tiempo de la etapa reina de los Pirineos (que discurría por Andorra y acababa en el puerto inédito de Pla de Beret) y por un trazado escaso en montaña. Terminó segundo en la clasificación final, y desde los medios especializados y aficionados se volvió a dudar de su capacidad para conseguir la victoria en las grandes vueltas por etapas. Poco después ganó dos etapas en la Bicicleta Vasca donde acabó tercero en la clasificación general.[42]

En el descenso del mítico Col du Tourmalet (en la imagen) Indurain fraguó su liderazgo en el Tour de 1991.

En la salida del Tour de Francia, José Miguel Echavarri, director de Banesto, informó de que Indurain y Delgado partían como líderes en igualdad de condiciones.[42]

Como colofón de la temporada preparó a conciencia el Mundial disputado en Stuttgart,[46]

1992: doblete Giro y Tour

En 1992 inició la temporada a un ritmo más bajo que las anteriores, debido a que sus objetivos estaban centrados en el Tour de Francia, pese a ello acabó tercero en la clasificación general de la París-Niza. Aconsejado por su director Echavarri, renunció a participar en la Vuelta a España y eligió el Giro de Italia como preparación para el Tour.[43]

Poco antes del Tour de Francia, donde copó las apuestas de favoritos junto al italiano Bugno, quedó quinto en la Subida al Naranco. Ya en la carrera francesa, tras reservarse durante la primera semana, marcó un hito en la contrarreloj de Luxemburgo dejando al resto de favoritos a una distancia de entre tres y diez minutos tras ganar la etapa;[6]

En el Mundial de Benidorm, al igual que en el anterior en Stuttgart, se mostró de los más fuertes pero de nuevo fue perjudicado por un recorrido no demasiado duro para sus características, siendo esta vez sexto en el sprint del grupo de favoritos.[51]

1993: segundo doblete Giro y Tour consecutivo
Miguel Indurain durante una contrarreloj en el Tour de Francia 1993.
Miguel Indurain en el Tour de Francia 1993.

En 1993 tuvo una preparación idéntica a la del año anterior.[6]

En el Tour de Francia repitió esquema con respecto al año anterior. Triunfó en la contrarreloj de Lac du Madine y mantuvo la diferencia con su máximo rival, Tony Rominger (que había perdido mucho tiempo en la contrarreloj por equipos) en la montaña.[6]

A final de temporada volvió a preparar a conciencia el Mundial, celebrado en esta ocasión en Oslo. Un joven Lance Armstrong sorprendió a los favoritos con un ataque lejano e Indurain debió conformarse con la segunda plaza, ganando sorprendentemente el sprint a los esprínteres Olaf Ludwig y Johan Museeuw respectivamente,[51]

1994: fin de la racha ganadora en el Giro, cuarto Tour y nuevos retos

En el 1994, para poder ayudar a Miguel en sus objetivos, el equipo se reforzó notablemente con corredores nuevos como Melcior Mauri, Mikel Zarrabeitia y Jesús Montoya que se unían a los ya veteranos Julián Gorospe y Pedro Delgado. Formación que algunos aficionados la calificaron como "Super-equipo" con un presupuesto de 2.000 millones de pesetas para las temporadas 94-95.[58]

Su preparación para el Giro se vio perjudicada por una tendinitis que se manifestó en la Vuelta al País Vasco. Antes de la carrera vasca consiguió vencer en una etapa de la Vuelta a la Comunidad Valenciana y ganó Tour de l'Oise donde además ganó una etapa contrarreloj. Debido a la lesión llegó al Giro de Italia más justo que nunca, pagándolo con una "mala" actuación en la contrarreloj de Follonica (siendo cuarto), ganada por el ruso Yevgeni Berzin. En la etapa reina, entre Merano y Aprica, consiguió dejar atrás a Berzin en el Puerto del Mortirolo y unirse al joven Marco Pantani en el ataque al líder. Sin embargo, cuando ya se había subido lo más duro de la etapa, y subiendo el último puerto de la misma, catalogado de segunda categoría (el Válico de Santa Cristina), sufrió una pájara y perdió sus opciones de ganar el Giro (finalizó en tercera posición), que finalmente se adjudicó el ruso Berzin. Ni siquiera pudo alcanzar a Pantani (pese a que quedó segundo en la última etapa de montaña, una cronoescalada de 35 km)[47]

En el Tour de Francia pronto acalló las dudas venciendo en la primera contrarreloj larga con final en Bergerac: se exhibió nuevamente sentenciando el Tour, sacando dos minutos a Rominger y más de siete minutos a Chiapucci (además, ya fue segundo en la contrarreloj prólogo). Ratificó el liderato dos días después en la primera etapa de montaña, con la subida a Hautacam: atacó entre la niebla y distanció a sus más inmediatos rivales a más de 5 minutos, solo aguantó su ritmo Luc Leblanc al que cedió la victoria de etapa. El resto del Tour se limitó a asistir a la lucha por la segunda plaza, con un segundo y un quinto puesto en diversas etapas de montaña y permitiéndose el lujo de "sólo" ser tercero en la última contrarreloj (en la especialidad de cronoescalada),[44]

En la última parte de la temporada renunció a participar en los mundiales de Agrigento ( Italia) para intentar batir el récord de la hora. Tras diversas pruebas, y estrenando un innovador modelo de bicicleta, la "espada", afrontó la prueba en el velódromo de Burdeos, donde consiguió superar la marca del inglés Chris Boardman, ello a pesar de que sus características físicas no eran las más idóneas para el ejercicio en pista. Dos meses después, el suizo Tony Rominger batió la plusmarca establecida por el ciclista navarro.[51]

1995: quinto Tour y deterioro de relaciones con el equipo

En 1995 renunció como venía siendo habitual a participar en la Vuelta, renunciando también al Giro de Italia variando su calendario respecto de los dos años anteriores, pero siempre con el objetivo de llegar al Tour en la mejor forma posible. En las primeras carreras de la temporada ganó una etapa contrarreloj en la Vuelta a Aragón, una etapa de la Vuelta a los Valles Mineros y la clasificación general, de la regularidad más una etapa de la Vuelta a la Rioja. Su preparación para el Tour pasó por disputar la Vuelta a Asturias, la Midi Libre y la Dauphiné Libéré, logrando vencer en las dos últimas,[6]

Miguel Indurain durante el XXI Criterium Ciudad de Hospitalet que ganó, en 1996.

Comenzó el Tour con un sorprendente ataque en una etapa de media montaña, con un recorrido más típico de una clásica que de una etapa de una gran vuelta, camino de Lieja, en la que el equipo ONCE rompió la carrera y Miguel la aprovechó para escaparse y conseguir 50 segundos de ventaja sobre sus rivales y propiciándoles un importante golpe moral.[6]

Al término del año se preparó duramente en Colorado para asaltar un triple objetivo: el Campeonato del Mundo Contrarreloj, el Campeonato del Mundo en Ruta y el récord de la hora. Ganó con facilidad en el Campeonato del Mundo Contrarreloj en un duro circuito entre los municipios colombianos de Tunja y Paipa. En la prueba de ruta, en el también durísimo circuito en la ciudad de Duitama ( Boyacá, Colombia), su compañero de selección Abraham Olano logró la victoria en solitario, consiguiendo Miguel la medalla de plata venciendo el sprint por el segundo puesto encabezando el terceto perseguidor.[70]

1996: el final

Vista del ascenso a la estación de Les Arcs, donde Indurain sufrió el primer desfallecimiento en el Tour tras cinco victorias consecutivas.
Indurain en una rueda de prensa tras el XXI Criterium Ciutat de L'Hospitalet.

En 1996 realizó una preparación idéntica al año anterior, renunciando a participar en el Giro de Italia, compitiendo como preparación al Tour en la Midi Libre, en la Bicicleta Vasca y en la Dauphiné Libéré, destacando en las dos últimas donde venció las clasificaciones generales y de la regularidad, además de dos etapas en la Dauphiné Liberé y una en la Bicicleta Vasca.[6]

Se presentó en el Tour de Francia como máximo favorito y sus rivales parecían el suizo Alex Zülle, el francés Laurent Jalabert y el danés Bjarne Riis. A diferencia de las anteriores ediciones, el Tour eliminó la primera contrarreloj larga de la primera semana sustituyéndola por una cronoescalada tras el primer bloque alpino. Durante esta primera semana el tiempo fue muy malo, con lluvia y frío que le afectaron, ya que su rendimiento óptimo siempre lo lograba con el calor. En la primera etapa de montaña, con final en Les Arcs, sufrió un desfallecimiento en los últimos 4 km que lo alejaron a más de cuatro minutos del resto de favoritos.[6]

"Sin quitarle valor a lo que hizo Riis, más que ganarme, tengo la sensación de que fui yo quien perdió el Tour"

Como colofón de la temporada decidió asistir a los Juegos Olímpicos de Atlanta, donde consiguió la medalla de oro en la prueba contrarreloj.[43]

Ruptura definitiva con el equipo y retirada

Mostró públicamente su descontento con el equipo debido a las obligaciones de correr ciertas pruebas (entre otras la Vuelta a España de 1996 y el segundo intento del récord de la hora en el 95) por ello rompió sus relaciones con los directores de Banesto, Echavarri y Unzué. Dudó entonces si retirarse o intentar el asalto al sexto Tour. Fueron meses de negociaciones públicas con el equipo ONCE, que no llegaron a buen puerto.[76]

Finalmente decidió retirarse del ciclismo profesional. Primero haciéndoselo saber a su familia, después a los directores del Banesto (a pesar de haber finalizado su contrato con el equipo)[13]

Hoy, 2 de enero de 1997, quiero anunciar públicamente mi retirada del ciclismo profesional.

A continuación explicó los motivos:

Esta ha sido una decisión larga y profundamente meditada. Como bien es sabido, he necesitado tres meses para poder tomarla.

Se ha hablado y se ha especulado mucho sobre el tema. Lo cierto es que me ha resultado tremendamente difícil decidirme puesto que físicamente estoy bien y pienso que todavía podría estar en condiciones de lograr el tan deseado sexto Tour.

Por otra parte, ya en los primeros meses de esta temporada empezó a rondarme la idea de que con el 96 había llegado la hora de dejarlo y dedicarme a otras facetas de mi vida; de hecho, así lo tenía planeado. Intenté ganar el Tour con todas mis fuerzas y no lo conseguí, pero gané la medalla de oro en Atlanta, lo que me parecía el broche ideal para mi carrera deportiva. Corrí la Vuelta a España y, muy a pesar mío, tuve que abandonar debido a una infección viral. Este hecho cambió mi visión de las cosas. No podía despedirme con un abandono.

En mi entorno me animaban a seguir, tenía que ganar el sexto Tour de Francia.

Así las cosas, cada día que pasaba me resultaba más difícil ver con claridad cuál era el mejor camino a seguir.

Llevo doce años en el ciclismo profesional, he corrido vueltas grandes, pequeñas, campeonatos nacionales, del mundo y hasta unas Olimpiadas. En estos años he tenido grandes satisfacciones por los triunfos logrados pero también me ha costado mucho esfuerzo y sacrificio el obtenerlos. Estar al máximo nivel exige mucho de uno mismo y cada año que pasa resulta más difícil conseguirlo.

Miguel, casado en 1992 y que tuvo un hijo en diciembre de 1995,[19] no se quiso olvidar de su familia:

Creo que ya le he dedicado el tiempo suficiente al ciclismo de competición y ahora deseo disfrutar de este deporte como afición. En definitiva, y tras meditarlo minuciosamente, pienso que he tomado la mejor decisión para mí y para mi familia. Ellos también me están esperando.

Por último dedicó unas palabras a la prensa, su equipo y aficionados en general:

Finalmente, quiero aprovechar la ocasión para expresar mi más sincero agradecimiento a todos los medios de comunicación que con tanto interés habéis seguido toda mi carrera deportiva, a Banesto por su apoyo y, muy especialmente, a toda la afición que sigue este deporte con tanto entusiasmo.

Gracias por todo y hasta pronto.

Legado

Epílogo y homenajes

Indurain junto a Carlos Beltrán y los campeones olímpicos Estela Giménez y Francisco Fernández Ochoa, en la grabación de un programa de Escuela del deporte en el año 2000.

Además de sus excelentes cualidades como ciclista fue admirado por sus compañeros y rivales como un gran deportista, destacado por la diplomacia ejercida en carrera, permitiendo ganar etapas a muchos de sus rivales, y su educado trato con los medios.[56]

Actualmente una fundación de apoyo al deporte en Navarra lleva su nombre, en la que Miguel es presidente honorario.[88]

Tras la retirada

Aunque no se prodiga mucho en aparecer en los medios participa activamente en diferentes actos deportivos por ejemplo acudiendo a diversas carreras ciclistas tanto como invitado en el coche del director de carrera[17]

A pesar de ser una persona discreta y ajena a las polémicas no manifestando abiertamente sus opiniones personales, tras su retirada alguna vez sí ha dado alguna opinión personal sobre el ciclismo que se podría catalogar de polémica. Entre ellas se podría mencionar la crítica hacia los ciclistas por plantarse en circuitos que ellos consideran peligrosos;[91]

Acusaciones de dopaje

Falso positivo por salbutamol

En 1994 se publicó la noticia de un posible positivo por salbutamol durante la celebración del Tour de l'Oise. Al conocerse la noticia, los médicos de Banesto alegaron que ya habían notificado el uso de salbutamol para uso terapéutico antes del comienzo de la carrera. Por otro lado la UCI no consideraba esta sustancia como dopante. Como consecuencia, Indurain fue absuelto por falta de pruebas, ya que no se pudo demostrar que pudiera haber utilizado el salbutamol para mejorar su rendimiento.[93]

Acusaciones al equipo Banesto

En el año 2000 el equipo Banesto fue acusado de dopaje organizado por su ex compañero de equipo Thomas Davy cuando declaraba como testigo por el Caso Festina.[95]

En 2013 Sandro Donati, asesor de la Agencia Mundial Antidopaje, aseguró tener evidencia de que el equipo Banesto solicitó en los años noventa los servicios del médico Francesco Conconi, uno de los pioneros en el tratamiento con EPO de ciclistas, a cambio de grandes sumas de dinero.[97]

Potencia desarrollada

En 2013 Antoine Vayer publicó el libro La Preuve par 21 en el que hace un repaso a los vencedores del Tour de Francia en los últimos 30 años. En él se afirma que la potencia desarrollada por Indurain llegó a alcanzar una media de 455 vatios, superando así a otros ganadores de esa carrera como Bjarne Riis (449 W), Marco Pantani (446 W), Alberto Contador (439 W), Jan Ullrich (441 W) o Lance Armstrong (438 W).[99]

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